Salta: Muy linda por dentro e imponente por fuera

Secciones Especiales

Escribe Lic. Mónica Palermo Secretaria de Turismo de Salta

Salta es linda por sí misma. La ciudad capital encierra un encanto particular; es una invitación a remontarse en el tiempo. Su fisonomía hispánica la destaca del resto de las ciudades de la Argentina, con construcciones que datan del 1600. Para quienes prefieran salir mas allá de la Capital sin recorrer demasiado camino, los Valles Calchaquíes se convierten en la opción ideal, con paisajes imponentes y pueblos que merecen la pena ser descubiertos.

PUERTAS ADENTRO

El perfil urbano de la ciudad capital está delineado por casas de estilo colonial, calles y veredas angostas y el marco verde amarronado de los cerros circundantes, pertenecientes a la precordillera de los Andes. A la hora de salir a recorrerla, imprescindible visitar los alrededores de la Plaza 9 de Julio con su Catedral Basílica y el Cabildo. Muy cerca se hallan la iglesia San Francisco y el convento San Bernardo, con su portal tallado a mano por los indios en 1762. También se destacan el Museo Uriburu, la Casa de Hernández, la de Arias Rengel y los monumentos a Güemes y 20 de Febrero. O el Mercado Artesanal, un paseo de compras de productos hechos por manos salteñas.
La vida nocturna es animada, variada y, por sobre todo, muy segura. Salteños y turistas se reúnen en las peñas, pubs, cafés, casinos y discotecas de la ciudad. En cuanto a la gastronomía, la oferta es amplia. Más allá de las tradicionales empanadas, locros y humitas, podrá degustar de renovados platos de alta cocina realizados en base a productos locales.

CIRCUITO ENCANTADO

Valles Calchaquíes: partiendo desde la ciudad de Salta, con dirección sur por RN 68 y atravesando el Valle de Lerma se atraviesan diferentes lugares con características propias. Uno de ellos es Alemania: un «pueblo fantasma» que en otras épocas fue una estación de trenes muy activa y que actualmente está en proceso de revalorizar sus costumbres, a través de fiestas gauchas y ferias artesanales.
La Quebrada de las Conchas es un recorrido de 83 kilómetros, donde la erosión eólica e hídrica ha generado caprichosas formas en sus montañas de color terracota. Algunas de estas formaciones son llamadas el Anfiteatro, el Sapo, el Fraile, el Obelisco y los Castillos. Antes de llegar a Cafayate, se encuentran los médanos, formaciones de arenas muy blancas y finas que regalan un paisaje imponente.
Cafayate es ya un clásico para el turismo. Está flanqueado por ríos y ubicado dentro de un cinturón de viñedos y bodegas que pueden visitarse. Permanentemente se realizan exposiciones artesanales; se alquilan bicicletas y caballos. Un paseo frecuente es la visita al Museo Arqueológico de Bravo.
A través de 5 kilómetros de senda se arriba a San Isidro, donde pueden apreciarse cuevas con antiguas pinturas rupestres. También se pueden realizar caminatas al río Colorado, travesías en bicicleta, caminar por el pueblo siguiendo el paseo de los artesanos o visitar las bodegas, donde se degustan vinos de nivel internacional.
Poco antes de llegar a Animaná, se halla el camino que conduce a San Antonio, lugar donde existen pinturas rupestres, y a Tolombón: ruinas de una población fortificada que data de tiempos precolombinos, importante bodega de vinos y champagne de excelente factura.
San Carlos es otra alternativa. A 24 kilómetros al norte de Cafayate. Por la Ruta Nacional 40, se encuentra esta antigua población con amplias viviendas coloniales y calles angostas. Los jesuitas establecieron la misión de San Carlos, que dio origen al actual pueblo.
Por los alrededores se destacan paseos como las pinturas rupestres y petroglifos en el Paraje San Lucas, el Molino de Piedra, único en pleno funcionamiento con el sistema milenario en la Finca Buena Vista.
Angastaco significa «águila del algarrobo» o «aguada del alto». Este hermoso pueblo es el portal de acceso a la mítica Quebrada de las Flechas.
Molinos fue fundada a mediados del siglo XVII, en la confluencia de los ríos Humanao y Luracatao (que forman el molino). Su trazado es irregular, con casas de adobe y tejados de tierra, con galerías y pórticos. Se destaca la iglesia parroquial, construida en 1639, donde reposan los restos momificados del último gobernador realista, D. Nicolás Severo de Isasmendi. Cachi es un pueblo preexistente a la dominación española donde habitaban los chicoanas. La población se levanta en la confluencia de los ríos Cachi y Calchaquí, y conserva viejas casonas alineadas sobre calles estrechas. Puede visitarse su Iglesia Parroquial del siglo XVIII y el Museo Antropológico. Se pueden realizar excursiones con guías locales a lugares de increíble belleza como: Las Pailas, el Algarrobal o a los parajes Las Pailas y La Paya (donde perduran restos de civilizaciones precolombinas), Cerro de la Virgen, Ascensión al Nevado de Cachi con guía baqueano, La Poma, Laguna Brealito, Seclantás y Quebrada del Colte (camino de los artesanos).


GUIA PARA EL VIAJERO

Alojamiento: la provincia de Salta cuenta en cada de uno de sus centros turísticos con una importante infraestructura hotelera de categorías 5, 4, 3, 2 y 1 estrellas, apart hotel, residencial y hostal. Se dispone de una amplia gama de tarifas, que oscilan entre: $ 15 y $ 20 (hosteling) por persona. Y en base doble los precios son los siguientes: $ 40
y $ 120 (hostales), $ 80 y $ 250 (apart hoteles), $ 75 y $ 125 (1 estrella), $ 95 y $ 150 (2 estrellas), $ 90 y
$ 250 (3 estrellas), $ 160
y $ 545 (4 estrellas) y
$ 330 y $ 950 (5 estrellas).
Gastronomía: cada pueblo o ciudad de la provincia ofrece locales gastronómicos con comidas típicas.
Precios: un menú desde
$ 30 (2 personas), un plato típico desde $ 25
(2 personas) y comida andina e internacional con platos que oscilan los
$ 70/$ 100 (2 personas).
INFORMES: Secretaría de Turismo de Salta: Buenos Aires 93, Salta, www.turismosalta.gov.ar E-mail: info@turismosalta.gov.ar

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