23 de mayo 2006 - 00:00

Tras maratónica sesión, el kirchnerismo le vetó a Patti acceder a su banca

La Cámara de Diputados aceptó esta noche la impugnación contra el legislador electo Luis Patti por "inhabilidad moral" por su presunta responsabilidad en la comisión de crímenes de lesa humanidad y cerró así la posibilidad de que el ex subcomisario asuma su banca por considerar.

La decisión fue respaldada por 164 diputados, más de los dos tercios de los 226 legisladores presentes en el recinto, superando claramente el requisito planteado en el reglamento de la Cámara baja.

Tras la votación, los integrantes de las organizaciones de derechos humanos y los familiares y víctimas de la últimas dictadura aplaudieron y vivaron a los diputados que votaron para evitar el ingreso de Patti al Congreso.

"Como a los nazis, les va a pasar. A donde vayan los iremos a buscar", cantaron los integrantes de H.I.J.O.S. al encabezar los festejos por la decisión legislativa.

Las impugnaciones fueron respaldadas por el Frente para la Victoria, el ARI, el Partido Nuevo de Córdoba, el Peronismo Federal y una decena de radicales que no se plegaron a la decisión del bloque.

Al iniciar la sesión el titular de la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, Gerónimo Vargas Aignasse, justificó el dictamen mayoritario que recomendó aceptar la impugnación contra Patti, al señalar al diputado electo como "parte del esquema anticonstitucional y represivo" de la dictadura.

El legislador oficialista habló en medio de fuertes abucheos de los seguidores del ex subcomisario y de palabras de aliento y aplausos que llegaron desde las bancas del Frente para la Victoria y de militantes de organismos de derechos humanos que se ubicaron en los palcos de la Cámara baja.

"Patti genocida", podía leerse en las remeras blancas escritas con letras negras que utilizaban los integrantes de H.I.J.O.S.; y "Nuestro voto vale", se leía en las remeras, también blancas, que llevaban los seguidores de Patti.

En ese clima áspero, Vargas Aignasse -hijo de un desaparecido tucumano- sostuvo que la Cámara de Diputados "respetará absolutamente las dos bancas que obtuvo el PAUFE y los 393 mil votos", pero enfatizó: "voy a defender la Constitución, voy a entregar mi vida antes que un genocida se siente en esta banca".

A ese discurso siguieron las frases del pattista Juan Bonacorsi, quien se quejó porque su líder no había sido notificado formalmente sobre la sesión; y luego vinieron las palabras del diputado radical Pedro Azcoiti, quien justificó la posición de su bloque de respaldar el ingreso del ex policía.

"Resultaría mucho más facil y simpático para muchos que nos sumemos a quienes impulsan la impugnación. Pero las garantías constitucionales son absolutamente para todos", dijo el radical Azcoiti, quien fue torturado y estuvo desaparecido en 1976.

Esa frase provocó gran molestia entre los representantes de Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y varios hijos de desaparecidos, quienes desde los palcos de la primera y segunda bandeja dieron la espalda al recinto.

Sólo se podían ver las fotografías de los rostros de algunos desaparecidos, como el ex diputado de la JP Diego Muñíz Barreto, quien fue detenido por Patti en febrero de1977 -según la denuncia realizada ante la Nunciatura Apostólica en y encontrado muerto poco después en un fraguado accidente automovilístico.

"La candidatura de Patti fue oficializada ante la Justicia y no fue impugnada. Ampara a Patti el artículo 23 del Pacto de San José de Costa Rica", dijo Azcoiti y antes de subrayar que el PJ lo llevó en sus boletas electorales, subrayó: "no es el caso igual que al de Bussi, que participó del Golpe de Estado del 76".

El legislador radical agregó: "algunos suponen que el ingreso de Patti a la Cámara le dará un manto de impunidad, pero esto no es así. Si Patti es requerido por la Justicia deberá ir. Y si se pide su desafuero, el bloque de la UCR acompañará".

En la mísma línea, la radical santafesina Alicia Tate reclamó "la reapertura de las causas" contra Patti por la supuesta comisión de crímenes de lesa humanidad, pero solicitó que no se impida su ingreso al Congreso porque eso implicaría "violar la Constitución".

A diferencia de la UCR, el ARI respaldó la impugnación a Patti porque "ningún Estado
puede conceder privilegios e inmunidades a una persona sospechada de delitos de lesa humanidad", dijo Elisa Carrió.

Por su parte, la pattista Adriana Tómaz sostuvo que la impugnación al jefe de su partido no estaría "basada en norma constitucional, ni legal".
"Se pretende desconocer la voluntad popular que quedó expresada en el comicio electoral de 2005. Patti no tiene condena alguna", remarcó Tómaz.

En la misma línea, el macrista Jorge Vanossi dijo que el ingreso de Patti al recinto es "una cuestión de puro derecho, de si tenemos o no apego a la Constitución nacional".
"Por eso hemos votado una ley de defensa de la democracia. El dia que no tengamos otra forma de protección vamos a acordarnos de las instituciones. Esto es como cuando falta el oxígeno, que lo queremos cuando se comienza a despresurizar la cabina", alertó Vanossi.

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