5 de septiembre 2004 - 00:00

Huracán Frances llegó con intensos vientos y lluvias

Comenzó ayer a azotar el estado de Florida. Dos millones de personas quedaron sin luz. Para la madrugada se esperaban vientos más fuertes. A su paso por las Islas Bahamas, dejó dos muertos.

Los vientos ingresaron ayer por la tarde a las costas de Florida.
Los vientos ingresaron ayer por la tarde a las costas de Florida.
West Palm Beach (AFP) - El huracán Frances azotó Florida ayer con intensas lluvias y feroces vientos, que dejaron sin electricidad a casi dos millones de personas, obligaron a evacuar a 2,5 millones y provocaron que el gobierno de Estados Unidos declarara "desastre mayor" en cinco condados de ese Estado.

Frances golpeó Florida temprano con un temporal que tiro abajo tendidos eléctricos y arrancó árboles de raíz, aunque lo peor aún no ha pasado, ya que se esperaba que el ojo del huracán toque la costa atlántica de ese Estado esta madrugada.

El centro del meteoro debía pasar por el condado de St Lucye y el toque de queda obligatorio fue impuesto en toda la región a partir de las 13 locales, dijo el sheriff local Ken Mascara.

"El ojo (del huracán) pasara exactamente por Fort Pierce", 160 km al norte de Miami, dijo. "Deben esperar cuatro o cinco horas de huracán", agregó.

"Tendremos vientos de más de 160km/h durante al menos cuatro horas a partir de las 23 de esta noche (sábado)", advirtió Doug Anderson, administrador del condado.

Las autoridades también ordenaron desde el día anterior la evacuación de 2,5 millones de personas.

El presidente George W. Bush declaró zona de "desastre mayor" a cinco condados de Florida: Brevard, Indian River, Martin, Palm Beach, y St. Lucie.

En el condado de Miami-Dade, el alcalde Alex Penelas declaró estado de emergencia y dijo que cualquier empleador que obligue a trabajar a su personal podría enfrentar cargos de negligencia criminal.

Anoche, también ordenó a la policía asegurar los caminos para evitar que algún imprudente se aventure a circular bajo la tormenta.

Los cortes de electricidad afectan toda la zona costera entre Melbourne, al norte, y Miami, al sur.

Más de 200.000 personas ya están sin electricidad en Palm Beach que tiene 1,2 millones de habitantes.

Las inundaciones son la mayor preocupación en Florida y los especialistas advirtieron que algunas zonas podrían recibir unos 50 centímetros de lluvia y olas de más de dos metros.

Miles de personas, incluyendo muchos turistas, abarrotaban los refugios de emergencia. Muchas otras buscaban resguardo con familiares, amigos o en hoteles, luego que las autoridades ordenaron la evacuación de 2,5 millones de personas en las zonas costeras.

El ciclón perdió parte de su poder inicial es actualmente un huracán de grado 2 en la escala Saffir-Simpson que llega a 5.

No obstante, las autoridades advirtieron que igual podría causar daños serios en Florida, que todavía estaba recuperándose del paso de Charley un huracán más fuerte pero más pequeño, que dejó más de 20 muertos hace dos semanas.

"A pesar de que se ha debilitado como huracán, hará daño en muchos lugares", dijo ayer el gobernador de Florida, Jeb Bush.

A su paso por las Bahamas, a donde llegó antes de Florida, Frances dejó al menos dos muertos tras su paso con vientos de 165 km/h.

Ayer por la mañana, el lento monstruo seguía azotando las islas y los meteorólogos advirtieron que las Bahamas podrían recibir unos 50 centímetros de lluvia y una inundación de hasta 3,65 metros.

El gobernador Bush instó a los residentes a no salir rápidamente de sus refugios y hogares una vez que la tormenta haya pasado.

"Es una tormenta masiva (...) ésta podría ser una inundación muy significativa", dijo Michael Brown, director del organismo Federal de Administración de Emergencias.

"Las instalaciones están siendo preparadas ahora para llevar un millón de comidas al día a los habitantes de Florida. Tenemos 600 camiones de agua, 237 camiones de hielo para llegar a las zonas impactadas", agregó Brown.

La Guardia Costera estadounidense trasladó sus barcos a puertos seguros y desplegó sus helicópteros y aviones de modo que estén listos para entrar en acción rápidamente.

El Aeropuerto Internacional de Miami estaba abierto, pero todos sus vuelos fueron cancelados. Los aeropuertos de Orlando, Fort Lauderdale y Palm Beach estaban cerrados, al igual que el Puerto de Miami.