30 de abril 2008 - 00:00

Vergonzante confesión de la Siemens

Carlos Menem
Carlos Menem
El directorio de Siemens en Alemania recibió ayer la confirmación de que la empresa está seriamente involucrada en el mayor escándalo de corrupción en ese país desde la Segunda Guerra Mundial. Un informe del estudio de abogados Debevoise & Plimpton de Estados Unidos, encargado por la propia Siemens y analizado por el Consejo de Vigilancia, afirma que la alemana tuvo «prácticas improcedentes» generalizadas y violatorias de normas anticorrupción a nivel nacional e internacional. Entre esos actos, según el informe, la Argentina tiene reservado un papel especial por la licitación del sistema de confección de los DNI durante el gobierno de Carlos Menem y luego el de Eduardo Duhalde.

El informe escuchado ayer por lo directores de Siemens es contundente: «Se encontraron pruebas de irregularidades en prácticamente todos los segmentos de la empresa y en numerosos países, violando normas nacionales e internacionales anticorrupción».

Para los abogados estadounidenses, los directores que entonces ocupaban cargos en la compañía «tenían distinto grado de conocimiento de las prácticas». Entre los principales sospechosos que se señalan allí están Heinrich von Pierer y Klaus Kleinfeld, dos ex presidentes que siguen negando haber tenido conocimiento de los hechos.

  • Otra versión

  • Contra esa declaración, un director de Siemens afirmó que Pierer había manejado la operación de «pagar las coimas para una licitación del Estado en la Argentina». Pero también aporta una versión distinta del segundo tramo de la historia, cuando la Justicia investiga si además de los u$s 70 millones iniciales, se pagaron entre 2002 y 2003 otros u$s 10 millones por pedido de una consultora suiza que por entonces intentaba revivir el contrato de los DNI que Fernando de la Rúa había cancelado por decreto. El testigo afirma que Von Pierer se negó a ese segundo pago y culpa a esa decisión de que la licitación para la confección de los documentos se perdió. Obviamente, toda esta declaración fue luego negada por Von Pierer ante los fiscales de Munich.

    Otra historia cuenta el testigo secreto de la Justicia alemana. A mediados de abril, otro directivo que aún se mantiene en funciones en Siemens afirmó ante la fiscalía que el ex CEO de la firma había autorizado el segundo pago de u$s 10 millones como «bonificación» a funcionarios del gobierno argentino para reflotar el negocio.

    La distinción no es menor: de que ese pago se haya hecho o no dependen las complicaciones del gobierno de Duhalde, en especial de Jorge Matzkin, que ocupaba el Ministerio de Economía, y también de Luis Schirado, que era presidente de Siemens en la Argentina.

    El periódico «Sueddeutsche Zeitung», que también sigue la investigación, explicó que la Fiscalía en Munich le tomó ayer declaración indagatoria a otro ejecutivo de la ex unidad de información y comunicaciones SBS, que trabajaba junto al que declaró hace dos semanas sobre las relaciones de la empresa en la Argentina. Ese directivo fue el que identificó al « ministro del Interior de la Argentina» como el destinatario de los supuestos sobornos por el contrato con los DNI, según dijo haberlo escuchado en reuniones dentro de la empresa, durante el gobierno de Menem.

    La reacción de la compañía frente al informe de los abogados era previsible. Después de la reunión del Consejo de Vigilancia, Siemens anunció que estudiará mecanismos para demandar a los ex presidentes y otros altos ejecutivos responsables de las prácticas irregulares. La intención no es sólo cobrar las indemnizaciones, sino especialmente limpiar la imagen de la firma, que está sumida en el peor escándalo de corrupción de su historia.

  • Problema

    Los fiscales en Munich investigan hasta ahora a unos 270 imputados, la mayoría empleados o ex empleados de la empresa. El problema, tanto para la Argentina como para otros países donde se investiga la distribución de sobornos es que, aunque la Justicia alemana aún no haya avanzado en la causa, es poco lo que queda por probar sobre las prácticas generales de Siemens a la hora de conseguir contratos en el extranjero.

    La propia empresa ya había reconocido «prácticas irregulares» y ayer el informe contratado por el nuevo directorio confirmó los pronósticos más sombríos.

    Entre los casos denunciados allí están los contratos de Siemens en Alemania, la Argentina, Grecia, Italia, Nigeria, Turquía y países ex integrantes de la Unión Soviética. Y ya no afecta sólo al área de comunicaciones, sino que también están bajo investigación desde la división Medical Solutions hasta la estratégica de Distribución y Generación de Energía.
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