3 de septiembre 2007 - 00:00

Socialista Binner se consolidó en Santa Fe

No le alcanzó al gobierno todo el esfuerzo y el despliegue en favor de su candidato, Rafael Bielsa, para evitar lo que parecía inevitable: que el socialista Hermes Binner se convirtiera finalmente en gobernador, por una diferencia de 10 puntos sobre el candidato oficialista (anoche por 48% contra 38%). No sirvió, tampoco, que Cristina hiciera allí campaña. De esta manera, el peronismo pierde una de las plazas que controló durante 24 años, gracias también a la polémica ley de lemas que cayó en desuso en la elección de ayer. Con la victoria, el socialismo se consolidó, además, en Rosario, recuperó Santa Fe y hasta arrebató al PJ el emblemático bastión de Villa Gobernador Gálvez.

Socialista Binner se consolidó en Santa Fe
Santa Fe - En comicios de alto impacto político a nivel nacional, la oposición liderada por el socialismo hizo valer ayer su condición de favorita y logró convertir en gobernador a Hermes Binner, propinando una esperada, pero dura derrota a la Casa Rosada, que apoyó la candidatura del ex canciller Rafael Bielsa.

La dupla Binner-Griselda Tessio (Frente Progresista Cívico y Social) se alzaba con 48,5% contra 38,8% de Bielsa-Carlos Galán (Frente para la Victoria) escrutadas algo más de 95% de las mesas. En un lento proceso, la tendencia a favor de la fuerza liderada por el socialismo fue considerada irreversible a partir de las 21.30. Por entonces, el triunfo opositor era apabullante en Rosario e incluso se extendía a Santa Fe, un bastión del PJ, y se abría el camino para consagrar al primer gobernador socialista de la historia del país.

Al principio con timidez y luego con gran fuerza, los seguidores del Frente Progresista comenzaron a soltar los festejos contenidos a partir de las 22. A esa hora, Néstor Kirchner llamó a Binner para felicitarlo, mientras que el gobernador Jorge Obeid reconocía la derrota del peronismo. Bielsa esperó hasta las 22.20 para admitir en una conferencia de prensa de tono autocrítico que era « irreversible» la tendencia a favor de Binner, a quien deseó «la mejor de las suertes».

Luego fue el tiempo de Binner y toda la dirigencia socialista que se acercó hasta el centro de convenciones del Patio de la Madera. Allí el gobernador electo llegó de riguroso traje oscuro y blandiendo un retrato de Guillermo Estévez Boero, fallecido dirigente rosarino ícono del socialismo.

Tras hacer mención a todas las fuerzas que integran el Frente ganador -entre ellas las UCR y el ARI-, Binner dio un pausado discurso ante una multitud que enarbolaba banderas socialistas y de agrupaciones de izquierda. En medio de cánticos y cargadas dirigidas al peronismo, el parlamentodel mandatario electo sólo fue interrumpido por las silbatinas dedicadas a Obeid y a Kirchner cuando fueron mencionados. «No comparto», dijo mediador el gobernador electo, que paseó su exposición entre repasando memorias del socialismo y otros emotivos recuerdos -evocó a Claudio Leprati, conocido como el «Angel de la bicicleta», el joven muerto de un balazo durante los disturbios de fines de 2001 al intentar defender un comedor infantil-y luego habló de la «responsabilidad de gobernar». «No queremos hacer lo mismo que se hizo hasta acá», dijo, y apuntó que espera «construir una provincia con más equidad» y « recuperar el hilo conductor de la historia de Santa Fe».

«Guarden nuestro programa de campaña, porque será la guía de los próximos cuatro años de gobierno», agregó Binner, que además hizo un particular llamado a los jóvenes: «Necesitamos que participen, que no se excluyan», señaló.

No por lo esperada resultó menos dolorosa la caída de Bielsa para la Casa Rosada, ya que implicó la pérdida de una provincia que había permanecido en manos peronistas desde 1983.

El fin de la ley de lemas impulsado por el gobernador Jorge Obeid posibilitó finalmente la revancha del socialismo, que había sido derrotado por el PJ en 1991, 1995 y 2003 pese a tener al candidato más votado en todos estos comicios.

El panorama adverso para Néstor Kirchner y su delfín Bielsa había logrado ser revertido en los últimos días, pero no alcanzó: de los imposibles 20 puntos de diferencia que se verificaban en un principio, el oficialismo sólo llegó a ilusionarse con un empate técnico en la previa a los comicios. Es por eso que el Presidente, su esposa Cristina Fernández, Daniel Scioli y el gabinete nacional a pleno visitaron Santa Fe en los últimos días.

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