Kicillof monitorea hoy contagios con gremios y sostiene presencialidad

Ambito Nacional

En línea con el Consejo Federal de Educación, el Gobierno bonaerense mantiene apuesta a aulas abiertas, aunque formalizó llave para potencial suspensión, de ser necesario. Sindicatos piden "medidas restrictivas".

Tras la entrada en vigencia de nuevas restricciones en la Provincia en línea con el decreto presidencial del pasado jueves, el Gobierno de Axel Kicillof analizará hoy con los gremios docentes bonaerenses el impacto de la segunda ola del coronavirus en la marcha del dictado de clases en las escuelas.

Será en el marco de un escenario dinámico y de delicado equilibrio en el que el Ejecutivo busca sostener -al menos “por el momento”- la apuesta a una “presencialidad cuidada”, con protocolos. Y donde los sindicatos, aunque con posturas que entrañan diferencias, advierten que “el aumento tan acelerado de los casos requiere medidas de carácter restrictivo que impidan la propagación de los contagios” en los establecimientos educativos.

Tras un pedido de “encuentro urgente” lanzado el viernes por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), desde filas gremiales aseguraron ayer a Ámbito que la reunión será hoy a las 18. Allí esperan elevar sus preocupaciones al ministro de Salud, Daniel Gollán, y a la directora general de Cultura y Educación, Agustina Vila.

La coalición está integrada por Suteba, Feb, Udocba, Sadop y Amet. Los más enfáticos son la Feb de Mirta Petrocini y Udocba, que lidera Miguel Díaz,que piden directamente la suspensión temporaria de las clases presenciales, al menos de manera focalizada, por considerar que no están dadas las condiciones epidemiológicas.

En cambio, y en línea con la postura de Ctera a nivel nacional, desde Suteba, que comanda Roberto Baradel, comparten la preocupación pero no elevaron un planteo tan taxativo. En esa línea, el comunicado del FUDB aparece como un intento de amalgamar posiciones, a la espera de “medidas integrales” que -consideran- deberá adoptar el Gobierno ante la trepada en los contagios.

En las últimas horas un decreto de Kicillof oficializó la adecuación provincial a las normativas restrictivas dispuestas por Alberto Fernández el pasado jueves, que regirán hasta el 30 de abril -en función de la fase que transite cada municipio- en materia de habilitaciones y horarios de actividades y servicios.

Pero allí además dio facultad al jefe de Gabinete, Carlos Bianco, para, de ser necesario, ampliar el horario de restricción de circulación nocturna (siempre y cuando no supere el tope de 10 horas) y “suspender en forma temporaria las clases presenciales, así como a reiniciarlas, en función de la evaluación del riesgo epidemiológico”.

Sin embargo, desde despachos provinciales señalaron ayer ante este diario que “por el momento” el Gobierno de Kicillof no tiene previsto avanzar con la suspensión de clases presenciales, ni siquiera en distritos hoy en Fase 3 y con restricciones vigentes.

“No es blanco o negro, con clases sí o clases no: hay un montón de instancias que establece el Plan Jurisdiccional”, matizaron.

En las últimas horas la cartera educativa bonaerense debió salir a desmentir “falsos rumores” en tono a una supuesta suspensión de las clases presenciales en las escuelas de la Provincia. Y se apoyó para ello en la vigencia del “Plan Jurisdiccional para el regreso seguro a las clases presenciales”, que “permite minimizar los riesgos de transmisión del virus”.

“En pos de seguir priorizando una presencialidad cuidada para estudiantes, docentes, y el conjunto de la comunidad, llamamos a reforzar fuera del ámbito escolar el cumplimiento de las normas de cuidado y las restricciones vigentes”, arengaron. Y recalcaron que “si la situación epidemiológica demandara modificar algún aspecto de las condiciones de presencialidad actuales, será comunicado en tiempo y forma”.

Por lo pronto, los dirigentes del FUDB plantearon en su pedido de reunión como “de suma importancia” discutir “las diversas situaciones que se presentan en cada una de las escuelas, examinar el cumplimiento de los protocolos, la dificultad en la cobertura de los cargos y la provisión de los insumos necesarios para garantizar el cuidado de estudiantes, docentes y auxiliares”.

La postura de Kicillof es la consensuada a nivel nacional por el Consejo Federal de Educación, que nuclea al ministro Nicolás Trotta y a sus pares de las 24 jurisdicciones: la de sostener el dictado presencial, ante el relevamiento del programa Cuidar Escuelas que indica una “baja incidencia” de los contagios en los establecimientos escolares. Y la de apelar de ser necesario a la suspensión “en la mínima unidad geográfica posible”.

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