Techint amplía el conflicto salarial: despidos en Siderar

Política

El Grupo Techint redobló ayer el ritmo de un conflicto que mantiene con el personal de su fábrica de chapa Ternium-Siderar, en Canning, al sumar un nuevo despido hasta totalizar 35 desde que arrancó la controversia, tres semanas atrás, y ratificar que pagará los sueldos bajo una modalidad administrativa rechazada tanto por la comisión interna gremial de la planta como por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Ayer continuaba un acampe de trabajadores en el portón de acceso del establecimiento que elabora chapas. La puja arrancó con la decisión de la compañía de pagar los sueldos bajo el convenio de la rama siderúrgica de la actividad y no de la metalúrgica, como tradicionalmente sucedía desde hacía tres décadas.

Ayer los operarios se anoticiaron de una nueva cesantía. La compañía había arrancado con el despido de 20 trabajadores y luego le sumó otros 14 una vez que los delegados de la planta llamaran a una huelga en medio de una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense. Los despidos se inscriben en otros que llevó a cabo de manera recurrente durante la pandemia el holding de Paolo Rocca incluso luego de que un decreto de necesidad y urgencia de Alberto Fernández los prohibió durante la pandemia. La misma planta había sido denunciada por la UOM en mayo pasado por haber supuestamente forzado a trabajadores concurrir a sus labores pese a no desarrollar una actividad esencial.

Al nuevo despido se le sumó que los trabajadores ayer mismo constataron en sus recibos de sueldo que Siderar continuaría con los pagos bajo el denominado convenio 21, que rige la actividad siderúrgica, y no mediante el 17, del rubro metalúrgico, como sucedía históricamente en el establecimiento, incluso antes de que Techint lo comprara en los años 90. El ítem salarial “gratificación extraordinaria no remunerativa, acuerdo siderúrgico”, fue la confirmación de que la negociación con la UOM para modificar ese estatus volvía a punto muerto. Durante dos días este diario contactó a los directivos de la empresa pero optaron por no contestar.

Aunque con diferencias de estrategia, tanto el sindicato como la comisión gremial interna coinciden en marcar que el conflicto es otro desafío del grupo Rocca al Gobierno. Al inicio de la pandemia el conglomerado echó a 1.450 operarios de la construcción de varias provincias y luego sostuvo conflictos de largo aliento en casi todas sus plantas, tanto de Ternium (produce aceros largos y planos y chapas para la construcción y la elaboración de línea blanca) como de Tenaris (fabrica tubos de acero sin costura sobre todo para la actividad petrolera).

La última acción de Rocca que el propio Gobierno interpretó como una provocación fue el faltazo del CEO al primer encuentro del Gabinete económico con empresarios para el acuerdo de precios y salarios. En su lugar envió a Martín Berardi, presidente ejecutivo de Ternium, la rama del grupo responsable de los despidos en Canning. La planta de Siderar cuenta con unos 300 operarios regidos por el convenio de la UOM.

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