11 de diciembre 2007 - 00:00
Asumió Sapag con duras críticas a Jorge Sobisch
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El flamante gobernador no tuvo ceremonia de traspaso de mando porque Sobisch eligió entregar el gobierno en el des-
pacho para evitar potenciales cuestionamientos públicos.
También la opinión pública local se vio sorprendida por la desconcertante actitud del ex gobernador, que no ocultó su irritación por el magro resultado electoral en Neuquén, donde salió tercero detrás de Cristina de Kirchner y Elisa Carrió. Sobisch no sólo no decretó asueto administrativo para engalanar -como tradicionalmente se hizo en esta provincia- la asunción de las nuevas autoridades electas, sino que el acto de traspaso del mando lo realizó en su despacho, rodeado de funcionarios adictos y sin la presencia del periodismo ni de los militantes del MPN, temeroso de ser repudiado masivamente por el público. «Huyó por la ventana rodeado de adulones», graficó un veterano dirigente del partido gobernante a quien Sobisch aspira a reconquistar para 2011, con lo cual pone en duda las posibilidades de un retorno del ex mandatario a las huestes partidistas.
-había sido vicegobernador- para emprender un nuevo camino, con nueva gente, sino en la calidad de los invitados. En ese sentido, tuvo palabras de elogio y al final se estrechó en un prolongado abrazo con su tío Felipe, ex gobernador y fundador junto con su padre, Elías, del MPN.
Felipe Sapag es el más encarnizado adversario de Sobisch y no vaciló en apoyar desde siempre a Néstor y a Cristina Kirchner al igual que los hermanos del flamante gobernador: Luz, Rodolfo «Pipe» y Elías Gringo Sapag. Uno de los pocos funcionarios que fue rescatado de la anterior administración es el -hasta ayer- senador nacional Pedro Salvatori, quien ocupará un cargo de relevancia en el nuevo gobierno vinculado a las inversiones y a la renegociación de la deuda provincial.
En realidad, Salvatori aparece como el político cercano a Sapag más experimentado con que cuenta el nuevo gobierno provincial, teniendo en cuenta que el gabinete está conformado por figuras jóvenes sin mayor experiencia política. Una de las excepciones de ese lote es el flamante subsecretario de la Vivienda, Herminio Balda, quien ya fue intendente de la capital y ahora Sapag lo pone al frente de uno de los mayores y complejos problemas que deberá afrontar su administración: la construcción de viviendas. Tanto el déficit habitacional como las crisis que soportan los sistemas de salud -al borde del colapso- y de educación constituyen el mayor desafío para el nuevo gobernador, quien piensa superarlos mediante una alianza estratégica con la nueva presidente, Cristina de Kirchner. Durante su prolongado discurso elogió esta relación y ponderó las cualidades políticas de la primera magistrada.
Sapag juró ante una Legislatura que desde el primer día mostró que no será dócil a la estrategia del gobierno provincial. Pese a que se trataba de una ceremonia protocolar, la asamblea se sumergió en un caluroso debate por el reclamo de la oposición de quedarse con la vicepresidencia segunda del cuerpo. El bloque del MPN argumentó razones de gobernabilidad para designar a un legislador de sus filas, mientras desde la Concertación UCR-PJ, Alternativa Neuquina y UNE se reprochó el incumplimiento de presuntas promesas por parte de la vicegobernadora, Ana Pechen. Finalmente prevaleció el sentido común, evitando el naufragio de la sesión al aceptar una moción de la mayoría para que se vote; ganó la representante del oficialismo -Graciela Muñiz Saavedra- por 18 votos contra 17. Como vicepresidente primero de la Cámara fue designado el diputado Carlos González, también del MPN.




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