Protectores solares: ¿cómo cuidar la piel de la luz azul de las pantallas?

Salud

La protección contra las diferentes fuentes de luz está ganando cada vez más relevancia en la industria cosmética.

Cada vez somos más conscientes de lo importante que es protegernos todos los días de los rayos solares para evitar el daño y el envejecimiento precoz de la piel. Sin embargo, hoy el desafío no sólo es cuidarse de los rayos ultravioleta, sino también de los diferentes tipos de luces, como la luz azul de las pantallas.

Durante todo el día, ya sea en el trabajo o en las horas de ocio, estamos expuestos a la fracción de luz que proviene de aparatos electrónicos, como celulares, computadoras y televisores, y también de las luces artificiales.

Así como ocurre con los rayos ultravioleta, la luz azul que irradian las pantallas penetra profundamente en la piel y eso puede afectar la dermis y hasta el ADN de las células, ya que se forma un mayor número de radicales libres.

En virtud de esta realidad, la industria cosmética desarrolló protectores que combatieran no solamente los daños causados por la exposición constante al sol, sino también los de la luz proveniente de los equipos electrónicos y de las luces artificiales.

La variedad de fórmulas de protectores solares ha crecido en los últimos años. Actualmente, se pueden encontrar en el mercado productos que generan un sensorial más agradable, muy diferente a la que nos dejan los protectores más oleosos. Teniendo en cuenta la rutina diaria de millones de consumidores, la industria cosmética introdujo la protección solar en diversos productos, hasta en labiales, bases y polvos compactos. Además de la protección que generan los filtros solares, se utilizan ingredientes que facilitan la prevención de los efectos nocivos y la reparación de los daños causados por ese tipo de radiación.

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Productos como el Arganyl, que se extrae de la hoja de argán y que es mezclado en aceites hidratantes y el Ciste’M®, un extracto de ládano (rockrose), conocida como Fénix Vegetal, que protege el ADN de las células de la piel de los efectos de la exposición a los rayos UVA, UVB y luz visible, son algunas de las soluciones que tiene BASF para proteger la dermis de las personas, evitar los efectos nocivos generados por la luz azul, acelerar la renovación celular en hasta un 17% y reducir la profundidad de las arrugas en un 9%.

La protección contra las diferentes fuentes de luz está ganando cada vez más relevancia en la industria cosmética a medida que los consumidores entienden la importancia de la protección, tanto para proteger del daño del sol como para prevenir arrugas como complemento de su rutina de belleza.

Coordinadora técnica del laboratorio de Químicos para el Cuidado Personal de BASF.

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