Finanzas

Aguinaldo: opciones conservadoras y de riesgo para invertir

El escenario económico y político, presente y futuro, será clave para tomar decisiones. Ámbito consultó a especialistas para que den sus recomendaciones a la hora de invertir el invertir. Pero siempre hay que tener en cuenta el perfil de riesgo que se está dispuesto a asumir.

En un contexto difícil para la economía, especialmente para el bolsillo, llega en los próximos días un alivio: el aguinaldo. El sueldo anual complementario solía estar destinado principalmente a compras grandes, ahorro o algún tipo de inversión. Pero en un escenario de pérdida de poder adquisitivo muchos lo utilizarán para cubrir deudas. Sin embargo, existen opciones para invertir para aquellos que tengan algo de margen, con distintos tipo de riesgo: los que más arriesguen tienen chances de obtener una ganancia que supere a la inflación estimada, levemente superior al 30%.

Diego Martínez Burzaco, jefe de Research en Inversor Global, sostiene que para montos menores a $ 25.000 es “clave usar instrumentos que no estén castigados por las comisiones que cobran los intermediarios”. En esa línea, remarca que “el depósito a plazo fijo del Banco Nación a 30 días con una tasa del 55% es una opción más que interesante”. Es importante recordar que el Banco Central habilitó semanas atrás la opción de abrir plazo fijo en cualquier entidad aunque el titular no sea cliente del banco donde se desea hacer la operación. “Si la inflación de los próximos meses es inferior a 3% mensual, con esta alternativa podrá sacar casi 2 puntos por encima. Además, en un plazo de 30 días le da margen suficiente para tener sus ahorros libres antes del período electoral y dolarizarlos si fuera necesario”, explica.

Pero hay más alternativas. “Los fondos comunes de inversión conocidos como fondos de money market pueden ser otra buena alternativa. Resignando algo de rentabilidad, se puede obtener hasta una tasa del 40% anual con la ventaja de tener liquidez en solo 48 horas”, agregó Martínez.

Diego Demarchi, gerente Wealth Management en Balanz, apeló a una vieja receta. “A los ahorristas e inversores que no vayan a usar este capital en el corto plazo recomendamos diversificar: un 70% u 80% dolarizado y el resto posicionado en instrumentos en moneda local aprovechando las tasas altas. Para la parte de la cartera en pesos vemos valor en nuestro fondo ‘Balanz Ahorro en pesos’ o en forma directa a través de una LECAP en el mercado secundario”, aconsejó.

Nery Persichini, gerente de inversiones de GMA Capital, se dirige a inversores conservadores o que están haciendo sus primeras armas en la bolsa. “Lo central para ellos es priorizar las alternativas que impliquen bajo riesgo. Es decir, los instrumentos financieros con buena liquidez, vencimientos relativamente cortos y que tengan detrás un buen crédito. La inmediatez de las elecciones induce dosis adicionales de incertidumbre que también deben ponerse en la balanza”, detalló.

“Con estas consideraciones, la renta fija reúne los mejores atributos. Fuera del dólar billete, las Letes en dólares son uno de activos más buscados. Las que vencen antes del 10 de diciembre, cuando se produce el cambio de gestión de gobierno, pagan entre 3% y 5% anual en moneda dura”, añadió.

Bajo monto y conservadores

En un segmento de posibilidad de inversión con aguinaldos de entre $ 25.000 y $ 50.000, se pueden incluir instrumentos algo más sofisticados. “El plazo fijo y los fondos comunes de inversión siguen siendo una buena opción. Sin embargo, creemos que las letras capitalizables en pesos (Lecap) y las letras ajustables por inflación (Lecer) son instrumentos más atractivos que los anteriores. Para poder acceder, se debe estar atentos a las licitaciones que realiza el Ministerio de Hacienda”, sostuvo Martínez Burzaco.

El analista de Inversor Global recordó que según los resultados de la última subasta, las Lecaps a 90 días se adjudicaron a una tasa nominal del 63% anual. “Y si cuenta la reinversión de la renta, la tasa efectiva asciende al 79,39%. En el caso de las Lecer a 90 días, la tasa ofrecida es del 30% anual más el ajuste por CER (coeficiente de estabilidad de referencia). Además de ello, podemos operar estos instrumentos en el mercado secundario a través de nuestra cuenta de bróker, lo cual nos da mayor versatilidad”, subrayó.

Demarchi tiene un capítulo aparte para los más osados que quieran jugarse con su aguinaldo. “Para aquellos que estén dispuestos a aumentar la dosis de riesgo en sus carteras, pueden optar por dolarizar ese 70% u 80% que mencionamos previamente, mediante bonos locales de manera directa o suscribiendo en un fondo que se diversifique a lo largo de toda la curva, como puede ser el fondo Balanz Renta Fija en dólares”, recalcó.

“En el mediano plazo tendremos meses de mucha volatilidad en el mercado, con una agenda principalmente marcada por la agenda electoral. Es por esto que recomendamos aprovechar este momento de calma para reacomodar las carteras y reposicionarse en dólares para encarar con la mayor calma posible el semestre electoral que comienza”, concluyó el ejecutivo.

Pensando más allá del recambio -o no- tras las elecciones, Persichini cree que quienes se animen a “cruzar el Rubicón de diciembre” deben mirar el Bonar 2020 (AO20). “Con vencimiento en octubre del año próximo, rinde 16% anual por el riesgo implícito en las elecciones. Si ganara el oficialismo, este título debería rendir menos de dos dígitos rápidamente. El Bonar 2024 (AY24) (TIR de 15%) es el otro bono a seguir”, explicó.

Aventurados

Con la vara entre $ 50.000 y $ 100.000, Martínez Burzaco asegura que “se puede destinar una porción a activos de mayor riesgo que ofrecen una rentabilidad superior” y propuso tener en cuenta algunos instrumentos en dólares. “Por un lado, tenemos las Letras del Tesoro (LETEs), que rinden alrededor del 4% al 5% anual y en menor medida, los bonos soberanos en dólares de corta duración, que están rindiendo casi 20% en dólares. Si bien el rendimiento incluye la posibilidad de que haya algún tipo de quita o reestructuración de la deuda en caso de que un gobierno 'populista' llegue al poder, los rendimientos no son para nada depreciables”.

“En esta línea un portafolio equilibrado podría incluir 50% de Lecaps (en pesos) y 30% en Letes (en dólares), además de bonos cortos (en dólares) en un 20%”, opinó el especialista de Inversor Global.

Arriesgados

Con posibilidades de inversión superiores a los $ 100.000 de aguinaldo, que incluyen mayor diversificación, se planteó destinar un porcentaje del dinero a algunas acciones del mercado local sin riesgo local como Petróleo Brasileiro, Tenaris o Cedears o incluso “algún papel argentino que ha sido fuertemente castigado por la incertidumbre política actual”. Una opción sería 50% en Lecaps (pesos), un 20% Letes (dólares), un 10% en bonos cortos en divisa norteamericana y un 20% en acciones locales.

“A pesar de las sugerencias anteriores, no hay que dejar de tener en cuenta el nivel de tolerancia al riesgo, el plazo de inversión y, sobre todo, conocer cómo funcionan efectivamente cada uno de los activos en los que uno está invirtiendo”, recuerda Martínez Burzaco.

Persichini ofreció una variante para evitar el riesgo argentino: los FCI Latam. “Compuestos por bonos brasileños, chilenos, mexicanos y treasuries de EEUU, estos fondos tienen muy baja volatilidad, aunque también rinden menos (entre 3% y 4% anual)”, puntualizó.

“Para aquellos que buscan una rentabilidad aceptable en pesos, los FCI money market y T+1 son los indicados. Los primeros se posicionan en cuentas remuneradas y plazos fijos, mientras que los segundos incorporan inversiones en LECAP y otros títulos cortos. La gran ventaja de estos instrumentos, que rinden en torno de 50% anual, es la liquidez diaria o a 24 horas que poseen. Así, permiten obtener una rentabilidad similar a la de un plazo fijo sin la necesidad de inmovilizar el capital por 30 días”, afirmó.

Expertos y agresivos

Por último, algunas recomendaciones para inversores agresivos y con experiencia. “En este caso, el espectro se amplía ya que aparecen otras alternativas con mayor retorno esperado (y también mayor riesgo). En el universo en moneda dura, sobresalen los bonos de mediano plazo, puntualmente, el Discount en dólares Ley Argentina (DICA), que rinde 12,9% anual, tiene un generoso cupón de 11,6% anual y permite explotar las mejoras en la percepción de riesgo argentino. Por su duration, el precio del DICA se beneficia sustancialmente. Por ejemplo, si el riesgo país descendiera 200 puntos básicos tras disiparse la incertidumbre electoral, podría valorizarse un 11% en dólares”, añadió.

Para Persichini, el Dual 2020 (AF20) representa otra oportunidad si el gobierno, con Mauricio Macri a la cabeza, es reelegido. “Con vencimiento en febrero de 2020, este título dollar-linked rinde 26% en dólares. Este exceso de tasa se relaciona con los temores del mercado acerca de un eventual desdoblamiento cambiario y cepo ante una eventual victoria del kirchnerismo”, remarcó. Y agrega: “Por el lado de los bonos en pesos, los títulos CER también tienen upside. La incertidumbre política llevó a que el tramo corto de la curva rindiera hasta 40% sobre inflación. El Boncer 2020 (TC20), con un spread de 35% real, es uno de los mejores exponentes”.

“Con una mirada de más largo plazo, las acciones argentinas tienen mucho para ofrecer en el caso de que las elecciones resulten positivas para Macri. Papeles de bancos y energéticas suelen ser los más sensibles. En el caso de que los inversores no busquen selectividad, pueden considerar suscribir FCI de acciones para hacer una apuesta completa sobre la renta variable argentina en general”, concluyó.

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