Telerman pide más fondos para ordenar salida del gobierno

Política

Jorge Telerman intenta dejar las cuentas de la Ciudad de Buenos Aires en orden para su sucesor, un mérito para ese gobernante que no ha logrado renovar el mandato. Pero el Gobierno porteño empieza la transición con alguna dificultad y necesita que la Legislatura le apruebe una ampliación del Presupuesto porque otorgó, un mes atrás, un aumento de sueldos a los empleados municipales que no estaba contemplado en ninguna partida. Hace bien Telerman en querer ordenar su contabilidad, ya en la mira tanto del kirchnerismo como del macrismo, que pronostican que este año la Ciudad terminará con un abultado déficit, a pesar de haberse proyectado equilibrio para el ejercicio.

El Gobierno porteño ya envió emisarios a la Legislatura para sondear si obtendría votos para la sanción de una ampliación presupuestaria, que estudia solicitar por ley.

Se trata de dinero que Jorge Telerman requiere para hacer frente al aumento salarial de 16,5% que otorgó a empleados municipales y que no estaba contemplado en el Presupuesto que se aprobó a fines del año pasado.

«Hubo una consulta para ampliación referida al aumento salarial», admitió el legislador kirchnerista Juan Manuel Olmos, presidente de la Comisión de Presupuesto.

Por otra parte, los legisladores admitieron no tener números certeros sobre cuánto insumirá ese gasto no previsto, que calculan entre $ 300 y $ 500 millones, ni la cifra exacta del fondo anticíclico depositado en el Banco Ciudad.

Durante la campaña electoral, tanto el macrismo como el kirchnerismo aludieron a que las cuentas de la Ciudad terminarían supuestamente en déficit este año, no sólo por el aumento salarial, según dan cuenta sus rivales.

El incremento podría ser aprobado por los legisladores de distintas bancadas, ya que hasta ahora nunca rechazaron levantar la mano para favorecer el gobierno municipal. Se trata de una suma que irá a los trabajadores del Gobierno de la Ciudad, pero no incluye a maestros ni médicos, quienes ya habían recibido un aumento anteriormente.

El problema de Telerman hoy, en la Legislatura, es que el interbloque propio que había conseguido durante la campaña por su reelección se desvanece con las horas, por eso se ve obligado a conseguir apoyo de los integrantes de la Coalición Cívica de Elisa Carrió (ARI y aliados), del macrismo, que es mayoría, y también del kirchnerismo, con el cual mantiene en algunos sectores enemistad aún más profunda que durante el proselitismo previo a los comicios donde fue derrotado.

  • Otros problemas

    Pero, además, le adjudican a la administración porteña otros problemas financieros. Lo explicó a este diario Eduardo Hecker, ex titular del Banco Ciudad y uno de los que suenan para ministro de Hacienda en un eventual e inimaginado triunfo de Daniel Filmus en el ballottage que se disputará el próximo 24 de junio en la Ciudad de Buenos Aires.

    El economista indicó que en principio se calcula que «Telerman necesitará alrededor de $ 500 millones para hacer frente a los salarios que aumentó». Por otra parte, con una ley que se lo ha permitido, el Gobierno porteño habría redeterminado precios de obras y contratos por $ 200 millones, que de todos modos no estaban contemplados en el Presupuesto. Hecker indicó que a esos dos rubros «hay que agregar que no contará con las utilidades del Banco Ciudad de Buenos Aires». Eso se produce por el fallo de la Corte con respecto a la pesificación de los depósitos judiciales, que recibe la entidad estatal porteña, y que comprometerían alrededor de $ 300 millones más. Tampoco la proyección de la recaudación acompañaría el nivel de gastos que antes de terminar el primer semestre del año se estarían computando en las cuentas del distrito.

    Ayer, otro aliado del kirchnerismo, como el ex titular de Rentas Alejandro Otero, envió un comunicado en el cual explica que hay una brecha importante entre lo recaudado del IVA y lo que percibe la Ciudad por Ingresos Brutos (su principal fuente en el Presupuesto). Esos impuestos tienen bases tributarias similares sobre transacciones económicas, y la recaudación en la Capital del IB mostraría menor incremento que el IVA. Tanto Hecker como Otero coinciden en que «no es necesario aumentarles los impuestos a los vecinos para recomponer la situación». Hecker sostiene que «es perfectamente reversible con una buena administración».

    Por su parte, el ministro de Hacienda porteño, días atrás manifestó a este diario que no habría tal déficit, y ayer indicó que aún no se ha elaborado ningún proyecto de ley para pedir la ampliación presupuestaria, que admiten los legisladores que están estudiando.

    También desde el macrismo, Néstor Grindetti-, director del Banco Ciudad y futuro ministro de Hacienda en un Gobierno porteño de Mauricio Macri, viene advirtiendo sobre los problemas que ven en la ejecución presupuestaria de la administración de Telerman y aventurando un déficit de alrededor de $ 1.000 millones al terminar el ejercicio.
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