Sindicalista Balcedo inició juicio en Uruguay por retención de dos aviones

Política

Se trata de un Learjet 60 y un Gulfstream IV con matrícula de EEUU, que los había comprado por leasing. Pero al momento de su detención se los confiscaron y se cayeron los contratos.

El ex secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME) Marcelo Balcedo, quien se encuentra en Uruguay cumpliendo un acuerdo judicial por una causa por lavado de dinero, inició un juicio contra la Justicia del país vecino por u$s22 millones luego que le confiscaron dos aviones privados.

Según detalló el sindicalista, el Estado uruguayo le retuvo injustificadamente un Learjet 60 y un Gulfstream IV, esta última una moderna aeronave capaz de realizar vuelos de largo alcance, cuando fue detenido por una causa en Argentina.

Avión Learjet 60.jpg

Balcedo asegura que por las aeronaves habían sido compradas a través de contratos de leasing por u$s6 millones, y que al momento de la detención estaban vigentes, pagándose producto de su alquiler, ofrecimiento de vuelos privados con contratos de servicios, y que además tenían patente “November”, de los Estados Unidos.

El Gulfstream IV fue retenido en Uruguay aun sabiendo que no se puede retener una aeronave extranjera si están bajo un leasing, sostuvo Balceedo. Esto significa que ambas estaban alquiladas con opción a compra, como suele ocurrir en los negocios aeronáuticos a nivel mundial. Pero además, explicó que dentro de ese leasing estaba diagramado y garantizado un plan de negocios con contratos a largo plazo que hacían viable el negocio.

Al momento de la detención de Balcedo, por el avión Gulfstream IV ya se habían pagado unos u$s3 millones, y como resultado de la retención indebida de los aviones, que no tenían nada que ver ni con Argentina ni con Uruguay, ya que era un negocio operativo en Estados Unidos y ajeno totalmente a toda la situación judicial, se cayeron los contratos establecidos, con un perjuicio por millonario para sus dueños anteriores.

Avión Gulfstream IV.jpg

Según Balcedo, “este juicio cae ahora contra el Estado uruguayo, gobernado por el actual presidente Luis Lacalle Pou, quien no tuvo ningún tipo de responsabilidad sobre este asunto, pero el gobierno anterior y éste son la continuidad del Estado lamentablemente, y alguien tiene que responder”.

El juicio se inició contra la fiscalía uruguaya y comprende a todos los fiscales que actuaron en la causa Balcedo, además de Jorge Díaz, el ex fiscal general de la Nación y jefe de todos los fiscales orientales, quien se sospecha posee una antipatía personal y política contra el sindicalista del SOEME.

Pepin Rodríguez Simón Jorge Diaz Abogado.jpg
Fabián "Pepin" Rodríguez Simón y su abogado en Uruguay, Jorge Diaz, ex fiscal de ese país.

Fabián "Pepin" Rodríguez Simón y su abogado en Uruguay, Jorge Diaz, ex fiscal de ese país.

“Lamentablemente este juicio llega por la impericia y la malicia manifiesta de todos los fiscales actuantes en la causa y, reitero, por la inquina del jefe de fiscales Jorge Díaz, pertenecientes todos al Frente Amplio uruguayo”, remarcó Balcedo.

El gremialista fue uno de los que descubrió que el exfiscal Jorge Díaz es el actual abogado representante del prófugo Fabián “Pepín” Rodríguez Simón en Uruguay y que mantuvo varios encuentros personales con Mauricio Macri en ambos países.

Según anticipó Balcedo, el juicio por los aviones será parte de una serie de juicios no solamente contra el Estado uruguayo, privados y particulares en suelo oriental, sino también en Argentina contra organizaciones y estructuras gubernamentales, además del otros empresarios privados.

En este marco, en diálogo con AM 990, Balcedo cuestionó por su detención a la Justicia argentina y afirmó desde el país vecino que "jamás" se llevó "un peso" del gremio. "La causa en Argentina sigue igual. (El juez de La Plata Ernesto) Kreplak me mandó a detener por una carátula que decía evasión impositiva, pero ni siquiera estaba procesado. Es una vergüenza", sostuvo el también empresario de medios.

"A Kreplak no le cierran los números. Yo jamás tuve un peso del sindicato. También mandaron a juicio a un montón de compañeros, pero lo vienen suspendiendo porque no tienen nada, es todo un circo", se quejó el sindicalista, al tiempo que se mostró enojado porque "el SOEME sigue intervenido".

Al justificar su fortuna, relató que cuando tenía 32 años se presentó a la licitación de radios con un patrimonio declarado de más de 7 millones de dólares. "Hace años que me dedico a esto: he ganado y he perdido como todos los empresarios", manifestó. Y añadió: "En la Argentina los empresarios tenemos que morder y escupir para llegar a donde llegamos, pero jamás en mi vida les toqué un peso a mis compañeros, jamás acepté una coima y jamás hice acuerdos con nadie vinculado al Estado".

Dejá tu comentario