6 de febrero 2008 - 00:00

Debió interceder Scioli por basura

Buenos Aires - Con un salvataje financiero bajo el brazo, el gobierno bonaerense logró destrabar ayer el tenso conflicto que mantenía paralizada desde hace una semana la recolección de residuos en el municipio de Esteban Echeverría, y que amenazaba con derivar en un paro de trabajadores del sector en toda la provincia, con el combativo Pablo Moyano a la cabeza.
Ante la escalada de la crisis, el propio Daniel Scioli debió meterse de lleno en la delicada postal y ordenar a su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, que -fondos provinciales mediante, que serían del orden de los $ 8 millones- se encargue de calmar el incendio municipal, desatado por deudas salariales en el marco de la crisis financiera que atraviesa la comuna.
Horas después, el funcionario recibía en la Casa de Gobierno, en La Plata, al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y al intendente de Esteban Echeverría, el kirchnerista Fernando Gray.
«Llegamos a un acuerdo que garantiza la recolección de residuos de los vecinos de Esteban Echeverría, la estabilidad laboral de los trabajadores, y ayuda al municipio para ir resolviendo sus desfases financieros», aseguró Pérez tras la reunión, mantenida en la mañana de ayer y que derivó en el levantamiento del paro.
Según pudo saber Ambito Nacional, la asistencia de Scioli a Gray sería del orden de los $ 8 millones -se trata del monto que el municipio le adeuda a la empresa recolectora de residuos-, aunque ayer analizaban cuál será el mecanismo para disparar la lluvia de recursos.
Pérez explicó que el acuerdo consiste «en la renegociación del contrato que el municipio tenía con la empresa recolectora de residuos y el pago de la deuda que mantenía, y en garantizar la estabilidad de los trabajadores que prestaban ese servicio». «Scioli pidió especialmente que resolvamos este conflicto y garanticemos la continuidad del servicio», resaltó.
Diplomático, agradeció además la predisposición para la negociación puesta por los representantes de la empresa, por el intendente y por el propio Moyano, pese a que el lunes su hijo había amenazado con movilizar a «más de diez mil camiones» hasta el edificio gubernamental.
Desde la otra vereda, el cacique de la CGT destacó el gesto del gobierno bonaerense y aseguró que «la preocupación y la voluntad que puso la provincia fue fundamental para que se resuelva esa situación».
Gray, por su parte, confirmó que se acordó que el municipio llamará a una nueva licitación y que reanudarán las prestaciones de los camioneros. «Estamos haciendo un gran esfuerzo para cumplir con todos nuestros acreedores; primero redujimos la planta política para ahorrar dinero y después pedimos ayuda a la provincia y a la Nación para encontrar una solución de fondo a nuestros problemas financieros», agregó.
De la reunión también participaron el ministro de Trabajo de la provincia, Oscar Cuartango, y el titular de la firma recolectora de residuos, Ricardo Depresbiteris.
El conflicto estalló hace una semana, cuando los recolectores que se desempeñan en ese distrito del sur del conurbano iniciaron un paro y acampe frente al municipio por las deudas salariales. En la denuncia incluyeron la supuesta intención de Gray -ex funcionario del ministerio de Alicia Kirchner- de despedir a los trabajadores para «reemplazarlos con los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar».
En este marco, el intendente de Quilmes, Francisco «Barba» Gutiérrez, ratificó que su gestión se abocará a «revisar el pago» que el municipio efectúa a las empresas de recolección de basura, al que calificó de «excesivo».
«Lo que queremos revisar es el pago a las empresas de recolección, que es excesivo, debido a que sus ganancias son exorbitantes, y no los salarios de los trabajadores», manifestó el jefe comunal, quien también es cuestionado por los recolectores de residuos locales.

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