Zapatero se reunió con Cristina y le dijo que defenderá los intereses españoles en la Argentina

Política

La presidenta Cristina Kirchner se reunió hoy en Perú con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que defenderá los intereses de las empresas de su país pero siempre "teniendo en cuenta la situación económica y social" de la Argentina.

Es que el Gobierno español piensa que la Argentina ya salió de lo peor de la crisis económica y ahora tiene mejores condiciones para hacerle frente a sus compromisos internos y externos.

Poco antes de reunirse con Cristina en Lima, donde ambos participan de la cumbre de América Latina y la Unión Europea, Zapatero se refirió en este contexto a la transferencia de parte del paquete accionario de Aerolíneas a capitales argentinos.

Luego se reunió con la mandataria argentina, en compañía de su canciller Miguel Angel Moratinos; y de la secretaria de Estado española para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, mientras que Cristina estuvo secundada por el canciller Jorge Taiana y el embajador argentino en Perú, Darío Alessandro.

Al hablar en el marco de la cumbre de jefes de Estado que se lleva a cabo en Lima, Rodríguez Zapatero dijo que la relación con la Argentina es "extraordinariamente fluida". Con relación a empresas como Aerolíneas, dijo que España "tiene intereses en la Argentina y los va a defender, pero siempre teniendo muy presente el momento económico y social que la Argentina vaya teniendo".

"Hay una comunicación muy positiva entre ambos gobiernos", destacó Rodríguez Zapatero, quien buscó salir así al cruce de versiones sobre tirantez entre los gobierno de su Gobierno y el de la Argentina por el caso Aerolíneas.

Es que la administración de Cristina Kirchner operó con fuerza para que el grupo español Marsans abriera el capital de Aerolíneas a empresarios locales, lo que finalmente ocurrió con el preacuerdo alcanzado con el dueño de Buquebus, Juan Carlos López Mena.

Además, el Gobierno argentino pidió elevar del 5 al 20 por ciento su participación en Aerolíneas, a cambio de parte de la deuda que la compañía aérea tiene con el Estado.

La operación generó rispideces entre ambos gobiernos, porque en principio no cayó bien que la Argentina presionara para impulsar cambios accionarios en una compañía de capitales ibéricos.

Pero luego, la buena sintonía entre los gobiernos de Cristina Kirchner y Rodríguez Zapatero sepultó cualquier posibilidad de que el conflicto subiera de tono.

Es decir, Rodríguez Zapatero prefirió resignar la posible presión a favor del Grupo Marsans, para preservar su relación diplomática con la Argentina.

Ahora, el Estado argentino tendrá una participación del 20 por ciento en la compañía, los empleados un 10 y el resto se repartirá, en principio, entre Marsans y López Mena. Todo indica que el dueño de Buquebus terminará quedándose con la mayoría accionaria de la compañía, con el 37 por ciento del capital y el management de la empresa.

Así, Marsans retendría sólo el 33 por ciento del paquete accionario

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