5 de julio 2001 - 00:00

Se debate el traslado del Mercado de Liniers

Se debate el traslado del Mercado de Liniers
Escribe Daniel Raffo

Sin embargo, aunque fáciles de enunciar, las posiciones son difíciles de conciliar.
El entendimiento pasa por convenir el andamiaje administrativo y crediticio que financiará el desplazamiento y por definir el lugar de la provincia de Buenos Aires que alojará al nuevo mercado. La conjugación de ambas variables es imprescindible para precisar el monto que emandará la mudanza.

Alternativas

Hasta el momento, las opciones de localización son tres: el Mercado Central de BuenosAires, oncentrador de frutas y hortalizas, ubicado en el partido de La Matanza; un predio de 350 hectáreas que los concesionarios poseen en el Partido de San Vicente (Buenos Aires), y un terreno de 200 hectáreas adquirido en la década de los ochenta por el gobierno de la dictadura militar y que esta situado en la localidad bonaerense de Mercedes.

Por lo demás, el traslado debería completarse, más tardar, en septiembre de 2002, cuando venza el contrato de diez años firmado por Mercado de Liniers S.A. con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya), en representación del Gobierno nacional, para explotar las instalaciones ubicadas sobre las 34 hectáreas del barrio de Mataderos. El plazo podría extenderse si urgieran motivos de fuerza mayor que pusieran en riesgo la continuidad del mercado como servicio público , pero para el gobierno de l Ciudad de Buenos Aires su cumplimiento es perentorio, pues el espacio forma parte del área promocionada por l Corporación del Sur, creada para el desarrollo de las zonas más postergadas de la ciudad.

A pesar de las urgencias del gobierno porteño, la potestad de una eventual prórroga pertenece a la Sagpya como autoridad rectora de los mercados nacionales. Pero si la Secretaría conserva la llave, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, como encargado de delimitar el área de ubicación del mercado, tiene la cerradura. Su consentimiento es insoslayable para que el proyecto sea factible. Así, la resolución de la ecuación depende, en partes iguales, de la voluntad de tres administraciones estatales y de una empresa privada.

En respuesta a los c u e s t i o n amientos que les endilgan la intención de resistir el cambio con pedidos de prórroga tendientes a diluir la iniciativa, Ignacio Gómez Alzaga, presidente del Centro de Consignatarios de Hacienda y directivo de Mercado de Liniers S.A., recordó ante Ambito Agropecuario que los consignatarios fueron los primeros en hablar de l mudanza del mercado en 1961 . Ya por entonces, los operadores advirtieron l conveniencia de alejarse de la ciudad. La idea se perdió entre los trajines políticos y económicos de las últimas décadas, pero hoy, con un movimiento diario, de lunes a jueves, de 350 camiones ingresando en el mercado y saliendo de él, admiten que la mudanza es necesaria. Por eso, cuando el gobierno militar propuso ir a Mercedes, con una inversión de 120 millones de dólares en instalaciones , se opusieron por lo disparatado del proyecto y por la inconveniencia del lugar y no por resistencia al traslado, aseguró Gómez Alzaga.

Otro destino

Para Daniel Ríos, concejal mercedino por el Frepaso, las objeciones a la localización del mercado en Mercedes son totalmente infundadas. Un estudio del gobierno de Buenos Aires indica que el 51,1% del ganado destinado faena ingresa desde el oeste bonaerense por la ruta nacional 5. La elección de Mercedes, 100 kilómetros de Buenos Aires, bajaría el costo del flete en 150 pesos por camión de hacienda, mejoraría la rentabilidad de los productores y descongestionaría las rutas de acceso a la Capital .

Ríos precisó que, por resolución 510 de la Sagpya, firmada el 14 de agosto de 1991 por Marcelo Regúnaga en su anterior gestión, la Secretaría prescindió del uso de las 200 hectáreas compradas por el gobierno militar , pero como el terreno siguió en manos de la Nación ahora se construirá allí la Cárcel Federal y el mercado podría compartir los gastos de infraestructura (gas, luz y plantas potabilizadoras de agua y de efluentes líquidos) con lo cual bajaría el costo de la instalación y del mantenimiento .

Las ventajas enumeradas por el edil provincial no convencen los consignatarios.
El mercado de hacienda no es una creación artificial. Su existencia responde a las características de la oferta y de la demanda propias del país. Una localización inadecuada, que esté lejos de los compradores, puede desalentar la concurrencia de la demanda y atentar contra la transparencia de las operaciones . Por eso, aunque están dispuestos a emigrar, Gómez Alzaga reclama tiempo para mudarnos ordenadamente y para lograr este objetivo considera que es necesaria una postergación del traslado.

Visión diferente

En cambio, desde la Corporación del Sur, su presidente, Arnaldo Bocco, estimó que
la continuidad del mercado de hacienda en plena ciudad es una situación impropia del iglo XXI y que los plazos establecidos para la devolución de las tierras no admiten prórrogas, porque las reformas están impulsadas por todas las entidades barriales que hicieron uyo el proyecto oficial .

En términos similares se pronunció Carlos Grinberg, presidente del Mercado Central, entidad que en febrero pasado firmó un convenio con el Mercado de Liniers para acordar el traslado del negocio a La Matanza.

El documento determina que Liniers no puede negociar otra opción in denunciar este convenio ,
se-ñaló Grinberg.

La construcción de una unidad de negocios de agroindustria sobre las 360 hectáreas del Mercado Central, adjudicada recientemente una empresa española, que tiene como representante l ex ministro de la Producción de Buenos Aires, Jorge Althabe,
podría constituir un atractivo adicional para que los operadores de Liniers opten por La Matanza y destinen sus terrenos de San Vicente a otros objetivos, como la urbanización a través de countries.

De todas maneras la decisión final dependerá de la ingeniería financiera que las partes comenzarán a armar en los próximos días, conjugando créditos blandos de los bancos oficiales con montos de canon y plazos de concesión convenientes para amortizar las nuevas obras.
Un termómetro del comercio interno

El Mercado de Hacienda de Liniers, que acaba de cumplir 100 años de su creación, fue privatizado en 1992 y cedido en concesión a un grupo de empresarios vinculados al sector ganadero.

Este abasto es considerado el termómetro de los precios del mercado interno de carne y la principal referencia para los negocios privados a campo.

Con un promedio semanal de 40.000 cabezas comercializadas, el Mercado de Liniers factura unos 60 millones de dólares mensuales, y por sus corrales pasa el 20% de la faena total del país, que llega a 12 millones de cabezas, toda destinada al mercado interno y, en su mayoría, al consumo en la Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Recientemente, el mercado fue distinguido con la norma ISO 9001 por la calidad y el control sanitario de sus operaciones, y también gestionaba la posibilidad de exportar carne comercializada por ese centro de abastecimiento, con lo cual podría ampliar su negocio.

Pero la reaparición de la fiebre aftosa interrumpió toda gestión, pues la presencia de esa enfermedad en el país era el motivo por el que se prohibía exportar carne de animales vendidos en esta plaza.