Buenos Aires, la otra elección: qué se juega cada frente en la renovación de la Legislatura

Ambito Nacional

Se votan 46 bancas en Diputados y 23 en el Senado. Las claves para entender una disputa por la gobernabilidad.

Mientras todos los faroles apuntan a la batalla que se llevará a cabo por las bancas nacionales, la Legislatura bonaerense renovará en esta votación la mitad de sus diputados y senadores en una riña electoral que todavía espera la definición de listas rumbo al Congreso para poder terminar de acomodar el “poroteo” local.

Y como es habitual, la rosca previa toma fuerza ante la fecha de cierre -el plazo expira este sábado a la medianoche- y las diferencias, en los dos frentes más populares, crece. En concreto, las ocho secciones electorales renovarán sus representantes. Entre la segunda, la tercera, la sexta y la octava se pondrán en juego 46 diputados; mientras que entre la primera, la cuarta, la quinta y la séptima, serán 23 los lugares a ocupar.

La disputa más pareja estará en la Cámara baja donde tanto el gobernante Frente de Todos como la oposición referenciada en Juntos por el Cambio tendrán que revalidar 21 butacas. Las otras cuatro saldrán del Frente de Izquierda (1), de Cambio Federal (2), interbloque opositor, y el espacio 17 de Noviembre (1), alianza oficialista.

En la Cámara alta, en cambio, la oposición disputará su parada más brava. Y es que serán 16 los senadores de Juntos por el Cambio que tendrán que atornillarse a sus asientos para poder sostener la diferencia a su favor. Se trata del 70 por ciento de los lugares a completar.

El valor de la tercera

De las bancas a renovar en Diputados, sin duda, la mirada más fina estará puesta en la tercera sección electoral, la mitad del Conurbano (y más), donde se renuevan 18 de las 46 bancas totales para esta votación. La única donde todos los partidos tienen representación. Diez para el FDT, 4 para JxC, 2 para Cambio Federal, una de 17 de Noviembre y una de la izquierda.

En esta sección, el oficialismo cuenta con que podrá ganar una o dos bancas más a su favor luego de lo que fue una buena elección por parte de Cambiemos en 2017. La apuesta de la oposición, por su parte, está en la segunda sección electoral, donde tiene 6 de las 11 en juego y aspira, por lo menos a revalidar, y en la sexta sección (con Bahía Blanca a la cabeza) donde se da la misma lógica.

“Es una gran incógnita”, le dicen a este diario sobre la octava sección, que representan a los platenses. Por el momento la oposición tiene cuatro de seis diputados y las cuentas en ambos lados dan parecido: 5 a 5 o, más envalentonados, desde el FDT, hablan de un “posible 6 a 4. La figura de Píparo resta más de lo que la oposición imagina”.

Más allá de los números, lo que ambos sectores saben es que el oficialismo mantendrá la mayoría. Se trata de una distancia que no podrá ser recortada ni por una sorpresa media.

En la actualidad, el FDT sumado a los aliados de 17 de Noviembre y el Partido Fe suma 48, mientras que Juntos por el Cambio y Cambio Federal suman como interbloque 43.

Gobernabilidad en juego

Pese a lo populosa que es la primera sección (la otra mitad del Conurbano), la pelea por el control del Senado se juega en el interior. La cuarta, quinta y séptima sección son las vedettes de esta votación. Y es que allí, a diferencia de lo que ocurre en la Cámara baja, se reñirá por lo que, en definitiva, es la gobernabilidad que tanto reclama el mandatario provincial, Axel Kicillof.

Con 20 senadores a favor y 26 en contra, el gobernador debió pasar la primera mitad de su gestión con la traba legislativa de tener que consensuar toda ley que necesitó e incluso sin la posibilidad de avanzar en otras. Es por eso que Kicillof sacó a su troupe de ministros de La Plata para embarrarlos en el interior y mostrar toda la gestión necesaria para revertir la situación actual.

No será fácil. Pero los números acompañan. Con recuperar un senador en cada una de las secciones del interior (algo probable), Kicillof podría transitar la segunda mitad de su mandato con la paridad en la Cámara alta, un equilibrio que se romperá con el voto de la vicegobernadora bonaerense y presidenta de la Legislatura, Verónica Magario.

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