29 de agosto 2003 - 00:00

Etapa decisiva para la casa de V. Ocampo

Las dos entidades civiles sin fines de lucro analizan con sus abogados una presentación ante la Corte de La Haya «para preservar lo que queda del legado de Villa Ocampo», y cuestionan a la UNESCO debido al peligro que corre Villa Ocampo por «la mala administración» del dinero destinado a su preservación y «por las actitudes unilaterales y feudales del organismo». «Nosotros recibimos ahora un memorándum de la UNESCO para que convalidemos en una semana las resoluciones que tomó el consejo de administración en la reunión del 12 de agosto pasado, de la que nos retiramos cuando nos enteramos que la UNESCO gastó 110.000 dólares más del Fondo Victoria Ocampo», dijo la escritora María Esther Vázquez, presidenta de ambas entidades. El consejo de administración para monitorear la casa de Victoria está integrado por cinco miembros que representan a la UNESCO, la Asociación por Villa Ocampo, la Fundación Sur y el gobierno argentino. «La UNESCO decidió nombrar un director ejecutivo y elaboró un reglamento interno para este consejo que debía comenzar a funcionar en 2001. El año pasado pedimos por carta que nos lo enviaran; queríamos estudiarlo con nuestros abogados, pero recién nos llegó dos horas antes de la reu- nión», recordó la escritora.
«Ese 12 de agosto, citados por el director adjunto de la UNESCO,
Marcio Barbosa, fuimos a la reunión y dos horas antes recibí un dossier con el reglamento interno. Ahí me enteré cómo habían elegido per se al director ejecutivo, una actitud unilateral, que ahora quieren que convalidemos», reseñó Vázquez.
La escritora contó, además, que tiempo atrás pidió autorización al delegado regional de la UNESCO para el Río de la Plata
(Herman) Van Hooff, para invitar al embajador de España a conocer la casa.
«El me contestó en un fax que excepcionalmente se mostraba el jardín, y en caso de grandes personalidades se permitía visitar el interior. Yo di por sentado que el embajador de España (
Manuel Alabart Fernández Cavada), casado con la sobrina nieta de José Ortega y Gasset (asiduo visitante de la villa) era lo suficientemente importante como para visitar la casa.» Sin embargo, al decir de Vázquez, Van Hooff negó la autorización interponiendo excusas que no convencieron a la escritora.
En otro orden,
María Esther Vázquez detalló el «deterioro sufrido» en Villa Ocampo: «No hablemos de la casa, porque se cae a pedazos, nunca se le hizo mantenimiento -se cayó un muro y tuvimos que levantarlo-; los muebles fueron envueltos en plástico, sin ser desinfectados; los libros (12.000 de los que faltan alrededor de 1.000) están cubiertos con trapos, de cualquier manera».
«Un retrato que
Giselle Freud le hizo a Victoria fue robado de Villa Ocampo y lo vendieron hace poco a más de cuatro mil dólares en Europa», comentó.
«Cuando muere
Victoria Ocampo -sintetizó Vázquez- deja a la UNESCO la casa de Mar del Plata para mantener Villa Ocampo. Con la suma que se obtuvo por su venta (más de 1.000.000 de dólares) bastaba para el mantenimiento, pero ahora quedan 440.000 dólares, no se hizo nada.»
«La prima del seguro que la UNESCO contrató en caso de robo por la biblioteca de Villa Ocampo -recalcó- es igual al precio que alcanzó el primer libro que
Jorge Luis Borges dedicó a Victoria, «Historia universal de la infamia», que se lo robaron de Villa Ocampo y fue vendido en Europa hace poco, por 40.000 euros.»
Por último, Vázquez destacó que «
(Mario) Vargas Llosa nos dio una frase para que hiciéramos lo que nos pareciera oportuno, que dice: ‘ictoria es un símbolo de la cultura de América. Salvemos su casa’'bb.
La famosa Villa Ocampo, en las barrancas de San Isidro, fue construida en estilo franco victoriano por el padre de la escritora, el ingeniero
Manuel Ocampo, en 1891. Por esa casa pasaron, entre muchas otras personalidades clave del siglo XX, Rabindranat Tagore, Igor Stravinsky y André Malraux.

Dejá tu comentario

Te puede interesar