Temen mal debut en sesión de Diputados

Política

La Cámara de Diputados podría transformarse el próximo martes en el escenario de un naufragio kirchnerista. La conducción del bloque oficialista está intranquila porque todavía no lograron asegurarse quórum propio para encarar la primera sesión del año electoral.

Los antecedentes tampoco acompañan al Frente para la Victoria: viene de fracasar en la última sesión del año pasado porque la oposición retiró a sus diputados del recinto y frustró así la votación del polémico proyecto que crea el marco regulatorio de la empresa sanitaria AySA.

Y la próxima semana, en la apertura de las sesiones extraordinarias cuyo temario fue fijado por Néstor Kirchner, los legisladores oficialistas temen desairar a su jefe máximo cuando intenten aprobar la misma iniciativa que fracasó en diciembre de 2006.

Son varios los factores que conspiran contra el bloque que comanda el santafesino Agustín Rossi:

  • El bloque del Frente para la Victoria se encuentra disminuido numéricamente. El Presidente comienza a pagar el costo de su autoritarismo y ya padece las bajas de la santafesina María del Carmen Alarcón y del santacruceño rebelde Eduardo Arnold, expulsados del paraíso pingüino por disentir en público con las políticas oficiales. La reciente renuncia del catamarqueño Eduardo Pastoriza, quien no apoya la concertación presidencial montada con el radicalismo de su provincia, reduce también poder de fuego del kirchnerismo.

  • A esas bajas hay que sumarles las licencias del jujeño Eduardo Cavadini, de la sanjuanina Margarita Ferrá de Bartol, del tucumano Juan Salim -todos desempeñando otras funciones en sus provincias-y del misionero Diego Sartori, a punto de ser padre. Otra de las ausencias previsibles será la de Emilio Kakubur, disidente kirchnerista cada vez más cercano a Arnold.

  • Pero también están los típicos imponderables legislativos del verano. Muchos diputados se encuentran veraneando en sus provincias o en el exterior y no vendrán al Congreso. Eso fue lo que ocurrió en diciembre del año pasado, cuando fracasó el intento oficialista de aprobar sobre tablas el nuevo marco regulatorio de la empresa estatal de aguas.

  • Encima, 2007 se presenta como un año sobrecargado de voltaje político a causa de las elecciones presidenciales de octubre. Un eventual traspié del kirchnerismo en la primera sesión del año en Diputados podría fortalecer a la oposición y crear en la Cámara baja una trinchera de radicales, lavagnistas y macristas dispuestos a entorpecer las acciones de gobierno del Presidente.

    Ante este panorama, el kirchnerismo afrontará la sesión con 110 diputados, es decir, sin quórum propio garantizado. Deberá apelar a la ayuda de aliados dóciles, como el Peronismo Federal de José María Díaz Bancalari, quien prometió sentar a su bloque de 20 legisladores. Sin embargo, se desconoce cuál será la reacción final del matrimonio Luis Barrionuevo-Graciela Camaño, enfrentados con el gobierno en la interna catamarqueña.

    También en esta bancada se esperan bajas «veraniegas».

    A favor del gobierno aparece la presencia casi garantizada de algunos radicales kirchneristas, como el mendocino Alfredo Cornejo y el bonaerense Roberto Costa. También el juezismo podría aportar un par de legisladores. Aun así el resultado de la votación es incierto.

    Ayer, voceros autorizados del bloque radical, comandado por Fernando Chironi, aseguraron a este diario que están analizando la posibilidad de no sentar a sus diputados y coordinar un boicot al gobierno junto al Justicialismo Nacional de Jorge Sarghini -lavagnismo-, al PRO de Federico Pinedo y al ARI de Eduardo Macaluse.

    La Cámara baja deberá analizar la renegociación tarifaria con Aeropuertos Argentina 2000, los proyectos sobre beneficios impositivos para la empresa satelital AR-SAT y la regulación de la actividad que ejercen los encargados de seguridad -denominados «patovicas»- de los locales bailables.
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