Videla y otros militares serán llevados mañana a Tribunales
-
Revelan que Adorni compró su departamento en Caballito por u$s230.000 y con un préstamo de casi el 90% por parte de dos jubiladas
-
La OCDE destacó avances de Argentina, pero alertó por fallas en causas de cohecho
La orden de traslado de Videla y los otros detenidos a Tribunales se conoció horas después de que la fiscalía de la Audiencia Nacional española consideró que el país europeo no debe reclamar la extradición de los 46 militares argentinos procesados por Garzón por crímenes de lesa humanidad.
El fiscal de la Audiencia Pedro Rubira presentó hoy un escrito en el que comentó la "falta de competencia" de España para enjuiciar a los 25 militares y un civil argentinos, cuya detención con fines de extradición fue comunicada por Garzón.
Rubira citó una sentencia previa del Tribunal Supremo sobre el denominado "caso Guatemala", que estableció que sólo pueden investigarse en España los casos de torturas cuando las víctimas son de esa nacionalidad, informó la agencia Efe.
"No se puede además seguir este proceso en España cuando los hechos están siendo enjuiciados en el país en el que sucedieron", dijo el fiscal.
Y agregó que "en el caso actual, existen datos de que el cambio político y judicial (en Argentina) está determinando la apertura de procedimientos contra los militares argentinos y el inicio de la nulidad de las `leyes contra la impunidad'".
"En consecuencia, no puede aceptarse que tras los acontecimientos que está viviendo la República Argentina sea necesaria la intervención de la jurisdicción española en virtud del principio de la jurisdicción universal", asegura en su escrito.
En oposición a la postura de la fiscalía de la Audiencia Nacional, la querella reclamó ayer a Garzón no sólo la extradición de los militares arrestados en Buenos Aires, sino que haga efectivo el embargo de bienes por valor de más de 2,6 millones de dólares sobre sus bienes.
En tanto, la cúpula de la Iglesia católica pidió hoy al Gobierno que contribuya a que la sociedad evite volcarse "a los extremos, de impunidad o venganza", respecto de la represión de la década del 70, y abogó por "restañar las heridas".
La postura eclesiástica fue fijada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Eduardo Mirás, quien aclaró que la Iglesia no avala en su conjunto las expresiones "personales" de algunos prelados que criticaron las detenciones de militares y la posible anulación de las leyes de impunidad aprobadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín.




Dejá tu comentario