2 de junio 2003 - 00:00
Lograba G. Insfrán anoche aval para buscar reelección
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La clave de este proceso se centra en el artículo 129 de la Constitución local, ya que la idea del oficialismo es reformularlo para permitir la «reelección indefinida» del titular del Poder Ejecutivo. De hecho, muchos entienden los comicios de ayer como un virtual plebiscito sobre la continuidad o no del actual gobernador.
Insfrán lleva ocho años como gobernador, tras ser elegido por primera vez en diciembre de 1995 y reelecto en 1999, y ahora necesitaba realizar esta jugada para poder presentarse en las elecciones provinciales que serán a fines de setiembre o principios de octubre.
La continuidad de Insfrán en el poder cuenta con el aval del presidente Néstor Kirchner, quien viajó especialmente la semana pasada a la provincia para demostrar su respaldo a uno de los mandatarios que más fiel le fue durante la campaña.
Como suele pasar en los distritos donde está vigente la ley de lemas, el conteo de los votos era muy engorroso ayer por la noche. Alrededor de 70 % del padrón de 300.561 formoseños concurrió ayer a votar en unos comicios que se desarrollaron en un clima bastante normal y bajo temperaturas y humedad muy altas. La nota de color se vivió en las primeras horas de votación, cuando se observó en las mesas masculinas una notable afluencia de votantes desde muy temprano: se trataba de simpatizantes que querían «estar libres a la tarde para mirar por televisión el partido» Boca-River.
Aun así, desde el arco opositor denunciaron algunos incidentes, como la presencia de militantes justicialistas repartiendo boletas electorales del oficialismo en la escuela 19 del distrito capital. Además, los opositores a Insfrán denunciaron un supuesto reparto de bolsones alimentarios en todo el territorio provincial.
Otros inconvenientes se generaron a partir de los clavos «miguelito» que -denunciaron- fueron arrojados en lugares cercanos a locales partidarios en horas tempranas y que afectaron a remiseros dedicados al transporte de personas a votar. Por su parte, el Tribunal Electoral Permanente debió analizar una denuncia sobre la supuesta existencia de un centenar de documentos «mellizos», presentada por el apoderado del sublema de Joga.




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