Kicillof juega un pleno al Senado en busca de la gobernabilidad

Ambito Nacional

Legislativas clave. Cuarta sección de primeros pasos. No aplicará la reelección indefinida.

El ejecutivo bonaerense deberá afrontar en las próximas elecciones el desafío de la gobernabilidad. Y ese reto sin dudas se dará en el Senado provincial donde se pondrá en juego la mitad del cuerpo legislativo: 23 de sus 46 bancas.

En la actualidad, la oposición mantiene una diferencia a favor de 26 a 20 senadores lo que no solo le permite manejar la Cámara alta sino que obliga a que el gobierno provincial deba negociar cada una de las leyes que necesita para poder llevar adelante la Provincia a través de una impronta propia.

Tras la gran votación lograda en 2017, Juntos por el Cambio tendrá en esta oportunidad un escenario complicado: revalidar 16 asientos. Por su parte, el Frente de Todos hará lo propio con 7 senadores.

La discusión electoral por el poder de la Cámara alta se dará en cuatro secciones: primera (8 senadores), cuarta (7), quinta (5) y séptima (3). La oposición sabe que mantener las 16 bancas será un reto casi imposible, mientras que desde el oficialismo se entusiasman con la posibilidad de dejar la Cámara alta igualada o, incluso, a favor.

“En todas las secciones vemos la posibilidades de recuperar un senador, lo que nos dejaría por encima. En la primera y la séptima sabemos que se va a dar. Donde va a estar más justo va a ser en la cuarta y en la quinta”, le dijo a este diario uno de los principales armadores de la primera.

Sin reelección indefinida

Con una particularidad: el oficialismo y la oposición habrían llegado a un acuerdo para que la reelección indefinida que se votó en 2016 y que generó discusiones internas tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio, por su momento de aplicación, no se tenga en cuenta para esta votación. Por ende, todos los legisladores y concejales electos en 2013 podrían revalidar su banca.

En concreto, Juntos por el Cambio quedó arriba en 2017 en las cuatro secciones: 5 a 3 en la primera, 5 a 2 en cuarta, 3 a 2 en la quinta y 3 a 0 en la séptima. Y es justamente en la cuarta, donde ya se empezaron a evidenciar los primeros movimientos de cara a lo que serán las PASO de septiembre.

De los cinco actuales, solo cuatro tendrían asegurado el camino rumbo a la reelección. Desde el PRO, Juan Fiorini es número puesto por uno de los principales armadores del territorio, el intendente de Junín, Pablo Petrecca, alfil de Jorge Macri. Mientras que los radicales Agustín Máspoli (Chacabuco) y Leandro Blanco (Chivilcoy) también buscarán revalidar, este último con menos peso por no ser gobierno en su ciudad. Sin embargo, el intendente Mariano Barroso de 9 de Julio (aliado político de Jorge Macri) también busca sacar rédito con un enviado propio.

Orden

“Se va a terminar de acomodar de arriba para abajo. Cuando quede clara la interna del PRO y qué pasa con De la Torre y Monzó”, le dijo un intendente a este diario.

Quien no encontró lugar hasta el momento es la senadora Felicitas Beccar Varela, que forma parte del ala más dura del PRO y que al parecer no integraría la nómina principal. Ante esa brecha, Petrecca busca colar a la actual concejala Melina Fiel, a quien la oposición le reclama no pertenecer a la ciudad. El intendente de 9 de Julio, Mariano Barroso (PRO) y la jefa comunal de General Arenales, Érica Revilla (UCR), como el presidente del Foro de Intendentes Radicales, Miguel Fernández (Trenque Lauquen) también se anotan en el armado.

Por su parte, en el Frente de Todos es fija la renovación de Gustavo Traverso (Junín) y de la camporista Malena Daffunchio (9 de Julio). En el resto de la lista, se sabe, podría tener incidencia Pablo Zurro (a cargo de Pehuajó) y alguien del Frente Renovador, donde pertenecía el fallecido ministro de Transporte, Mario Meoni.

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