Un muerto y un bebé herido por juguete bomba en España
Una mujer murió y su nieto de 16 meses resultó herido de gravedad ayer al estallar una bomba escondida en un juguete, en la ciudad española de San Sebastián, en el País Vasco. La policía investiga la autoría del atentado, que no fue reivindicado por organización alguna, aunque por la modalidad hay dudas de que haya sido una acción del grupo terrorista ETA. El artefacto era un juguete trampa, compuesto por un cartucho con cerca de 15 gramos de pólvora y una bujía como mecanismo de detonación.
San Sebastián, España (AFP, DPA, ANSA) - Una mujer de 62 años murió ayer en la ciudad vasca de San Sebastián, en el norte de España, a causa de la explosión de un coche de juguete, mientras que sus dos nietos resultaron heridos. Uno de ellos, un bebé de 16 meses, perdió los dos ojos y masa craneoencefálica, informaron fuentes policiales y médicas. La persona muerta fue identificada como Francisca Araunzetamurgil Alkorta, de 62 años, abuela de los dos niños, precisaron las mismas fuentes. Un trozo del juguete le seccionó la carótida y murió a consecuencia de la hemorragia, según los primeros elementos de la investigación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según una nota de la Ertzaintza -policía autónoma vasca-, la naturaleza y características del artefacto «no apuntan en principio, hacia los sectores que en los últimos tiempos promueven la violencia y el terrorismo en el País Vasco», en alusión a la organización separatista ETA.
La explosión ocurrió en el centro de San Sebastián, capital de la provincia vasca de Guipuzcoa, a las 10.50 locales, cuando Alkorta manipulaba el coche teledirigido. La mujer se encontraba en el interior de un Opel blanco, junto a dos nietos -un niño de cuatro años y el bebé de 16 meses-, la madre de ambos y una tía. El bebé, identificado por la sigla D.G.C., estaba sentado en su regazo, por lo que perdió ambos globos oculares, parte de la masa encefálica, fractura de hueso frontal y sufrió quemaduras en su cuerpecito. Así lo informó el parte médico del Hospital Donostia, donde fue sometido a una compleja intervención quirúrgica.
Heridas leves
El menor de cuatro años, identificado con la sigla P.G.C., recibió heridas leves pero fue dado de alta del Hospital Nuestra Señora de Aránzazu, mientras que el resto de los ocupantes del vehículo resultó ileso.
En un primer momento testigos presenciales pensaron que se trataba de la explosión de un coche bomba activado por ETA, al ver el rodado en la calle y el humo que salía de su interior. El artefacto era un juguete trampa, compuesto por un cartucho con varios gramos de pólvora y una bujía como mecanismo de iniciación, informó la Ertzaintza. Según fuentes policiales citadas por la agencia española «Vasco Press», la carga del juguete estaría compuesta por entre 10 y 15 gramos de pólvora.
Regalo
«En la investigación no excluimos ninguna hipótesis», dijo el responsable del Ministerio del Interior del gobierno vasco. El pequeño coche teledirigido, de apenas 10 centímetros, había sido abandonado aparentemente por un cliente junto a una jirafa de peluche, el sábado pasado, en los baños del bar Txioka, en el cual trabajaba una de las mujeres. Minutos antes de la tragedia habían entrado al bar y el propietario les regaló a los niños ambos juguetes, dado que nadie los había reclamado.
El juguete, según la Ertzaintza, había sido preparado para estallar en el momento en que fuera encendido el interruptor o chocara contra algún obstáculo, pues no tenía comando a distancia. Por la tarde, el Departamento de Interior vasco (ministerio regional) confirmó que la explosión, ocurrida en el interior de un automóvil en pleno centro de San Sebastián, fue causada por un cochecito de juguete teledirigido que contenía «un recipiente metálico con una cantidad de explosivo, probablemente pólvora» y estaba listo para deflagrar al activar el juguete.
El brazo político de ETA, la organización independentista vasca Batasuna, criticó duramente el tratamiento informativo de la explosión. En un comunicado, Batasuna dijo que desea la «pronta recuperación» de los heridos y fustiga a aquellos que han querido «manipular en su provecho» este drama.
Manipulación
El brazo político de ETA denunció que el hecho muestra que «la manipulación de la información es el pan nuestro de cada día» y deplora que «todo vale» para criminalizar a la izquierda independentista vasca.
El último atentado atribuido a ETA en España tuvo lugar el sábado pasado cuando un coche bomba estalló en el estacionamiento de un hotel de Salou (nordeste), sin causar heridos graves. El atentado del sábado fue el principal tema de una reunión que se llevó a cabo durante la última jornada en Madrid entre responsables del Ministerio de Interior del gobierno central y de los ministerios de Interior de los Ejecutivos autónomos vasco y catalán.