El mando a distancia de la TV le gana terreno al mouse en Japón

Tecnología

La rivalidad tecnológica entre la televisión y el ordenador está dando un vuelco en Japón, donde la mayor parte de televisores cuenta con una conexión directa de banda ancha a Internet y propone sorprendentes funciones que dejan atrás a la mayor parte de computadoras.

Una abuela recibe una tarjeta postal de su nieta. La coloca sobre el mando a distancia de su televisión e inmediatamente aparece en la pantalla una fotografía de la niña montada en su bicicleta.

La abuela encuentra la imagen tan graciosa que decide utilizarla como fondo para su teléfono móvil. Nada más sencillo, basta con poner el teléfono sobre el mando a distancia del televisor para cargar la foto.

Mientras los gigantes de la informática como el estadounidense Microsoft apuestan por los ordenadores, sus rivales de la electrónica, como el japonés Sony, ponen todos los medios en el desarrollo tecnológico de los aparatos de televisión.

La mayor parte de fabricantes de televisores japoneses -Sony, Panasonic, Sharp, Hitachi- ya han instalado una plataforma, "AcTVila", que permite alquilar vídeos, jugar, hacer compras en internet, alquilar un apartamento, preparar un viaje, reservar entradas para un espectáculo, cómodamente sentado en el sofá del salón.

"Para las personas ancianas, cada vez más numerosas en Japón y más acostumbradas al mando a distancia de la televisión que a los teclados y al ratón del ordenador, es una ventaja", asegura un empleado de Sony.

La verdadera innovación nace sin embargo de la combinación entre el acceso a internet y la integración, en el mando a distancia del televisor, de un circuito integrado con identificación por radiofrecuencias que multiplica las posibilidades.

Esto permite pagar servicios de forma segura, simple y rápida.

El telespectador sólo tiene que rozar el circuito integrado con una tarjeta de crédito o un teléfono móvil equipado de "monedero electrónico" y el cargo llega directamente a su cuenta, un modo de pago ya muy utilizado en los comercios y los transportes japoneses.

El circuito integrado en el mando a distancia puede leer también otros chips, estableciendo vínculos con internet para acceder a datos personales, nombres y contraseñas, informaciones comerciales, expedientes médicos...

Así, la tarjeta de fidelidad de un comercio colocada sobre el mando a distancia podrá hacer aparecer en la pantalla el catálogo de la tienda, con las últimas promociones.

Un tensiómetro, un termómetro o un podómetro equipados de un chip podrán enviar a un servidor las mediciones recogidas regularmente para archivarlas en un dossier médico y crear gráficos de evolución, simplemente acercando estos objetos al mando a distancia.

El mando puede también tomar la forma de una pantalla táctil, como ha imaginado otra empresa japonesa, Faith.

Todo se vuelve así más lúdico, los botones son reemplazados por iconos en miniatura de la televisión, el teléfono, el tensiómetro, los vídeos, las fotos, el diario o un libro electrónico. Basta entonces con meter unos dentro de otros, con un gesto del dedo, y la tecnología se encarga del resto.

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