Francisco Adorni no es un recién llegado a la administración pública, aunque su desembarco en el plano político sea reciente. Contador público formado en la Universidad Nacional de La Plata y especialista en Administración Financiera y Control del Sector Público, se desempeño durante dos décadas en el área administrativa del Consejo de la Magistratura bonaerense. Con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, renunció a ese organismo para sumarse al Gobierno nacional: primero como asesor en el Ministerio de Defensa y luego como titular de la Unidad de Auditoría Interna y presidente del Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones Militares (IAF).
Francisco Adorni: "Hay que bajar el modelo nacional a la provincia de Buenos Aires"
El diputado bonaerense y hermano del Jefe de Gabinete nacional cuestionó con dureza la gestión de Axel Kicillof, pidió avanzar con la Boleta Única y la reforma laboral, y afirmó: “Recibimos la bomba atómica y la desactivamos”. También dijo que desea la reelección del Presidente y descartó, por ahora, ambiciones ejecutivas.
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Hermano del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Francisco desembarcó en la competencia electoral bonaerense en las elecciones de septiembre pasado, cuando encabezó la lista de diputados provinciales por la Octava sección electoral (La Plata) de La Libertad Avanza. La boleta buscó capitalizar el peso del apellido en el armado local del oficialismo nacional y tras cosechar un 36%, en diciembre asumió su banca en la Legislatura bonaerense. El flamante legislador se muestra alineado con el ideario libertario y con los ejes de la gestión nacional: la “motosierra”, el equilibrio fiscal, la reducción del gasto público y la desregulación del Estado.
En diálogo con Ámbito, Adorni defiende la gestión nacional y asegura que su objetivo será trasladar ese orden financiero a una provincia que, según su visión, se encuentra "quebrada". Crítico feroz del gobernador Axel Kicillof -a quien acusa de sostener un “aparato comunista” y de "despilfarrar recursos"-, Adorni también promete trabajar para que la Boleta Única de Papel se implemente en la provincia y defienda la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional.
"Obviamente falta, porque recién va la mitad de la gestión, pero recibimos la bomba atómica y la desactivamos", sostiene respecto de la herencia económica recibida a nivel nacional. “Deseo la reelección del Presidente, se lo merece por el trabajo que está haciendo”, agrega el dirigente que exhibe un reloj con la figura de Carlos Menem y construye su perfil en oposición a la “vieja política”.
Periodista: Después de 20 años en el Estado bonaerense con roles más bien técnicos, ¿qué lo motivó a saltar a la política partidaria?
Francisco Adorni: Viniendo del sector público, cuando quien es hoy presidente de la Nación, Milei, decía que nada es gratis o que el Estado público es parasitario, yo me sentía muy identificado. Los que somos de carrera administrativa en el sector público, en este caso en la provincia de Buenos Aires, vivimos penurias como la falta de eficiencia o que los políticos te meten militantes por la ventana que ganan más que vos, que te preparás y capacitás porque te gusta lo que hacés. Se necesita mejor Estado, no más Estado, porque tu sueldo lo paga la gente. Todo hay que cambiarlo y eso fue lo que me motivó. Me incorporé a la gestión nacional desde el conocimiento técnico que tenía -porque el Estado también tiene sus complicaciones de normativas, leyes de procedimientos, funcionamiento- y comencé a colaborar con el entonces ministro Luis Petri en Defensa y después pasé a algo más político, que es este nuevo rol.
P.: ¿En qué proyectos legislativos piensa trabajar? ¿El presidente Milei o el Jefe de Gabinete le pidieron algo puntual?
F.A.: No me pidieron nada concreto. Obviamente, voy a defender las ideas del Presidente. Y estoy convencido de que hay que bajar el modelo nacional a la provincia de Buenos Aires. Entonces, la premisa de uno es la lógica nuestra: sin aumentar el gasto público, simplificarle y mejorarle la vida a la gente y cuidar las cuentas públicas. Al ser contador público, venir del sector público, y saber lo que es el debe y el haber, estoy convencido de que sin cuentas públicas equilibradas, que es lo que recién ahora pasa a nivel nacional, no hay manera. Mi perfil técnico-profesional irá por ese lado: cuidar las cuentas públicas, controlarlas, auditarlas para beneficiar a la gente.
P.: ¿Qué lectura hace de las elecciones de septiembre y la posterior remontada de octubre?
F.A.: No fuimos conscientes de todos los votos que nos robaron. Lo de septiembre fue una cuestión de aparatos, de mañas de la vieja política. No me sorprendió. Creo que la boleta única tuvo que ver con esa remontada y se puso en el tapete que el sistema tradicional no funciona más. Es muy difícil que la vieja política lo entienda, porque no le conviene. También hubo autocríticas puerta para adentro. Como dijo el presidente Milei: hay que aprender de todo lo que pasó, errores y aciertos.
P.: ¿Por eso van a impulsar la Boleta Única de Papel en la provincia?
F.A.: Sí. Está claro que es algo que facilita, que hace más transparente, que demanda menos gasto público -porque implica menos inversión en boletas- y los partidos necesitan menos fiscales. Además, votás en un minuto y el escrutinio es mucho más rápido. Por donde lo mires es eficiente; en definitiva, es más transparencia. Y en una elección gana la fuerza con la que la gente siente identificada y la mejor propuesta. Si nosotros hacemos las cosas bien, la gente nos seguirá votando. Y, si nos equivocamos, no nos votarán. La idea es no jugar sucio, que es lo que pasa en la política desde hace 30 o 40 años. El actual es un sistema arcaico que ya no va más.
P.: Desde la Provincia sostienen que nunca hubo denuncias de fraude consistentes y que no hay que cambiar algo que funciona bien.
F.A.: Ellos saben que no es así. El 7 de septiembre en Abasto, en La Plata, se veían puestos de choripanes, el Uber, todo el aparato, los fiscales, la falta de boletas. Que después no lleguen las denuncias, son dos mangos aparte. Es como que me digas que no hay inseguridad o que se mantienen las cifras, cuando eso pasa porque la gente no denuncia o no va a la comisaría porque no le dan bolilla.
P.: ¿Y qué opina de la posibilidad de volver a establecer las reelecciones indefinidas de los intendentes?
F.A.: Es otra estafa al ciudadano. Eso viene de la vieja política. Se quieren perpetuar en el poder porque los enferma, les enferma la guita. En un cargo deberías estar, a lo sumo, dos periodos y te vas a tu casa. Tenés que dejarles el lugar a las nuevas generaciones. El mundo cambió. Lo de las reelecciones indefinidas viene de la política de los viejos caudillos de todos los partidos. No va más. Basta de barones del conurbano. Está mal.
"Lo del ahogo financiero que denuncia Axel Kicillof es falso"
P.: ¿Cómo analiza la gestión bonaerense?
F.A.: La gestión de Axel Kicillof es un desastre. Y lo vivo en La Plata y, como bonaerense, sé que en seguridad no hacen nada, la salud pública está destruida y la educación también. De hecho, dicen defender al empleado estatal y también destruyeron la administración pública. Con la boleta única en octubre se dio una elección que no se dio el 7 de septiembre. Hay que trabajar para bajar ese modelo de Nación a la provincia de Buenos Aires. Es un desastre desde lo contable, de lo financiero, desde lo estructural, siempre abandonando el Estado, siempre agrandando la planta del Estado. Es un túnel oscuro la gestión.
P.: ¿Y a qué atribuye que Kicillof venga ganando todas las elecciones a las que se presenta?
F.A.: Hay que respetar el voto de la gente, lógicamente. Pero el 7 de septiembre también pesó el aparato. Se vio 30 días después. En la provincia de Buenos Aires hay un aparato comunista, que quiere hacer a la gente esclava, dependiente y sumisa del Estado. Eso la gente lo está viendo, porque vive mal en la provincia.
P.: Como diputado que representa los intereses de los bonaerenses, ¿qué opinión le merece lo que denuncia el gobernador de paralización de obras en la provincia y de ahogo financiero para el distrito?
F.A.: Las obras públicas siempre fueron parte de un sistema de corrupción. De hecho, la número uno de ellos está condenada por corrupción en el sistema. Nosotros estamos cambiado el sistema de obra pública y el presidente está empezando a avanzar en ese sentido. Lo del ahogo financiero es falso, porque lo que él tiene que hacer es cuidar las cuentas públicas. Tiene plata, lo que pasa es que la despilfarra en clientelismo político, en militancia y no en lo que verdaderamente beneficia a la gente o le da calidad de vida. Entonces él debería de dejar de gastar en partidas sobrevaloradas que tiene y cuidar las cuentas públicas y todo le iría mucho mejor en vez de quejarse o de reclamar.
"Recibimos una bomba atómica"
P.: ¿Cuál es el mayor logro del presidente Javier Milei?
F.A.: La gran batalla cultural que está dando, lo moral. Es algo ya de educación, que nos cambió el chip a todos. Él dice que hay que educar a la gente, darle la caña para que aprenda a pescar y no darle el pescado. Además, los logros económicos, aunque por supuesto que falta un montón.
P.: ¿Cuál cree que es la relación costo-beneficio del programa económico para bajar la inflación? Hay congelamiento de la economía, salarios y jubilaciones planchados, dólar bajo, suspensión de obra pública…
F.A.: Obviamente falta todavía porque hay un 28 o 29% de pobres, pero arrancamos con 53%. Hasta Unicef reconoció la baja de la pobreza en la Argentina. Hay gente que sigue estando mal, que sigue pasándola mal y se trabaja día a día para mejorar todo lo que falta. Pero también hay mucha gente que ahora llega fin de mes, pero que antes no llegaba. Hay que seguir trabajando, nada es de un día para el otro.
P.: El martes se anunció una baja de la inflación, pero la gente todavía no lo siente en el bolsillo.
F.A.: Falta seguir con el modelo, profundizándolo. Los logros están a la vista. Claro que falta, porque recién va la mitad de la gestión, pero recibimos la bomba atómica y la desactivamos. Eso también es un gran logro del Presidente y su equipo. Pero falta. Falta seguir estabilizando la moneda, falta que la inflación llegue a cero. Y ahí vamos a ser un país normal, con baja inflación, con las reglas del juego claras, con desregulaciones que le faciliten la vida a la gente. Si se sigue por este camino, no tengo dudas de que todo será un mal recuerdo y viviremos una vez por todas en el país que soñamos.
Reforma laboral
P.: El Gobierno nacional busca avanzar con la Reforma Laboral. ¿Cómo cree que impactará esto en una provincia con el cordón industrial que tiene Buenos Aires?
F.A.: En mi primera sesión como diputado hablé de la modernización laboral, porque obviamente ellos siempre obstruyen todo lo que nosotros proponemos. No se dan cuenta todavía de que el mandato popular, como les gusta decir, nos votó para terminar con el Congreso tira piedras que tuvimos todo el año pasado. La gente empezó a ver que el camino es por ahí. La modernización laboral es clave: hay que terminar con esto de que tenés un empleado y lo tenés que adoptar de por vida o te podés fundir por los juicios laborales. Los jueces laborales viven en una realidad paralela al empresario. Hace falta una modernización laboral con menos colectivos arcaicos. Todo el mundo lo pide: el empresariado, las pymes, es lógica pura. Formalizás a los cinco millones de trabajadores informales que hay, lo que va a robustecer el sistema previsional, que sería el último eslabón. Esto va a dar certidumbre al país, estabilidad y reglas de juego claras.
P.: ¿Cómo va a generar más empleo esa reforma?
F.A.: Porque va a ser más fácil contratar gente. Los empresarios van a apostar a eso y va a bajar la informalidad. Eso va a traer aparejado que crezca la actividad económica, que haya más empleo. La reforma laboral y la tributaria tienen como consecuencias reglas más claras.
El escenario 2027
P.: Hay varios anotados del espacio para la Gobernación en 2027, ¿usted tiene alguna preferencia?
F.A.: Todos tienen derecho a jugar. Hay varios jugadores muy buenos, como Sebastián Pareja o Diego Santilli. Se habla también de Patricia Bullrich. Hay buenos precandidatos para el lío que se ve en la provincia de Buenos Aires. Vamos a encontrar una provincia quebrada, como un Estado cubano: quebrado, sumido en la pobreza y para activar las cuentas públicas habrá que hacer un trabajo muy complejo. Yo hablo de lo contable y financiero, pero a nivel seguridad también habrá que hacer un trabajo descomunal.
P.: ¿Imagina una reelección del presidente Javier Milei?
F.A.: Me imagino y la deseo. Se lo merece por el trabajo que está haciendo. Se está haciendo un buen trabajo, es un presidente honesto. Vamos a trabajar para eso.
P.: ¿Y ve un escenario en 2027 donde el apellido Adorni esté en una boleta ejecutiva?
F.A.: La verdad que no. Yo pienso hoy en hacer un gran trabajo como legislador y que la gente cambie la imagen que tiene de los legisladores, que es paupérrima. Quiero trabajar como legislador para que la gente note algo distinto, que nos ocupamos de ella. Y mi hermano seguramente también esté pensando sólo en hacer un gran trabajo como Jefe de Gabinete y seguir mejorando la vida de la gente.
P.: ¿Le gustaría ser intendente de La Plata?
F.A.: No pienso ser candidato a intendente de La Plata. Soy sólo una pieza en todo esto. Donde el presidente de la Nación, Karina Milei, mi hermano y Sebastián Pareja piensen que yo puedo rendir para el espacio -porque lo que importa son las ideas- estaré. Hoy estoy abocado al laburo legislativo. Ni pienso en lo que pase el año que viene con las candidaturas. Me dedico a trabajar, que es como tiene que ser, no como hacía la vieja política. La gente me votó para ser diputado provincial, para representar a los bonaerenses. Por la Octava sección electoral nos votaron 142 mil platenses. Por lo tanto, estoy abocado a este trabajo que me gusta mucho y quiero cambiar la impronta, que la gente te vea como buena persona, que puedas tener propuestas y llevar adelante cosas que le simplifiquen la vida. ¿Qué va a pasar en 2027? Las fuerzas del cielo lo dirán.











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