26 de julio 2001 - 00:00

Se debate quién paga los costos de la aftosa

Se debate quién paga los costos de la aftosa
Escribe Daniel Raffo

El compromiso, asumido la semana pasada por la Secretaría de Hacienda, consiste en seguir aportando los fondos para que el Estado continúe pagando los costos de la campaña sanitaria. El trámite se cumplirá con el envío de remesas mensuales al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para cubrir los más de 40 millones de esos que demandará la segunda inoculación de unos 52 millones de cabezas con vacunas, cuyo costo por unidad será ahora de 30 centavos por tratarse de dosis tetravalentes (con cuatro antígenos) en lugar de la trivalente aplicada en la primera ronda (con un aumento de precio a razón de 5 centavos por antígeno), a lo que se suman los gastos de distribución y de aplicación. La pro-mesa del Palacio de Hacienda alcanza, por lo menos, hasta fin de año.

En cuanto a su efectivo cumplimiento y a los recur-sos para la campaña de 2002 Dios dirá , como repiten los funcionarios del Senasa, levantando cejas y hombros al cielo, conscientes de que en las actuales circunstancias es impredecible el momento en que se necesitará la intervención celestial para cubrir los baches presupuestarios.

Los temores sobre la insolvencia estatal que invadieron a los ganaderos en la última quincena se fundaron en las abultadas deudas acumuladas por el Senasa con Biogénesis, laboratorio proveedor de las vacunas, estimadas en más de 10 millones de pesos, y con las fundaciones de productores, encargadas de aplicarlas, por unos 4,3 millones de pesos. El alerta se potenció con los últimos anuncios de déficit cero que obliga al Palacio de Hacienda a gastar solamente lo que ingresa al Tesoro por vía impositiva.

Frente a este panorama muchos pensaron que n sólo deberían olvidar las acreencias contabilizadas en sus fundaciones, sino también disponerse a pagar los costos de una campaña sanitaria imprescindible para recuperar el espacio comercial perdido por las carnes argentina en el mercado mundial. En algunas entidades los productores se pintaron la cara para exigir que los gastos en vacunación fueran reconocidos como pagos a cuenta de otros impuestos. La reapertura de la Bolsa por parte del Palacio de Hacienda descomprimió la situación. Pero las guardias se mantienen altas y los pu-ños podrían dispararse ante el primer incumplimiento de los compromisos adquiridos.
Sigue la lucha
Como muestra de que a pesar de la estrechez financiera la lucha contra la aftosa sigue por los carriles programados, Jorge Ruiz, asesor del Senasa, aseguró a Ambito Agropecuario que, salvo en áreas castigadas por la adversidad climática, como la neva-zón en la zona cuyana, la primovacunación se completó en la totalidad del país y que ya comenzó la revacunación en las zonas de invernada . El funcionario aseguró que en la última semana se había liberado una partida de 1,7 millón de pesos para achicar las deudas con las fundaciones y para pagar facturas atrasadas de enero y febrero cuando se negaba la existencia de aftosa en el país, pero igualmente se vacunaba.

Ruiz indicó también que la deuda con Biogénesis llegó a los 9 millones de pesos, pero algo se está solucionando y ratificó la promesa del Ministerio de Economía de mantener un flujo adecuado de fondos para solventar los gastos de la campaña que estimó en 30 millones de pesos para lo que resta del año sin c a l c u l ar otros gastos operativos.

En cuanto a la posibilidad de levantar el banco de antígenos, proyectado para cubrir las emergencias de un país libre de aftosa sin vacunación, ahora que la enfermedad volvió para convivir por varios años con los rodeos argentinos, aseguró que no habrá modificación del esquema vigente hasta que no aparezcan otros oferentes de vacunas antiaftósicas, lo cual, como ya se dijo, recién podrá ocurrir el año próximo.

Por su parte, Guillerm Mattioli, director general de Biogénesis, no quiere ni ír hablar de contratiempos versiones que no sabe de dónde salen. Nosotros a las exigencias respondemos con trabajo y así como en el primer semestre del año despachamos 68 millones de dosis, ahora nos disponemos a entregar, hasta el 15 de setiembre próximo, 36 millones de dosis tetravalentes, con el agregado del antígeno A-2001, para completar en los siguientes treinta días, es decir, al 15 de octubre, los 54 millones de dosis requeridas por el Senasa para esta segunda etapa de vacunación. Los atrasos de pago del rganismo ficial son importantes, pero confiamos en que se van a solucionar y no interfieren para nada ni en el cumplimiento de nuestra responsabilidad técnica ni en la secuencia de entregas comprometidas , aseguró para terminar de alejar los fantasmas de las dudas que las dificultades presupuestarias se empeñan en alimentar.