28 de noviembre 2006 - 00:00

Todos juntos: enviado de Lavagna apaciguó a Alfonsín

Justo cuando más parece ejercitarse en la postulación presidencial (viajes al interior, conferencias, charlas y comidas a toda hora, declaraciones provocativas como "Kirchner se cree el macho de América"), Roberto Lavagna se desayunaba ayer que uno de sus más fervientes admiradores hacía circular un informe donde anoticiaba que el economista "se bajaría de la candidatura". Desagradable sorpresa y encendido diálogo posterior entre el postulante y su escriba, al cual no se atrevió a endilgarle mala fe. Justo, además, cuando Lavagna parece haber cerrado trato con Raúl Alfonsín y el comodín que éste coloca el viernes al frente de la UCR, Gerardo Morales: el pacto es que Mauricio Macri no integra el "núcleo duro" del lavagnismo (como si se tratara de la reforma constitucional) y apoyará al candidato desde diversos distritos, mientras los radicales harán lo propio desde sus respectivos territorios. Una farsa para demostrar que no están juntos cuando, en verdad, sí lo están. La nueva UCR de Morales, también del chaqueño Angel Rozas, se aleja en simultáneo de cualquier acercamiento con Elisa Carrió: ésta, hace pocos días, paseó por el Chaco y despotricó contra Rozas. Como ya no le queda palenque en la UCR, la titular del ARI se resignaría a pactar con Ricardo López Murphy, al menos -se justifican- pueden realizar una "alianza de conductas". En ese manoseo político que vive el país, un Macri sin paradero (en Europa, hasta hoy) todavía duda de su futura fijación política: pareció interesarle la provincia de Buenos Aires más que la Capital, pues allí no hay ballottage y se gana con la primera mayoría, al revés del distrito porteño donde siempre pierde en segunda vuelta el ingeniero boquense aunque triunfe en la primera alternativa. ¿Será la fortuna entonces la que enfrente a Macri con Scioli en un lugar donde no lo tenían previsto?

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
Roberto Lavagna tomó ayer la iniciativa y envió a su principal operador político, Alberto Coto, a calmar a Raúl Alfonsín. La paloma mensajera lavagnista voló hasta el departamento que el ex presidente tiene en la avenida Santa Fe al 1600 para comunicarle que la UCR sigue siendo un socio privilegiado de su armado político y que Mauricio Macri no supera el rótulo de socio menor.

«Alfonsín recibió un mensaje muy conciliador, y la reunión fue muy positiva», explicó ayer a este diario una fuente radical alfonsinista. Desde el lavagnismo también confirmaron el cónclave. El ex presidente estaba molesto por el avance inconsulto de las negociaciones entre Lavagna y Macri que ponía en jaque la alternativa centroprogresista que imaginó Alfonsín cuando orquestó la candidatura del economista.

Coto le ratificó, además, a Alfonsín que Lavagna no iba a resignar su candidatura presidencial en manos del PRO, independientemente de las encuestas y de la popularidad del presidente de Boca Juniors.

  • Ratificación

  • «El candidato del espacio va a ser Lavagna, no Macri», fue la tranquilizadora frase de Coto que retumbó en el living de Alfonsín, quien estaba acompañado por el ex senador Mario Losada. Por la noche, en televisión, el ex presidente ratificó el compromiso del ex ministro para encabezar la fórmula. Sin embargo, Coto no se despegó por completo del macrismo y dejó abierta la posibilidad de que el líder del PRO integre el colectivolavagnista como candidatoa jefe de Gobierno porteñoo como gobernador bonaerense. Alfonsín consideró potable esa opción con tal de no derrumbar la ingeniería electoral que, según él, le permitirá a la UCR resurgir de las cenizas y volver a poblar las legislaturas de todo el país con radicales.

    También desestimó Coto la cumbre del peronismo ortodoxo organizada por Ramón Puerta en Los Dos Chinos, donde figuras como Miguel Angel Toma y Julio César «Chiche» Aráoz expresaron interés en reunirse con Lavagna. Los radicales no quieren saber nada de nuevos pactos con figuras del menemismo o cercanas a Adolfo Rodríguez Saá, y en ese sentido, el mensaje del embajador lavagnista fue tranquilizador. A oídos de Alfonsín llegó incluso que Lavagna considera al conjunto de justicialistas antikirchneristas agrupados en Peronismo de Pie un ensayo mediático de la Casa Rosada para fragmentar más a la oposición y debilitar así su aventura presidencial.

    Hoy, el futuro presidente del comité nacional de la UCR, el senador jujeño Gerardo Morales, recibirá en su provincia a Lavagna. Juntos ofrecerán en la capital norteña una charla en la que el radical disertará sobre la emergencia económica y el ex ministro criticará los superpoderes presupuestarios concedidos a Alberto Fernández. Será a las 20.30 en el instituto de Políticas Públicas, una vez que Lavagna concluya una presentación ante el Consejo Profesional de Ciencias Económicas.

    Habrá que ver cómo le cae a Morales que Lavagna le haya informado a Alfonsín a través de un emisario la actualidad de su armado político, sin consultar previamente a las autoridades orgánicas del partido. La institucionalidad dentro de la UCR será uno de los principales estandartes de Morales dentro de la UCR, y el jujeño ya adelantó que quiere que las negociaciones con el ex ministro se canalicen a través de las autoridades orgánicas del partido y no con el alfonsinismo.

    Ayer, el senador -que será ungido jefe radical este viernes- aseguró que el radicalismo va a formar parte de una coalición opositora «en la medida en que sea centroprogresista», algo que ayer garantizó el emisario lavagnista.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar