Reforma laboral: gobernadores le marcan la cancha a Javier Milei y endurecen reclamo por Ganancias

Los caciques aducen que las modificaciones se reflejarán en una merma de la coparticipación federal. Ruido entre líderes dialoguistas y alerta por una "reforma tributaria encubierta".

Juan Pablo Valdés, Sergio Ziliotto, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora.

Juan Pablo Valdés, Sergio Ziliotto, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora.

Mientras el oficialismo acelera en búsqueda de respaldos para la reforma laboral, los gobernadores se alistan para la pulseada y le marcan la cancha a la Casa Rosada con advertencias sobre el impacto que los cambios en el impuesto a las Ganancias tendrán sobre la coparticipación federal y, consecuentemente, sobre las arcas locales.

La semana pasada, Diego Santilli activó su nuevo tour federal con una visita a Chubut, donde se vio con Ignacio Torres. Este miércoles volverá a tierras patagónicas para monitorear la lucha contra los incendios forestales. El lunes, en tanto, el funcionario desembarcó en Chaco y se granjeó el apoyo del radical Leandro Zdero para la iniciativa del oficialismo. Su gira continuará el jueves con una visita a Alfredo Cornejo, otro cacique amigable.

Un día después, Santilli recibirá al mandatario de La Pampa, el peronista Sergio Ziliotto, quien ya advirtió que no respaldará la reforma laboral, aunque apuesta por mantener el diálogo con la administración de Javier Milei. Originalmente, la reunión estaba pautada para el martes, pero se suspendió por cuestiones climáticas, según confiaron fuentes a Ámbito.

Advertencia de los gobernadores por Ganancias

Para que la iniciativa no naufrague en la Cámara alta, Milei necesitará respaldos prestados, tal como ocurrió a lo largo de toda su gestión. La pecera a la que apuntan para conseguir esos votos es la de los radicales, los provincialismos y los peronistas díscolos. Dan por hecho el respaldo del PRO.

Aunque hay señales positivas, también es cierto que los jefes provinciales advierten que no votarán a libro cerrado e intentarán meter mano en el texto. Precisamente, uno de los caciques con los que la Casa Rosada espera contar es Juan Pablo Valdés, de Corrientes. Valdés asumió el poder el 10 de diciembre pasado de manos de su hermano Gustavo.

Este martes, anticipó que mantendrá una reunión con los legisladores de su espacio para diagramar una hoja de ruta respecto a la reforma laboral. Aunque proviene de la Unión Cívica Radical (UCR), integra actualmente el frente Provincias Unidas (PU) junto a otros cinco líderes. La escudería busca hacerse valer y sacar rédito de las negociaciones. "Hay puntos que nos preocupan. Tenemos que ver los pro y los contras y, principalmente, si no se vulneran los derechos de los trabajadores", evaluó en diálogo con Radio Dos.

Juan Pablo Valdés
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, advirtió por la situación de la coparticipación federal.

El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, advirtió por la situación de la coparticipación federal.

Comentó, además, que espera reunirse con Santilli la semana próxima y marcó la cancha con respecto a la cuestión tributaria: "Viene baja la coparticipación, esperemos que se reacomode y podamos tener recursos para poder administrar normalmente", advirtió el dirigente litoraleño a Radio Dos, apremiado por las inundaciones que azotaron a distintas regiones de la provincia en las últimas semanas.

Para los libertarios, destrabar el respaldo de Juan Pablo Valdés es importante, ya que cuenta con dos senadores silvestres -los radicales Eduardo Vischi y María Valenzuela- y un aliado peronista, el exregatista Carlos "Camau" Espínola, quien se sumó al esquema del valdesismo en las elecciones del año pasado.

Dentro de la bitácora de reuniones que el ministro del Interior realizará volvió a llamar la atención la convocatoria del pampeano Sergio Ziliotto, abiertamente opositor a la gestión libertaria. En sus cuarteles precisaron que la reforma laboral no estará en el temario del encuentro del próximo viernes a las 14 y que la charla se limitará a evaluar el estado de la deuda que Nación mantiene con su caja previsional.

"No hay negociación posible de la reforma laboral tal como la propone la Casa Rosada porque es una reforma impositiva encubierta. Impacta sobre el Impuesto a las Ganancias, y a La Pampa le restaría ingresos por entre $20.000 millones y $35.000 millones anuales", dijeron a Ámbito desde Santa Rosa. Menos paciencia suscitan en la tropa oficialista sus pares Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), totalmente vetados de las conversaciones.

Dentro de la órbita de los caciques dialoguistas, el cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maximiliano Pullaro se anticipan escurridizos. De momento, Santilli no tiene previsto visitar esas provincias. En despachos mediterráneos comentaron que "hasta ahora no hablaron nada". "Si no hablan seriamente, no aprobamos. Si hablan, hay varios aspectos que podemos acompañar y aportar para mejorar otros", alertaron.

gobernadores
Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, de Provincias Unidas.

Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, de Provincias Unidas.

En el campamento de Pullaro muestran sintonía con su vecino cordobés. "Hay coincidencias en algunos puntos a modificar. Existen distorsiones que corregir y hay que encontrar un equilibrio y para evitar que perjudique a los trabajadores o al capital privado", apuntan.

Ambos coinciden, además, en que mantienen un frente abierto con Milei por las deudas de Nación con sus cajas previsionales. Córdoba llegó a un acuerdo parcial y avanza una auditoría para determinar los pasos a seguir. Santa Fe no pudo acercar posiciones y espera una respuesta del Gobierno.

No obstante, en un escenario de arcas vilipendiadas y con un menú de reclamos extensos a cuestas, que va desde el estado de las rutas hasta la ejecución de proyectos de obra pública, cualquier cambio en las reglas tributarias tiene especial impacto entre las jurisdicciones.

La Casa Rosada descuenta que contará con el respaldo de los norteños, piezas claves en la aprobación de distintas iniciativas oficiales. En el ecosistema conviven los peronistas díscolos Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) y los provincialistas Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones).

El tema Ganancias es especialmente sensible para las provincias, sobre todo en un escenario de caída de la coparticipación federal y de delegación de competencias en las gestiones subnacionales. Entre los cambios, el proyecto propone bajar las tasas del impuesto a las sociedades: el tramo del 30% al 27% y el tramo del 35% al 31,5%.

Como contó Ámbito, un borrador que giró entre los mandamases da cuenta que solo la caída en la recaudación en ese ítem tendría un impacto negativo neto de 1,6 billones. A la par, un documento elaborado por el peronismo indica que los distritos perderían $1.729.044 millones en 2026.

Dejá tu comentario

Te puede interesar