El sector automotor proyecta este año un aumento de la producción, pero en un contexto incierto por las dificultades para importar piezas e insumos. La asociación que agrupa a las terminales locales (ADEFA) y la de autopartistas (AFAC) enviaron hace dos semanas una nota al Banco Central, tal como adelantó Ámbito alertando por la difícil situación que están atravesando ante la imposibilidad de hacer pagos anticipados para la importación de bienes de capital y repuestos.
Un ejemplo más de los múltiples problemas que hay hoy para producir.
El titular de AFAC, Norberto Taranto, señaló a Ámbito que, por el momento, no tuvieron respuesta de la entidad monetaria.
“No hay criterio para la liberación de las SIRA (permisos de importación) y para los plazos de pagos. Lo más urgente son los bienes de capital y los repuestos. Ningún proveedor del exterior va a ponerse a fabricar algo si no se le anticipa un parte del dinero. Así funciona el sistema. Por la falta de un repuesto, se puede parar una máquina y eso termina parando la producción de otros bienes” advirtió.
El directivo planteó, en diálogo con este diario, que esta situación es consecuencia de una política cambiaria que afecta hoy a toda la actividad económica.
“El desdoblamiento cambiario es la causa de todos los problemas que tiene una la industria. Todos quieren comprar el oficial porque es barata, pero no alcanza. Algunos precios están a un valor intermedio, pero el problema es la brecha”, señaló.
El titular de AFAC consideró que la crisis actual es peor que otras anteriores: “Esta crisis no tiene parangón. Es peor que las anteriores. Yo viví la de la hiperinflación y el 2001, pero lo más grave de la crisis actual es que es más larga. Hace años que venimos estancados.”
Según el empresario autopartista, la única solución viable es encarar el problema cambiario.
“No creo que en estos meses hasta las elecciones haya un sinceramiento cambiario, pero no se puede seguir con tantos dólares distintos. El próximo gobierno – sea del mismo signo del actual o de otro – va a tener que unificar el mercado cambiario” advirtió.
De todas maneras, el directivo de AFAC tuvo en cuenta el impacto inflacionario que tendría una decisión de este tipo: “Es difícil saber cuál es el mejor momento de hacerlo, pero se tiene que hacer. Seguramente, tendrá un impacto inflacionario los primeros meses. También va a ser preocupante la cuestión social, pero alguien lo va a tener que hacer. Estamos sobre el filo de la navaja.”
El empresario, de larga trayectoria en el sector, mostró su preocupación por el momento actual y puntualizó algunas anormalidades de la economía. Por ejemplo, citó el caso de los derechos de exportación. “En la Argentina pagamos un 3% de derecho de exportación, pero mis colegas en Brasil no pagan nada. Esto es insólito. No se puede crecer con un esquema de este tipo”, añadió.
Reconoció que este tipo de situaciones termina afectando el ánimo de los empresarios. “Soy optimista por el futuro, pero estoy desanimado. Un poco cansado, también. Esta situación genera angustia y todavía falta un largo trecho hasta el 10 de diciembre”, señaló.
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