3 de abril 2006 - 00:00

Fuerte presión de Nación para que Córdoba reestatice Aguas

De acuerdo con el mismo portavoz, la firma estaría dispuesta a vender sus acciones «si se encuentra un interesado que ofrezca un precio justo y razonable, en relación a las inversiones realizadas». Suez -junto a su principal socio, Aguas de Barcelona- controla 56% de la compañía, que presta el servicio de agua potable a 1,3 millón de habitantes de la capital provincial.
Tras la decisión de Néstor Kirchner de rescindir el contrato con Aguas Argentinas, controlada también por Suez, se abrió la incógnita en la provincia mediterránea sobre la continuidad de la filial cordobesa del grupo francés.
A este escenario se sumaron además los vaivenes que sufrió el contrato de concesión. Inicialmente aprobado en diciembre por la Legislatura, sufrió luego modificaciones por las fuertes críticas que desataron los aumentos tarifarios de hasta 500%.
Esa negociación fue piloteada por el propio De la Sota, quien anunció días atrás una reformulación de la relación con Aguas Cordobesas, que incluyó una marcha atrás con los aumentos -serán sólo del orden de 15%- y, como contrapartida, subsidios para la compañía por $ 9,4 millones, por dos años. El jueves, sugestivamente, De la Sota adelantó la convocatoria a audiencia pública para discutir el contrato e intentar pelear una mejor tarifa para los usuarios.
Ese posicionamiento del cordobés -el de mantener e, incluso, subsidiar a Suez- marcó una fuerte diferencia con la política frente a la compañía mostrada por el Kirchner a nivel nacional, y por el gobernador Jorge Obeid en Santa Fe, ya que en ambos casos el contrato fue rescindido por los incumplimientos registrados.
En este marco, hay indicios de presiones desde Nación para que De la Sota reestatice la prestación de Aguas. En sintonía, desde el gobierno cordobés admiten que desde la Casa Rosada, en base a la buena relación que hoy conecta a Kirchner con De la Sota, se habría sugerido a Córdoba bajar el pulgar a Suez.
En apariencia, la supuesta continuidad de la compañía francesa en Córdoba resultaría un problema para Kirchner, en tanto es un precedente adverso en el marco de la demanda interpuesta por la empresa ante el CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial.
El flamante ministro de Obras Públicas cordobés, Hugo Testa, dijo que el grupo Suez tiene una decisión «prácticamente adoptada». Según Testa, Suez «se va porque hay un contexto a nivel nacional que no le es favorable: la empresa se ha retirado ya de Buenos Aires y, a lo mejor, le dejó de interesar esta unidad de negocios aquí en Córdoba».
Por su parte, el vicegobernador Juan Schiaretti advirtió que, si quiere retirarse, el operador deberá «dar la asistencia técnica adecuada» a su sucesor para «garantizar» la calidad del servicio y, además, renunciar a la demanda ante el CIADI, por alrededor de u$s 100 millones.

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