19 de noviembre 2001 - 00:00

Picante y Seguro

Picante y Seguro
Las versiones especiales siempre despiertan pasiones. Es por eso que Renault elaboró los Clio Sport, verdaderas armas de seducción deportivas para un cliente específico que desea brillantes prestaciones sin resignar un diseño atractivo y una dotación de elementos de confort y seguridad al máximo nivel.
Esta vez, probamos la más accesible, con el conocido motor con 1.6 y 110 CV, y le contamos todos sus detalles.

Más opciones para un mayor confort

Con respecto a los modelos clásicos, es fácil advertir sus mayores comodidades para obtener una posición de manejo adecuada. Sus diferencias son el agregado de la regulación lumbar y en altura del asiento del conductor y, como no podía ser de otra manera, una mayor sujeción lateral por medio de realces más notorios en los costados de los respaldos, para retener bien el cuerpo cuando se circula a altas velocidades. Este detalle es muy lógico porque incita a llevarlo a un ritmo de marcha muy elevado.

El volante es regulable en altura, pero debería ofrecer la posibilidad de graduarlo en profundidad, aunque esta vez sentimos que no eran tan necesario. Siempre práctico resulta el comando satelital del equipo de audio, que permite operar las funciones principales sin sacar la vista del camino ni las manos del volante.
También tiene otros asientos delanteros y otros revestimientos e incrustaciones de aspecto «aluminio» pintado en la consola central y el panel de puertas, que causa una gran impresión.

Los mandos principales están bien ubicados y se distinguen por tener los comandos para accionar los levantavidrios eléctricos en el panel de la puerta, iluminados y accesibles, a diferencia de los modelos Mercosur que los tienen en la parte baja de la consola central, en una posición incómoda.

El espacio interior tiene las medidas habituales que se encuentran en los autos de su segmento. Cuatro personas se pueden ubicar sin problemas y el acceso al sector posterior es favorecido por los asientos delanteros corredizos con memorias de posición. Cumplen su función aunque la palanca que los acciona no está tan bien ubicada y el mecanismo es un poco tosco.

La capacidad del baúl responde a los valores tradicionales de los autos con tamaños similares; es de 255 litros, ampliables a 596 rebatiendo los respaldos de los asientos traseros. El motor con 110 CV se destaca por entregar interesantes valores de elasticidad, como los 9 segundos que emplea para pasar de 80 a 120 km/h con la cuarta marcha insertada. El par motor de 15,4 kgm disponibles ya a las 3.750 vueltas es uno de los ingredientes clave para lograr valores destacables. La velocidad máxima anunciada por la marca es de 195 km/h, pero la realidad de las mediciones indica que desarrolla 187,5 km/h. Si bien no alcanza lo declarado, es un valor muy adecuado a su potencia.

Consigue interesantes registros en las aceleraciones, como lo indican los 9,5 segundos que necesita para arribar a los 100 km/h con partida detenida. En cuanto a los consumos y a la insonorización, no existen reproches teniendo en cuenta su espíritu deportivo. En síntesis, una máquina moderna capaz de dar satisfacciones.

Elogiable

No siempre un modelo deportivo debe estar reñido con el confort y así lo entiende Renault con el más doméstico de los Sport. A pesar de adquirir una suspensión especial con mayor rigidez en las fijaciones elásticas de los trenes delantero y trasero, y otra flexibilidad de los resortes de suspensión, no deja de obtener un equilibrio impecable para transitar sin sobresaltos en la ciudad y en la ruta.
Logra un muy buen confort de marcha sin dejar de lado un agarre que brinda seguridad para realizar algunas travesuras muy interesantes, como pudimos comprobar en un autódromo. La dirección bien directa para los deseos del conductor y las distancias de frenado obtenidas son muy buenas, pero en alta exigencia se notó cierta fatiga del sistema, por lo cual debería llevar discos atrás, en vez de tambor. La caja de velocidades tiene unas relaciones muy acertadas con la entrega de su motor en cualquier marcha.

Privilegia la seguridad

Cuenta con cuatro airbags. Dos frontales y dos laterales, que se suman al sistema de antibloqueo de frenos (ABS), cierre automático de las puertas a partir de los 6 km/h, dispositivo antiarranque comandado por transponder, corta corriente en caso de choque, cinturones delanteros con pretensores y para todos los ocupantes con limitadores de la fuerza de tensado. No faltan el aire acondicionado, equipo de radio y CD (con comando a distancia), levantavidrios y espejos retrovisores eléctricos. Los dos puntos objetables son la incómoda apertura de la tapa de combustible con la llave y la falta, en opción, de un techo corredizo eléctrico. En suma, el Clio Sport de 110 CV tiene atributos suficientes para ser elegido.