17 de agosto 2001 - 00:00

Israel: el ejército piensa en una guerra regional

Tanque israelí toma posiciones
Tanque israelí toma posiciones
Jerusalén (DPA, Reuters, EFE, ANSA) - La violenta confrontación entre Israel y los palestinos podría derivarse en una guerra regional, de acuerdo con una evaluación realizada por altos funcionarios del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF), publicó ayer el diario israelí «Ha'aretz».

La evaluación, realizada durante las deliberaciones anuales en las que se analiza la situación estratégica del gobierno, se basó, entre otros, en el informe anual de inteligencia y sirve como base para los planes de las fuerzas militares para los próximos cinco años.

El artículo también incluyó una evaluación de que el líder palestino Yasser Arafat tendría a lo sumo la posibilidad de alcanzar un alto el fuego con Israel. Sin embargo, la probabilidad de que esto suceda es muy baja, debido a que Arafat no cree que las condiciones para los palestinos frente a Israel mejoren y, al mismo tiempo, la situación interna respecto de Hamas y otras organizaciones fundamentalistas está empeorando.

Teléfono celular

Durante la jornada, al menos ocho palestinos resultaron heridos en dos explosiones en la ciudad cisjordana de Nablus, entre ellos tres miembros del movimiento Al Fatah de Arafat, informaron fuentes de seguridad palestinas. En la parte antigua de la ciudad, a Ibrahim Hebeisha, miembro de Al Fatah, le explotó un teléfono celular cargado de explosivos, provocándole heridas leves. Según estas fuentes, se trató de un intento de asesinato de este hombre perpetrado por Israel. Al parecer Hebeisha está implicado en ataques contra colonos y soldados israelíes.

En una segunda explosión, de la que tampoco se conocen muchos detalles, siete palestinos, entre ellos un niño, resultaron heridos. La misma fuente afirmó que también se trató de un intento de Israel de asesinar a militantes palestinos.

Al Fatah responsabilizó inmediatamente a Israel de haber intentado matar a tres de sus líderes. Se sospecha que los servicios secretos israelíes ya han utilizado en varias ocasiones teléfonos cargados con explosivos para asesinar a extremistas palestinos.

En tanto, luego de que un taxista palestino murió a manos de colonos judíos en Cisjordania, un tiroteo se cobró la vida de cuatro personas. El intercambio de tiros comenzó cuando llegó al hospital de Nablus el cadáver de
Kamal Musallah, y algunos familiares de la víctima no querían que el cadáver fuera filmado por la televisión, mientras que otros vecinos del barrio de Talfit, en Nablus, opinaban lo contrario.

La discusión, entonces, pasó a ser una batalla dentro del hospital, que causó cuatro muertos y seis heridos.

Si bien el ejército israelí reforzó su dispositivo militar en el sur de la Franja de Gaza, cerca de la frontera con Egipto, la violencia se vio mermada luego de que las presiones internacionales sobre Israel y los palestinos pesaran fuertemente en la última jornada.

En un comunicado conjunto, Estados Unidos y Rusia acordaron coordinar esfuerzos para poner fin a más de 10 meses de violencia y allanar el camino para la reanudación de las conversaciones de paz, estancadas poco antes de comenzar la revuelta palestina en setiembre pasado.