María Emilia Fernández Rouchsse, una de las integrantes del popular trío artístico, casada con el polista Clemente Zabaleta, comenzó a detectar la desaparición de las alhajas el 2 de enero pasado, cuando ya se había instalado para veranear junto a su familia en el country Marayui. La trilliza notó primero el faltante de un anillo de oro macizo, que no denunció porque dudó si se lo había olvidado en su casa de Buenos Aires. Pero con el correr de los días, María Emilia descubrió que de la casa, en la que estaba alojada junto a su esposo, sus dos hijos y una de sus hermanas, le faltaban otras joyas que había dejado en un alhajero, por lo que esta vez sí decidió radicar una denuncia en la subcomisaría Los Acantilados, cercana al country. Peritos en rastros que trabajaron en la casa determinaron que el ladrón era un joven de 18 años, amigo de uno de los hijos de María Emilia y su esposo, quien, según dijeron las fuentes, contaba con la absoluta confianza de la familia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario