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El juego de impactos de monseñor Primatesta
Precisamente en esta «división» cupulística de la Iglesia está la otra parte del «momento» elegido por el hábil cardenal cordobés para lanzar su «ojo con los postulados del Fondo Monetario».
Casaretto se ladeó un poco a la derecha al decepcionarse públicamente -era descartado desde el vamos- por la poca intención de los políticos argentinos en acumular sus firmas en cualquier declaración sobre «renunciamientos en pos de sacar al país de la crisis» porque ellos y los sindicalistas serían los primeros en ser sacrificados, presienten. Eso sí, los políticos jamás dejan de concurrir a todo lo que sea hablar, quizá con la única reticencia, propia de esta época, de que la convocatoria dialoguista no sea ni muy abundante, ni muy anunciada y menos en lugares de fácil acceso por el terror a los «escraches» y «cacerolazos» al arribar o salir.
Si Primatesta, que el próximo 14 de abril cumple 84 años, vio desilusionarse un poco a Casaretto no debió descartar -y no lo hizo- ser él mismo y el sector que representa un poco «progre» también y el cachetazo lo recibió el Fondo pese que a éste le encantaría que la Argentina -y ningún país- los reclame en sus tropezones peores. Con el agravante en el nuestro de que el gobierno que los convoca por ayuda por verse perdido recibe a sus representantes con pulgar e índice apretándose la nariz y con carita inocultable de converso -y probablemente temporario- en esto de la ortodoxia económica en el manejo de un país.
• Aquietado
Primatesta mentalmente está muy bien y sólo aquietado en el tránsito por la combinación de problemas de columna y una rodilla rebelde como la de un futbolista. Pero, igual, desde el centro de la ciudad de Córdoba piensa y maneja riendas. No cree que se le vaya a escapar que la próxima presidencia de la Conferencia Episcopal Argentina -que presidió hasta que agotó las posibilidades de ser reelecto- sea para su cercano Bergoglio, el primado de la Argentina, sustituyendo a otro no menos cercano, monseñor Karlic.
Piensa y maneja, vía enviados teléfono, fax y toda la tecnología que tenga al alcance con el sello de su Secretaría Pastoral de la Iglesia Católica, perteneciente a ese mismo Episcopado que tanto presidió.
Toda la Iglesia esencialmente es para los pobres y oprimidos, obvio, pero la «Pastoral» más especialmente aún.
Esto justifica cualquier mensaje «under» que lance Primatesta, y si alguien frunce el ceño rápido, invoca los dichos del Papa en vísperas del Jubileo de 2000, cuando pidió la reducción de la deuda externa de los países más pobres, sobre todo en intereses, aunque no la eliminación e incumplimiento de compromisos asumidos. «Puesto en términos de economistas, lo que Primatesta reclama es una profundización de la política del plan canje de la deuda para que el país esté en condiciones de pagar pero con posibilidades de hacerlo en un escenario en el que se produzcan condiciones de desarrollo», comentó un colaborador del cardenal. Luego sostiene -porque lo sostiene Primatesta- que «la Pastoral Social se vale de términos utilizados por el Papa «para demostrar que, partiendo de una reducción de la deuda», el mensaje de la Iglesia «tiene elementos comunes con los del Fondo Monetario Internacional. Dijo el papa Juan Pablo II en una de sus cartas pastorales: «Los programas de reducción de la deuda deben ir acompañados por la puesta en práctica de sólidas políticas económicas y por una buena administración». «Términos que se parecen mucho al plan sustentable que reclama el Fondo», agregó el vocero en Córdoba.
Otro látigo fuerte que suele usar el cardenal cordobés es lo expresado por los obispos de América en el último Sínodo, texto al que habitualmente apela la Pastoral Social para describir lo que le pasó también a nuestro país. «Entre las múltiples causas que han llevado a una deuda externa abrumadora deben señalarse no sólo los elevados intereses, fruto de políticas financieras especulativas, sino también la irresponsabilidad de algunos gobernantes que, al contraer la deuda, no reflexionaron suficientemente sobre las posibilidades reales de pago, con el agravante de que sumas ingentes obtenidas mediante préstamos internacionales se han destinado a veces al enriquecimiento de personas concretas, en vez de ser dedicadas a sostener los cambios necesarios para el desarrollo del país», incluye ese texto sinodal que, curioso esto, Primatesta hizo transcribir y plastificar para que lo lea todo el que concurre a entrevistarlo. Podría, por la sorprendente semejanza, incluir declaraciones del secretario del Tesoro de EE.UU., Paul O'Neill.


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