15 de febrero 2008 - 00:00

Heridos y detenidos ayer en Córdoba

Córdoba (especial) - Siete heridos (cuatro manifestantes y tres policías), tres activistas detenidos y una jornada caótica fue el marco del primer fracaso legislativo en la gestión del intendente Daniel Giacomino que no logró los votos suficientes en el Concejo Deliberante para aprobar la suba del boleto urbano.
Los incidentes se produjeron apenas iniciada la sesión. Unos 100 manifestantes de agrupaciones de izquierda y vinculados a organismos de derechos humanos agredieron a los efectivos de la Guardia de Infantería. La Policía recibió la orden del fiscal de turno de actuar para permitir el comienzo de las deliberaciones. Finalmente se logró, aunque el clima dentro del recinto era muy cargado. Algunos activistas, a los que se les había permitido ingresar, interrumpían a los ediles en el uso de la palabra y presionaban, fundamentalmente, a los representantes del juezista y heterogéneo Frente Cívico.
Precisamente esa representación fue la que no logró cohesión y una de sus ediles terminó votando en contra del pedido del intendente de su propio partido. Se trata de la concejal Teresa Saravia, que responde directamente a Luis Juez. Curiosamente, la edil responde nacionalmente a la estructura kirchnerista, cuya administración fue ayer fuertemente cuestionada por la inequidad en la política de subsidios nacionales.
Con esa actitud, el voto en contra previamente anunciado del peronismo, la UCR y vecinalistas, y la inexperiencia legislativa de algunos ediles de Giacomino, el proyecto de aumento fue rechazado. Todo derivó ahora en una polémica entre oficialistas, que aseguran que el cuerpo está en cuarto intermedio y la votación suspendida, y los opositores que aseguran haber ganado la votación en rechazo a la suba por 16 votos a 10. La cuestión no es menor. Si se impone el criterio no oficial, la suba de la tarifa no podrá ser tratada hasta el próximo año.

 Alto Costo

El proyecto oficial solicitaba un incremento de 33,33 por ciento en el precio único del boleto que iba a pasar de $ 1,20 a $ 1,60. Tras la frustración en ese propósito todos los representantes apuntaron las críticas al ex intendente Juez. Le cuestionaron que durante los últimos 18 meses realizó acuerdos parciales y alternativos, tanto con los empresarios de la Federación de Transporte de Córdoba (Fetap) como con la conducción sindical de UTA, para mantener la tarifa y evitar el impacto electoral de un programa de ajustes periódicos, menos gravoso para el bolsillo de los usuarios y viable para los costos del sistema.
En realidad cada vez que Juez enfrentó un reclamo empresario se valió de su acuerdo político con la administración de Néstor Kirchner para compensarlos con mayores subsidios. En tanto, cuando debió afrontar reclamos salariales optó, a veces por esa vía, y otras apeló a fondos municipales para atender la demanda gremial.
De este modo, a los aportes nacionales directos sobre el gasoil y por unidades que reciben los empresarios cordobeses, la Municipalidad de Córdoba sumó de su Tesoro más de 10 millones de pesos en los últimos doce meses para aplacar las presiones de UTA. Además de esto, financió, también con recursos de los contribuyentes, un déficit, en el año 2007, superior a los 40 millones de pesos por pérdidas operativas de la empresa municipal TAMSE, controlada por los aliados juezistas que conducen la delegación de UTA Córdoba.

Gustavo Bastos

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