23 de julio 2001 - 00:00

Nuevos métodos para evitar asaltos en cajeros automáticos

Los ejecutivos de las redes de cajeros automáticos están trabajando con la Policía Federal en un «mapa del delito» para tratar de evitar -en lo posible, clarolos robos en los expendedores de billetes en el área de la Capital Federal. En el futuro no descartan extender esta cooperación a otras fuerzas de seguridad provinciales.

La acción, que ya venía desarrollándose desde hace un par de meses, debería acelerarse ante la inminente entrada en vigencia de la generalización del pago de salarios por cajas de ahorro y correspondiente tarjeta de débito, uno de cuyos efectos es incrementar el número de potenciales víctimas de manera exponencial.

«Muchas veces la gente no va a la comisaría a hacer la denuncia, pero sí recurre a nuestras empresas o al banco emisor de la tarjeta de débito para tratar de revertir el cargo; por eso contamos con datos más ajustados a la realidad que las fuerzas policiales»,
dice una fuente de una de las dos redes principales de cajeros automáticos.

La idea es tratar de poner más agentes en los lugares donde más frecuentemente se producen atracos, en todas sus formas: a partir de secuestros a bordo de taxis, a la salida de las máquinas o usando la nueva modalidad de «pescadores», ladrones que trabajan bloqueando los lectores de los ATM (máquinas cajeros automáticos, por su sigla en inglés) para quedarse con el código de seguridad («pin») y el plástico.

«Se ha puesto en boga una modalidad delictual, la de interferir el lector de los ATM; el cliente llega y trata de hacer la operación; la máquina no responde, viene el 'pescador', se ofrece a ayudar, le pide al cliente que teclee su código personal como paso para destrabarla y, cuando el usuario lo hace, lo memoriza. Si no logra verlo la primera vez, le dice que debe hacerlo de nuevo hasta obtener la información. La operación 'destrabe' fracasa, el cliente se va, la máquina aparentemente se 'traga' la tarjeta pero el 'pescador' la recupera, va a otro cajero y ya con la clave en su poder le limpia la cuenta»,
relata el informante.

• Traba automática

Para evitarlo, una de las compañías está instalando un soft que traba el cajero de manera automática en cuanto se trata de interferir el lector. «Si el usuario llega a un ATM al que se intentó interferir, la pantalla le dirá que no está operativo y la maniobra fracasará; aparecerá, además una advertencia: 'No ingrese su código personal'», dice el ejecutivo. El programa ya está operativo en parte de una de las redes de cajeros.

En lo que hace al «mapa del delito», fuentes del mercado aseguran que ya se han cosechado algunos éxitos importantes. «No nos consta, porque no es nuestra función, pero sí tenemos casi la certeza de que varias de las bandas de 'taxistas' que cayeron las últimas semanas fueron detectadas en relación a la cooperación entre la Policía y nuestras empresas», dice la fuente.

La red Banelco procesa entre 15 y 20 millones de transacciones por mes, y sólo unas 1.000 son delitos, pero la mitad de ellos por acción de bandas de taxistas truchos. Las cifras de operaciones de la otra gran red, Link, son levemente inferiores.

Pero los robos en cajeros implican para esas «pocas» víctimas violencia física y angustiantes horas de recorrer cajeros para extraer fondos, tiempo durante el cual los damnificados permanecen como cautivos de sus secuestradores.

«Para las víctimas de esos delitos se trata de experiencias muy traumáticas, que las afectan en lo personal y lo patrimonial; aunque sean relativamente pocas en función de los millones de operaciones que se hacen por día, hay que evitarlas lo más que sea posible»,
reconoce un alto ejecutivo bancario. «En eso estamos trabajando con las fuerzas de seguridad.»

En la Argentina funcionan unos 6.500 cajeros automáticos (divididos casi por partes iguales entre las dos redes, con Banelco un poco por encima); según el ejecutivo, la cantidad es suficiente para el nivel de bancarización que muestra hoy la Argentina.

«El promedio es de unas 4.000 transacciones mensuales por equipo, pero algunos ATM hacen hasta 15.000 cada treinta días. Esta cifra indica que muchos cajeros todavía están subutilizados»,
dice el informante. Hace algunos años, la red de cajeros crecía a un ritmo de 50% anual, «pero ese ritmo se redujo a 5% cada doce meses», agrega. En contraste, el número de clientes se incrementó 15% en el último año, en virtud de la generalización del pago de sueldos a través de cajas de ahorro con tarjeta de débito.

• Crecimiento explosivo

Ahora, con la generalización de la obligatoriedad de pagar sueldos a través de cajas de ahorro, que regiría a partir del mes próximo, ese crecimiento necesariamente deberá ser explosivo. En las redes aseguran que, a pesar de este fenómeno inminente, «el número de cajeros es suficiente». La práctica demostrará si esta afirmación es correcta.

«Hoy existen unos 12 millones de tarjetas habilitadas, y 80% de ellas tienen al menos un movimiento cada tres meses; ese porcentaje cae a 55% para los plásticos con una operación mensual»
, revela el informante.

Esos guarismos crecerían, admite el ejecutivo, si en la Argentina se utilizara el débito como medio de pago, una modalidad muy habitual en países como Brasil, Estados Unidos o España.
«Allí reemplaza al hábito de pagar con cheque, muy extendido y que acá es casi inexistente», admite. «Sin embargo, creemos que hay espacio para incrementar su uso.»

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