Charlas de quincho

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El Gobierno recuperó aire, y pudo retomar alguna iniciativa, aunque el planteo de modificación de la Corte Suprema volvió a dividir las aguas. En medio, la inseguridad que va adquiriendo formas variadas, y los incendios y delitos rurales que lo complican con varias provincias, también siguieron sobre la mesa de discusiones

Primera semana de cierta distensión en la muy larga cuarentena, y no justamente, por flexibilización de las normas que impone la pandemia sino porque, finalmente, hubo acuerdo con los bonistas externos, tras meses de negociaciones. El Gobierno recuperó aire, y pudo retomar alguna iniciativa, aunque el planteo de modificación de la Corte Suprema volvió a dividir las aguas. En medio, la inseguridad que va adquiriendo formas variadas, y los incendios y delitos rurales que lo complican con varias provincias, también siguieron sobre la mesa de discusiones. La oposición, por su parte, también tiene lo suyo. Irrumpió de golpe Elisa “Lilita” Carrió, mientras algunos comienzan a declarar abiertamente sus pretensiones 2023, Jorge Macri, por ejemplo, en tanto su primo sigue dando que hablar desde el Viejo Continente también convulsionado por el caso del rey Juan Carlos de España. De todo como en botica, mientras empresarios y analistas, preparan “papers” aceleradamente para acercarle al Gobierno. Veamos:.

Si algo faltaba para que quedara en claro cual es el objetivo político del intendente de Vicente López, Jorge Macri, su participación en la Mesa de Mirtha, conducida por su nieta Juana Viale, eliminó cualquier duda. Con “me gustaría que el próximo gobernador (de Buenos Aires) sea un exintendente” hubiera alcanzado, pero hubo mucho más. Muy distendido, sonriente, sentado junto a su pareja la conductora de televisión Belén Ludueña (en BDA, mañanas de América), y hasta simpático, este Macri dejó entrever que el verticalismo partidario no está entre sus prioridades en este caso. En realidad, el jefe comunal que coincide con Horacio Rodríguez Larreta en que no puede ser reelecto tampoco en su distrito, está obligado a “saltar para arriba”, pero desacomoda el planteo de que la candidata bonaerense debe ser María Eugenia Vidal (más enojada con Macri que el propio Rodríguez Larreta), por un lado, porque algunos dentro del PRO estiman que lograría más votos que “el primo Jorge”, pero también por el armado presidencial que se le adjudica a Horacio que tras años de trabajar a la sombra de Mauricio, cree llegado el momento de ascender el mismo, y no solo hacer el trabajo pesado de los demás. Por supuesto que en medio queda el rol que le asignan en este grupo al propio ex presidente, que algunos ubican como eventual senador nacional por Buenos Aires, y otros como diputado por la Ciudad Autónoma, y que sigue sin pronunciarse sobre su futuro, aunque se sabe que sigue manteniendo el asesoramiento político de Carlos Grosso.

Los zoom de política ardieron ni bien trascendió el acuerdo con los bonistas, pero los más involucrados fueron los hombres de negocios que ya “orejean” el 2021 pues saben que difícilmente se pueda hablar de otra cosa después de fin de año y quieren avanzar rápidamente en temas concretos que se fueron postergando hasta ahora por el covid-19 y la deuda externa. Y justamente en ese aspecto, coinciden con varios cristinistas preocupados por acelerar también al máximo todas las cuestiones que se plantean en el Instituto Patria, sabiendo que la campaña se va a acelerar, ni bien se supere el tema de la cuarentena algo que, de hecho, buena parte de la población ya está adoptando, por más extremas que sean los controles y sanciones en algunos distritos. Pero si en la oposición hay conflictos y disensos, el oficialismo no le va en zaga. Por caso, hubo dos definiciones muy llamativas que descolocaron a más de uno. La primera se le atribuye al propio Máximo Kirchner, casi desafiado esta semana por el aún dirigente sindical Carlos Acuña, y quien, cada vez menos agresivo, ante una objeción interna habría respondido: “Yo no soy Cristina. Yo soy Néstor”…. La segunda fue la del ministro Martín Guzmán cuando afirmó “no creer” en las transnacionales, y que “la Argentina va a salir con su mercado interno”, algo bastante insólito considerando las poca población relativa del país (mercado interno chico), la falta de reservas, y la muy baja inversión externa que obliga a mirar, sin duda, hacia el mercado internacional y las exportaciones. Lo más llamativo de la postura adoptada por Guzmán es que iría bastante en contra de los lineamientos aparentes del Poder Ejecutivo que le está dando gran trascendencia al nuevo Consejo Agroindustrial Argentino, y al que la propia titular del Senado, la vicepresidente Cristina Fernández, le dio una especie de “bendición” cuando recibió en el Congreso a algunos de sus dirigentes. Al respecto, los últimos datos de la balanza comercial siguen consolidando la participación absolutamente mayoritaria de la agroindustria en el comercio exterior. “Ya supera el 77% del total de las ventas, y en eso también influye que las exportaciones de la industria convencional y de energía se desplomaron”, reconocía el titular de una siderúrgica ubicada en zona norte, mientras que su par de una alimentaria, llamativamente no se mostraba demasiado convencido por el “giro” agroindustrialista del Gobierno.

Los que tampoco parecen demasiado convencidos son los dirigentes de Cambiemos. “La reunión no fue buena. Estuvieron muy críticos y hasta dijeron que nos iban a engañar. Que el Gobierno después no iba a cumplir”, comentaba sorprendido un participante de Consejo Agroindustrial, según le aseguraron los que fueron al encuentro con los legisladores de Juntos por el Cambio. “Solo Negri, a pesar de sus dudas, dijo que iba a apoyar el proyecto en el recinto (que pretende volver a aumentar las exportaciones a U$S 100.000 millones -lo mismo que se exportó en 2011, contra los U$S 60.000 millones actuales- y generar más de medio millón de puestos de trabajo). “Ni (Pablo) Torello del PRO, mostró entusiasmo, y (Alfredo) Cornejo de la UCR habría dicho: ´en este auto, nosotros vamos en el asiento de atrás´, dando a entender que tienen poco que hacer a favor o en contra, y consideró muy poco probable que termine saliendo (el proyecto)”, se decepcionó el dirigente, ya que hay un grupo grande de organizaciones ( a esta altura unas 50) que le asignan un rol estratégico para el sector a la propuesta que aún muestra varios “vacíos” sobre los que se trabaja aceleradamente y que pretenden que se transforme en una política de Estado. Pero parece que en la propias filas hay algún “desmoralizado”, al punto que, dicen, Alberto Fernández habría “retado” a su ministro de Agricultura, el formoseño Luis Basterra porque dio a entender que su cartera “es chica”, y no es demasiado lo que puede hacer, se supone que ante ministros más expectantes como Matías Kulfas de Producción o el propio Guzmán de Economía. Y, la verdad, es que Basterra tiene bastante razón, ya que en julio del año pasado, Macri le sacó Alimentos a la cartera agropecuaria y se lo pasó a Dante Sica, en aquel momento en Producción y totalmente enfrentado a Luis Miguel Etchevehere que saltó de la Rural a la cartera de Paseo Colón. Pero en lugar de “rebajarle” la categoría a Secretaría de Estado, al rebanarle semejante porción, le mantuvo el estatus de Ministerio, pero sensiblemente vaciado de poder, lo que sigue hasta hoy.

Las relaciones en el interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados volvieron a tensarse la semana pasada, durante la sesión en la que se aprobó la ampliación del Presupuesto 2019 -prorrogado para este año-, iniciativa ahora en el Senado y que plantea un déficit para el ejercicio actual de tres billones de pesos. El Frente de Todos, sin quorum ni mayoría propia en la Cámara baja, cedió en fondos -aún insuficientes- para desactivar focos de conflicto en el interior del país, tras generosidades en exceso direccionadas a la provincia de Buenos Aires, que maneja Axel Kicillof, y que revisa de cerca Cristina de Kirchner. Por ejemplo, para el caso de subsidios al transporte, hubo guiños a pedidos del peronista cordobés Paulo Cassinerio -usual aliado, pero por ahora no K-, hijo del mandamás del judo nacional, el resbaladizo Oscar Cassinerio. Ya en el recinto, el jefe del macrismo, Cristian Ritondo, logró un rápido aval del oficialismo para un fondo extra de $5.000 millones en obras para la municipios de Buenos Aires. La disputa dentro de Juntos por el Cambio es por un mismo pedido por $20.000 millones que realizó el radicalismo a Massa -en privado, y con acuerdo del Pro y la Coalición Cívica- para obras en municipios del resto del país. Los votos nunca aparecieron. A mitad de septiembre próximo el ministro de Economía, Martín Guzmán, deberá enviar el Presupuesto 2021. Allí se esperan nuevas picardías a través de las planillas anexas “de la felicidad”.

Así como las universidades, en especial en los posgrados, “descubrieron” los beneficios de las clases virtuales, que ahora les permiten contar con los mejores profesores del país y también del exterior, a los hombres de negocios y a la mayoría de los dirigentes, se les abrió un nuevo mundo con el acceso a los especialistas más variados, y para las cuestiones más impensadas, sin moverse de sus casas, o escritorios. Y vaya si lo están utilizando…Es que ante la cantidad de problemas que enfrentan las empresas a causa del derrumbe de variables por la pandemia, además de temas operativos que siguen sin resolverse (como las restricciones operativas que siguen imponiendo los bancos) que complican y encarecen los distintos procesos, obligan a buscar asesoramiento cada vez más especializado, y si a esto se agregan las “propuestas” que le quieren acercar al Gobierno para ser tenidos en cuenta, y no solo a los movimientos sociales, el combo es completo. “Estimamos que de acá a fin de año, vamos a perder otro medio millón de puestos de trabajo a pesar de la prohibición de despidos que hay, y todos los días varias empresas dejan de cotizar en la Bolsa, sumándose a las 18.500 que bajaron en el primer semestre. De alguna forma tenemos que parar este drenaje”, se confesaba ante sus pares, el CEO de un grupo local preocupado por la situación global. Quien se mantiene activo a pesar de la cuarentena es el Embajador de Chile en la Argentina Nicolás Monckeberg con su Programa Conectados. Vía zoom desarrolla programas de interés binacional como el que activó con Rodrigo Jordán y Jean Maggie, deportistas que han superado grandes retos siendo ejemplos de vida para las presentes y futuras generaciones.

La eventual suba en el precio de la nafta, las ventas d dólares del Banco Central, y el debilitamiento internacional del dólar, en detrimento del oro que sigue batiendo récords, fueron algunas de las cuestiones centrales para los hombres de negocios bastante alarmados por el “freno de la recuperación económica” que había comenzado esbozarse a fines de junio, y que ahora se espera recién para mediados del año que viene, según se escuchó en el zoom mensual del Estudio Broda en la Ucema. Allí se planteó, por ejemplo, que los países de Latinoamérica son una “tragedia” en materia económica, y que solo 5 en el mundo cayeron por debajo de 50, y Argentina es uno. La Argentina viene en recesión desde 2018, y soportó tres crisis seguidas: la primera la seca, la segunda las PASO de agosto pasado, y la tercera, la pandemia”, reconoció el economista que pronosticó una caída promedio del PBI para este año de 13,4%, con una inflación de 44,5%.

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