Uruguay ya envió soldados para que defiendan papelera
Para algunos, imparable; para otros, previsible. Ayer escaló la crisis con el Uruguay por las papeleras en tres frentes. El más peligroso, odioso casi tratándose de países ligados en tantas cosas, fue la orden que dio el gobierno de Tabaré Vázquez a militares para que custodien la obra de la finlandesa Botnia en Fray Bentos. Una enormidad porque, más allá de los cortes de puentes -una forma de violencia, es verdad- la polémica nunca salió de los carriles pacíficos. Quien se defiende, dice la estrategia, fuerza al adversario a atacar. Uruguay atacó, también, en el terreno comercial al ordenar trabas al ingreso de productos que vienen de provincias argentinas con promoción industrial. La presentación ante la Corte de La Haya, además, contra esos cortes, ya fuerza a la Argentina a comparecer allí de nuevo el 19 de diciembre. La política existe para evitar estos encontronazos, pero todavía no aparece.
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«Gualeguaychú es un pueblo pacífico; no es necesario que tengan el Ejército ahí», aseguraron
ayer vecinos de la ciudad entrerriana respecto de la decisión de Tabaré Vázquez de custodiar
con el Ejército la planta de Botnia.
«Este es un pueblo pacífico, no es necesario que tengan al Ejército ahí. De ninguna manera esta asamblea va a hacer algo que no esté dentro de las vías legales y pacíficas», agregó Edgardo Moreira.
En lo referido a la presentación uruguaya de ayer ante el Tribunal de La Haya, Pérez Molemberg dijo que «esta medida va a estar buena para saber si La Haya es un organismo serio o no. Llegar a esta instancia por un corte es subestimar al tribunal».
Consultado al respecto, Moreira subrayó que «éste es otro acto impulsivo, imprudente, injusto, intimidatorio y soberbio del presidente Tabaré Vázquez con respecto a los derechos del pueblo de Gualeguaychú», y consideró que «esto no va a prosperar porque lo único que le importa a La Haya son los intereses económicosde Botnia y no los cortes de ruta».
Asimismo, los vecinos agrupados se sienten protegidos por el gobierno argentino que, en reiteradas oportunidades, aseguró que no va a reprimir ni desalojar la ruta por los piquetes. En tanto, acorde con los dichos de la vecina de Colón Poli Echevarría, de la Asamblea Popular Ambiental de Colón Ruta 135, a partir de mañana podrían retornar los cortes en esa ruta. Aunque -dijo-«estamos esperando la autorización de Gendarmería para evitar problemas».
Por otro lado, siguieron ayer las repercusiones por los dichos del intendente de la ciudad entrerriana de Colón, Hugo Marsó, quien habló de la presencia de un «odio exacerbado» entre los asambleístas de Gualeguaychú y dijo que la pastera Botnia «no contaminaría». Para el vicegobernador de la provincia, Guillermo Guastavino, esas declaraciones son «lamentables» e «inadmisibles».
«No entiendo cómo un intendente puede decir eso, porque afecta la lucha de Gualeguaychú y la Argentina contra las plantas», fustigó Guastavino.
En otro orden, en un comunicado firmado por Francisco Sanabria Barrios (representante por el departamento de Maldonado), integrante de la Cámara de Representantes de Uruguay, se bregó por medidas para « fortalecer los lazos con nuestros hermanos argentinos, con vistas a la próxima temporada turística». Allí se recomienda «pintar los muros y espacios que actualmente plasman expresiones populares en las ciudades de todo el país con la leyenda 'Bienvenidos hermanos argentinos'».
Además, se insta a los partidos políticos, instituciones gremiales y sociales a respetar las pintadas y a hacerlas extensivas hasta la última semana de turismo de este año. También invita a los medios de comunicación uruguayos a que se adhieran.



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