20 de agosto 2026 - 12:15

China y su escuadrón de "Robocops" de tráfico: androides ya patrullan las calles, pero sin poder de detención

Un programa piloto en ciudades como Hangzhou incorpora “robocops” que regulan el tránsito, detectan infracciones y emiten advertencias, aunque no pueden arrestar ni aplicar sanciones.

Los robots ya patrullan las calles en China

Los robots ya patrullan las calles en China

Reuters

En distintas ciudades de China comenzó a implementarse un sistema de robots humanoides destinados a tareas de control vial, una iniciativa que busca modernizar la gestión del tránsito urbano mediante inteligencia artificial y automatización.

Un sistema de asistencia, no de represión

Los dispositivos, desarrollados por la empresa tecnológica SUPCON Information, ya operan en intersecciones de alto flujo en Hangzhou y otras localidades, donde colaboran con la policía de tránsito en tareas de supervisión, pero sin facultades de detención ni intervención directa sobre los ciudadanos.

Equipados con cámaras, radares y sistemas de análisis en tiempo real, estos robots pueden identificar infracciones como el uso de bicicletas eléctricas sin casco, cruces indebidos o detenciones fuera de línea, y emitir advertencias inmediatas a los conductores y peatones.

Según la compañía, el sistema fue diseñado para actuar de manera preventiva: el objetivo es corregir conductas antes de que se conviertan en infracciones reiteradas, más que aplicar sanciones posteriores.

Las unidades, de casi dos metros de altura, también cumplen funciones de asistencia al público, brindando información sobre rutas, normas de tránsito y orientación urbana. Además, incorporan un canal de emergencia que conecta directamente con la policía local.

Según la compañía, el sistema fue diseñado para actuar de manera preventiva: el objetivo es corregir conductas antes de que se conviertan en infracciones reiteradas, más que aplicar sanciones posteriores.

Según la compañía, el sistema fue diseñado para actuar de manera preventiva: el objetivo es corregir conductas antes de que se conviertan en infracciones reiteradas, más que aplicar sanciones posteriores.

De acuerdo con datos de la empresa, los robots ya realizaron cientos de miles de advertencias y habrían contribuido a una reducción superior al 40% en algunas infracciones viales en las zonas donde fueron desplegados.

El sistema opera de forma autónoma durante la jornada diurna, alternando posiciones preestablecidas en las intersecciones, mientras un centro de control supervisa su funcionamiento y coordinación.

Expansión y límites del modelo

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de China para trasladar tareas rutinarias del ámbito público a sistemas automatizados. Actualmente, cerca de 50 unidades ya funcionan en distintas provincias y la proyección oficial apunta a una expansión que podría alcanzar las 200 antes de fin de año.

Sin embargo, el modelo todavía enfrenta desafíos. Entre ellos, la adaptación a distintas normativas locales, la integración con sistemas policiales tradicionales y las regulaciones vinculadas a la protección de datos, especialmente por el uso intensivo de sensores y cámaras.

Empresas del sector reconocen que, aunque existe interés internacional en este tipo de tecnología, su exportación no es sencilla y requiere ajustes legales y técnicos en cada país.

En paralelo, el debate sobre el rol de la inteligencia artificial en la seguridad urbana continúa abierto, mientras estos “robocops” comienzan a ocupar un lugar visible —aunque limitado— en el espacio público chino.

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