Anoche, los últimos resultados del escrutinio provisorio indicaban que el voto en blanco estaba por debajo de 1%, uno de los más bajos en la historia de las elecciones presidenciales a partir de 1916. Un trabajo publicado del Centro de Estudios Nueva Mayoría recordó que el voto en blanco, entre 1916 y 1999 -en las 15 elecciones presidenciales desde que rige el voto obligatorio-, promedió 4,1%.
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Sólo en dos oportunidades se registraron porcentajes similares a los obtenidos ayer: en 1946 y en setiembre de 1973. Curiosamente, las dos veces siendo candidato Juan Domingo Perón. Y la vez que hubo mayor cantidad de votos en blanco en las urnas fue en 1963 -casi 2 millones; 19,42%-, también por obra y gracia de Perón, que, junto con el entonces ex presidente Arturo Frondizi (UCRI), ordenó a sus seguidores hacerlo en rechazo a la proscripción del peronismo.
El voto en blanco, expresión de rechazo de las propuestas políticas, lo mismo que la abstención y el voto nulo, alcanzó su máxima expresión hace dos años, en 2001, cuando la elección de renovación legislativa mostró sólo 73% de votos positivos frente a 27% de blancos, nulos y abstenidos.
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