22 de noviembre 2006 - 00:00

Zannini volvió a las tablas y revitalizó la concertación

Carlos Zannini
Carlos Zannini
Campaña exprés la de Carlos Zannini: llegó, habló 5 minutos y se fue. A ese ritmo, antislow, el jefe de Compromiso K se sumergió ayer en el calor de un local porteño para, siempre sonriente, inyectar un dosis de vitalidad a la alicaída «Concertación K».

«Paso a paso, vamos a ir avanzando: estamos trabajando por la equidad, por la distribución» dijo el secretario de Legal y Técnica, en su fugaz regreso a los tablones políticos ayer en la «casa» de CK en la Capital Federal, sobre avenida Belgrano, pegada casi al restaurante El General.

Estaba, en teoría, condenado al silencio. Zannini fue uno de los que Néstor Kirchner mandó a «ocuparse» de Misiones. Fue, desde ese lugar, el inventor de la tercera posición: los anti-Rovira que aceptaron votar el «Sí» pero sólo si la reelección era por un mandato.

Una ficción que poco sirvió para revertir la derrota misionera. ¿Eligió Kirchner, como dicen los pingüinos, soportar una derrota previsible en vez de tomar distancia de un perdedor cantado y ser acusado de poco leal? Correcciones, con tachas, de la historia reciente.

  • Retorno breve

  • Cierto o no, Zannini estaba ausente de las tablas y ayer, por un ratito nomás, volvió: elogió la Concertación, a Kirchner, a socialistas, intransigentes y demócratas. Le faltó hablar de su origen, el PC, que aporta una rama (el Cuarto Congreso Extraordinario) al kirchnerismo.

    A su espalda, una mural del abrazo entre Juan Domingo Perón y Ricardo Balbín. Repartidos en otros rincones, fotos de Hipólito Yrigoyen y Leandro Alem. También, por allí, una postal en blanco y negro de Kirchner y su esposa Cristina, ambos sonrientes.

    «Esta casa es para que todos tengan un espacio político donde estar unidos. No hay utopías que se vuelvan realidad sin pequeños hechos diarios y éste es un paso más hacia la concertación plural impulsada por el presidente Néstor Kirchner» dijo Zannini.

    Todo un dato: Zannini es el jefe formal de Compromiso K, núcleo que se diversificó en varias filiales y tiene, además, ruido entre sus diversos referentes. Ayer, de hecho, en la casa de Belgrano al 600, estaba el ala que comanda Roberto Porcaro, a la que se plegó Julio Alak.

    El fueguino Daniel Gallo, anotado para competir en su provincia por la gobernación, el titular del Correo, Eduardo Di Cola, con el mismo plan en Córdoba, la telermanista Gabriela Cerruti, y el director de Juventud porteño, José Otavis, junto con Alak, Porcaro y Zannini ocuparon la cabecera.

    También estaba anunciado Carlos Kunkel que se excusó. ¿Quería más protagonismo? Tarde, cuando todos se iban, llegó Juan Carlos «Canca» Dante Gullo. Circularon por allí intendentes -Darío Golía de Chacabuco, entre otros-y concejales de la provincia.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar