Llegó el humo disipado a la Capital. Porque el fuego fue menor y nadie contribuyó a impulsarlo. Pero lo cierto es que en Santa Fe, por primera vez orgánicamente, un grupo de intendentes postuló como futuro candidato a presidente a Carlos Reutemann. En la provincia, el hallazgo no fue tanto el lanzamiento -casi contra la voluntad del beneficiado-sino el hecho de que coincidieran dos intendentes justicialistas que han hecho del odio mutuo una cuestión de vida: los titulares de Armstrong y Las Parejas. Pero, quizás por una vez en su historia, ambos decidieron acordar para estampar carteles y promover un acto con la leyenda «Santa Fe lo tiene, el país lo necesita».
Proclamación
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Es obvio que el gobernador se había enterado de esta proclamación y, además de no concurrir, hizo un pedido: no me lancen como precandidato presidencial del justicialismo. Ellos estaban en otra propuesta: entonces no le hicieran caso. Y, al margen de vito-rear al próximo mandatario de 2003, pasaron distintos intendentes por ese escenario de Armstrong, todos con el panegírico del ex corredor de Fórmula 1, destacando su «eficiente administración provincial» y la oportunidad de llevar a un santafesino a la Casa Rosada.
A quien quiera oírlo, Reutemann expresa que no es precandidato, que sólo quiere mantener la gobernabilidad en la provincia y, si es posible, lograr un buen candidato partidario para ganar en las próximas elecciones a senador.
Discusión
Debe ser cierto pero nadie ignora que también mira el tablero nacional y sabe su disgusto con la prematura iniciación presidencial de Carlos Ruckauf -no es en lo único que discrepa con su colega bonaerense-y si bien con José Manuel de la Sota dialoga casi diariamente por teléfono, todavía no han discutido cómo se podría constituir la fórmula del PJ para esa fecha presidencial. La amistad de hoy puede ser el conflicto o la separación de mañana.
Demasiado cuidadoso, le reprochan sus amigos, como si siempre estuviera cuidando los neumáticos en la larga carrera de 2003. No se inmuta por estas críticas, mantiene bajo perfil: quizás haya hablado más con Domingo Cavallo que otros gobernadores, pero esas charlas no salieron en ningún lado. Prefiere mirar, aguardar, aunque comprende que tanta paciencia y estudio le hicieron perder el punto de cocción en los últimos comicios (no puede explicar su frustrada aspiración con la excusa de que Carlos Menem quería la reelección). La gente de Santa Fe reniega de tanta espera y se organizaron para lo de Armstrong. Quizás ellos puedan más que la voluntad del propio Reutemann. Aunque no lo quiera, hoy volvió al cuarteto del justicialismo presidencial con Menem, Ruckauf y De la Sota. Por las dudas, también acuerda en secreto con Cavallo.
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