3 de abril 2006 - 00:00

D. Giorgi: “No puedo fallar como ministra. Tengo que ir por todo”

Giorgi lleva poco más de tres meses al frente de su Ministerio, donde asumió en reemplazo de Martín Lousteau -actual titular del Banco Provincia- como parte de un relanzamiento de la gestión del gobernador Felipe Solá, al que defiende en un tema candente: «Está cobrando impuestos a los que no los están pagando», afirma, en referencia a la agresiva política de Rentas encabezada por el subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya. En la misma línea, también se mostró a favor del sostenimiento de las retenciones al agro, aunque no acuerda con los intendentes bonaerenses que elevan tasas municipales.

Periodista: ¿Cuáles son sus objetivos dentro de la cartera de Producción bonaerense?
Débora Giorgi: Un eje fundamental es maximizar el aumento de la inversión en la provincia. Buscando todas las herramientas, adecuándose a los diferentes perfiles de inversor. Hay que dar alicientes para aquellos sectores que tienen mayor atractivo para atraer inversores.

P.: ¿Están estas metas al alcance?
D.G.: La vocación industrial de este gobierno es inédita. Además, contamos con estabilidad macroeconómica y una relación de precios relativos que llegó para quedarse. Estos son los elementos que componen la verdadera seguridad jurídica.

P.: ¿Tanto optimismo le genera el panorama macroeconómico?
D.G.: A nivel nacional, se da una política de vocación productiva que no se ha visto en años, con una solvencia fiscal que aleja cualquier tipo de volatilidad. Tenemos un presidente que se puso al frente de la lucha antiinflación, que no claudica ante los organismos internacionales y tampoco en los foros de negociación internacional OMC, Mercosur o a la Unión Europea.

P.: ¿Por qué, entonces, algunos indican a Kirchner como una suerte de espantainversiones?
D.G.: Ese discurso es de determinados consultores y voces de opinión que nunca se sentaron realmente con cuatro personas que quieren decidir una inversión. Yo estuve en el sector privado y lo que define y cierra una inversión es cuando hay vocación productiva, mercado, precios relativos que te favorecen y cuando tenés la posibilidad de que ese mercado crezca o haya mercados ampliados que, a su vez, te permitan colocar el producto.

P.: ¿Estas condiciones están dadas?
D.G.: Claro. Hay seguridad de negociaciones internacionales equilibradas, no más aperturas ingenuas o dar todo sin recibir nada. Solvencia macroeconómica sustentada en un superávit fiscal que aleja cualquier pronóstico agorero en materia de precios. Al mismo tiempo, un presidente que se pone adelante del proceso, con una recuperación del mercado interno y del comercio internacional.

P.: ¿Acuerda con las medidas de control de precios?
D.G.: El Presidente está haciendo saber que la rentabilidad que hay hoy es buena, y el empresario que realmente entendió el modelo -que creo que cada día son más- está apostando al volumen, a la permanencia en un modelo productivo que no hubo por décadas.

P.: ¿Qué opina respecto de la suba de tasas municipales en Buenos Aires?
D.G.: Respecto de la tasa de abasto, publicidad y salubridad e higiene, que es el tema que afecta al área, uno ve que es un puñado de municipios donde se concentran los aumentos más elevados en el último año. Esto queda a decisión de los intendentes, pese a la voluntad presidencial que ha llamado a la reflexión. Igualmente, acotaría el problema. Son 20 municipios sobre 134, y creo que el Presidente ha sido claro en su pedido, siempre en el marco de su autonomía, porque el problema podría repercutir en los precios.

P.: ¿Qué comparación o diferencia trazaría entre el momento actual y su paso por el gobierno de la Alianza?
D.G.: ¡Todo! Son blanco y negro. En ese entonces, no tenía previsibilidad macroeconómica, había una situación de endeudamiento y precios relativos insostenible. Los dos años que estuve en la Secretaría de Industria, gran parte de mi tarea era tener negociaciones internacionales evitando cualquier apertura, porque con ese tipo de cambio era imposible abrirse. Estábamos 50% o 60% sobrevaluados en el tipo de cambio. En ese momento, sólo había que defender la producción nacional con restricciones de acceso al mercado, una posición totalmente a la defensiva. El escenario que tengo es muy distinto. Hoy, un ministro de producción no puede fallar. Tiene que ir por todo y eso estoy haciendo.

P.: ¿El crecimiento de la industria no tendría techo por falta de energía?
D.G.: Yo nunca vi la crisis energética. Buenos Aires no tiene problemas. Hay que separar las cosas: hay un contexto internacional en el cual el precio del petróleo está dos o cuatro veces más, según como lo mires. Pero aquí no hay problema si se ve la obra pública nacional y provincial para el abastecimiento energético. Por ejemplo, el plan de reconversión de transformadores de línea de alta generó un aumento en la potencia de alta tensión, pero esto es algo que no se dice. Endesa tendrá listos hacia 2007 1.600 megavatios desde Rosario y Campana. En el mercado de gas, está asegurando el abastecimiento a los sectores industriales y a grandes usuarios. Esto muestra que hay energía para seguir abasteciendo el crecimiento industrial. Además, el gobierno nacional está dando muestras claras con obras como el Gasoducto Venezuela-Brasil-Argentina o estudios avanzados sobre plataforma submarina y en el Sur.

P.: ¿Cree que es acertada la política antievasión encabezada por Santiago Montoya en la provincia?
D.G.: Montoya está haciendo un trabajo excelente. Cobrando impuestos a los que no los están pagando. Esto es igual que con las retenciones. Hay necesidad de una política muy activa no sólo en el tema de desarrollo industrial. Las retenciones son un impuesto redistributivo. Montoya cobra impuestos; ésta es la contracara de una política social y redistributiva, justa.

P.: ¿Cómo describe el escenario actual de Buenos Aires?
D.G.: Las inversiones anunciadas para este año por grandes empresas suman
u$s 1.400 millones; y las de pymes, u$s 400 millones. Incluyendo las que están ya en ejecución y las fusiones y adquisiciones, se llegará a u$s 5.800 millones, superando el máximo histórico de 1998, que fue de u$s 5.300 millones. Además, hay que ver qué tipo de industria teníamos en el 98 y qué tenemos ahora. Hoy hay 40 parques industriales en lista de espera y 53 funcionando. Buenos Aires crece alrededor de un punto por encima del promedio país a nivel industrial.


P.: ¿Cuál es la situación de las pymes?
D.G.: Estamos en $ 450 millones desembolsado en créditos para unas 3.300 pymes, es decir, unos 10.000 puestos de trabajo. Habrá 1.200 nuevas pymes en los 40 parques industriales que se habilitarían entre 2006 y 2007. A través del programa Distritos, se cubre a 4.700 pymes en total, con empleo directo de 47.000 personas. Por este plan, hasta febrero de este año dimos en subsidios, maquinaria, infraestructura, capacitación, más de lo que se dio en todo 2005. Suman $ 400.000 contra $ 350.000.

Entrevista de Pablo Domini

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