Avatares Catamarqueños

Ambito Nacional

COINCIDENCIA: El candidato a gobernador por el oficialismo, Brizuela del Moral, votó en la Escuela Fray Mamerto Esquiú, donde se registraron los primeros incidentes del pasado 2 de marzo protagonizados por seguidores del barrionuevismo, que derivaron en la anulación de los comicios.
FIGURETTI: Es conocido ya el afán de protagonismo que enceguece al sindicalista. Por caso, ayer dio otra muestra. En las boletas del PJ no sólo estaban los candidatos, sino que, sumado a las fotos de Eva y Domingo Perón se encontraba un sonriente Luis Barrionuevo. «Narcisismo exacerbado», analizó un conocido psicoanalista del entorno castillista.

DESCONFIANZA: Las viejas desconfianzas no se borran fácilmente en el seno de la UCR local. Aún ayer, los seguidores de Brizuela -recuérdese que éste pertenece a una línea contraria a la del gobernador Oscar Castillo dentro del partido- recordaban con furia la última conferencia de prensa brindada por el senador antes de la elección, el viernes a las 16. Se preguntaban para qué arriesgarse con semejante exposición si el candidato corría bien en las encuestas. Lo atribuyeron a una movida del castillismo para que su sucesor gane, pero por la menor cantidad de votos posible.

LECTURA BRASILEÑA: «Estamos cagadinhos», aseguró el 2 de marzo el brasileño encargado de la campaña del FCS, Hiram Pessoa Melo -a quien le pagaron u$s 100 mil- en función de las expectativas electorales por aquellos días. Ayer, ante la mejor performance que tuvo Brizuela del Moral, se mostró mucho más tranquilo.

ANSIEDAD: El gobernador Oscar Castillo se pasó todo el día caminando por su despacho de la Gobernación ante la mirada del vice, Hernán Colombo, y sus secretarios. Verdaderamente, agotador.

LA FAMILIA UNITA: Quien sí concurrió más que acompañado a votar fue el polémico Luis Barrionuevo, escoltado por su hermana, la legisladora y candidata Liliana; su otra hermana, Esther, candidata a intendenta de Hurlingham (Buenos Aires), y su esposa, la ex ministra de Trabajo Graciela Camaño. Fue la foto más esperada luego de los acontecimientos del 2 de marzo. El resto del día el gastronómico la pasó más que relajado. Aseguró a sus íntimos, al sol de la tarde en su domicilio vecino al de los Saadi, que lo ponían más nervioso los partidos de Chacarita que esta elección.

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