Una receta de 6 pasos para un planeta más sustentable

Ambito BIZ

"La pregunta que debemos responder es si volveremos a ser como éramos o si aprenderemos las lecciones que la pandemia nos está enseñando sobre nuestra relación con el planeta". El planteo corrió por cuenta de la OMS, y lo que finalmente decidamos entre todos marcará el futuro de varias generaciones.

Con el aislamiento estricto y el freno brusco en la actividad económica en gran parte del mundo, las emisiones contaminantes cayeron. Todos vimos las imágenes satelitales que mostraban una atmósfera despejada en China, donde la reducción en las emisiones de CO2 durante cuatro semanas fue estimada en un 25%. Pero el sueño terminó demasiado rápido, y los científicos explicaron que el complejo mapa de interacciones entre los gases de efecto invernadero, que hace que el dióxido de carbono ya emanado permanezca en la atmósfera y los océanos durante siglos, no sufrirá cambios por un par de meses de tregua contaminante. ¿Qué hacer para evitar lo ocurrido tras la crisis financiera mundial de 2008-2009, cuando la desaceleración económica fue seguida por un fuerte crecimiento de las emisiones? No sería mala idea seguir el manifiesto diseñado por la agencia de la ONU con seis recomendaciones para una “recuperación verde” del covid-19. O, al menos, probar algunos de los ingredientes de su receta.

1|Proteger y preservar la naturaleza

Los especialistas advirtieron que las presiones de la economía actual sobre el medio ambiente están agravando la deforestación, las prácticas intensivas y contaminantes y el manejo irresponsable de la vida silvestre. Así aumenta el riesgo de enfermedades infecciosas emergentes en humanos, más del 60% de las cuales se originan en animales. Las políticas deben ir más allá de la detección temprana y el control de los brotes de enfermedades. Las economías, recuerdan, son producto de sociedades humanas saludables.

2|Invertir en servicios esenciales

En todo el mundo, miles de millones de personas carecen de acceso a los servicios más básicos que se requieren para proteger su salud. Las instalaciones para lavarse las manos, por ejemplo, esenciales para la prevención de la transmisión de enfermedades infecciosas, faltan en un 40% de los hogares. En general, los riesgos ambientales evitables causan una cuarta parte de todas las muertes en el mundo.

3| Apostar por la transición energética

Más de siete millones de personas fallecen al año por exponerse a la contaminación del aire y más del 90% de las personas respiran aire con niveles de contaminación que exceden los valores recomendables. Una rápida transición global hacia energías limpias y renovables mejoraría la calidad del aire hasta el punto de que las ganancias de salud resultantes duplicarían el costo de la inversión en nueva infraestructura energética.

4| Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles

Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes, por ejemplo, se encuentran entre los principales factores de enfermarse y morir por coronavirus. Es clave la transición hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles, que salven millones de vidas, reduzcan el riesgo de enfermedades y, por sus métodos de producción, eviten buena parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

5| Construir ciudades saludables y habitables

Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades que son responsables del 60% de la actividad económica y las emisiones de gases de efecto invernadero. Como las urbes tienen densidades de población relativamente altas y están saturadas de tráfico, muchos viajes ya se pueden realizar de manera más eficiente en transporte público, a pie y en bicicleta, que en automóviles privados. Las ciudades más grandes y dinámicas deberían peatonalizar más calles y expandir las ciclovías.

6|Dejar de subsidiar a los combustibles fósiles

A nivel mundial, se gastan aproximadamente u$s400.000 millones cada año para subsidiar directamente los combustibles fósiles, que están impulsando el cambio climático y causando la pérdida de calidad del aire. Dejar de desembolsar ese dinero los haría menos competitivos, y su menor uso reduciría a la mitad las muertes por contaminación y disminuiría al menos un cuarto de las emisiones nocivas.

Como corolario, la responsable del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Inger Andersen, recordó que la crisis del coronavirus ofrece la posibilidad de construir una economía que funcione tanto para las personas como para el planeta: “Cualquier impacto ambiental positivo después de esta terrible pandemia debe comenzar por el cambio en nuestros hábitos de producción y consumo hacia modelos más limpios y sustentables”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario