Estrategia: Nación estira round salarial docente hasta filo de retorno a clases

Ambito Nacional

Gobierno apuesta a cosechar guiño de los gremios con representación federal a un aumento del piso que se enmarque en una política de mejora escalonada del sueldo. Arenga pro acuerdo corto y sin gatillo busca apuntalar negociación de gobernadores.

El Gobierno de Alberto Fernández destrabó una nueva convocatoria a la paritaria docente nacional, con una doble cita: este jueves, de corte laboral, y recién el próximo miércoles con la agenda más urgente: la destinada a definir el salario inicial de los maestros a nivel país.

Los tiempos son apremiantes: la segunda pulseada se dará a sólo dos días hábiles del comienzo de clases, previsto masivamente para el 2 de marzo. Dos distritos, Chubut y Mendoza, tienen previsto incluso activar su ciclo lectivo ese mismo 26 de febrero.

La dilación en la definición salarial complica a priori las propias negociaciones de los gobernadores con los maestros locales, atadas a esa pauta nacional. Un escenario que agita la posibilidad de medidas de fuerza en algunos distritos en el retorno a las aulas.

Sin embargo, la estrategia del Gobierno nacional -marcada a fuego por la escasez de recursos- parece apuntar a llevar al filo de los tiempos la negociación, con la aspiración de cosechar un primer guiño de voluntad política de los gremios nacionales para un Presidente entrante en un contexto de crisis. Ello, bajo un diagrama de apuesta a acuerdos cortos, con recuperación escalonada de los salarios y sin apelar a la claúsula gatillo, por su carácter indexatorio de la economía. La alquimia apunta a evitar medidas de fuerza en el retorno a clases. Pero, más allá de un potencial gesto político de los sindicatos, los que terminarán de definir la aceptacion o no de la oferta serán las bases.

“Hay que buscar una alternativa que permita suplantar la claúsula gatillo, que fue muy importante para poder recuperar el salario de manera automática; podrá ser con una revisión permanente durante todo el año, o con una suma fija, pero sí de manera tal que permita mejorar el salario y ganarle a la inflación”, aseguró a Ambito Financiero el titular de UDA, Sergio Romero. Además enfatizó que “la nueva cifra para no ser pobre en la Argentina es de $ 40.373, y que un salario inicial está en $ 20.250”. “Quedamos 100% debajo de esa cifra con un cargo, y con dos cargos apenas rozamos la línea de pobreza”, advirtió.

En rigor, en la paritaria nacional sólo se define la suba del sueldo inicial de los maestros. Es clave, porque ningún docente en el país puede cobrar menos de ese monto, y porque condiciona además el nivel de remesas nacionales a las provincias que no pueden pagar ese salario (Fondo Compensador). Un punto al que se suma también la discusión en torno a un reclamado aumento para el Fondo Nacional de Incentivo Docente.

Por eso las expresiones de ministros nacionales en defensa de los acuerdos cortos, sin gatillo, marchan en rigor en pos de apuntalar las posteriores negociaciones con los maestros de los gobernadores, cuyos ministros de Educación participan este año -toda una novedad- en la paritaria nacional, bajo la pretensión de transitar todos en una línea de oferta similar.

En esa línea, el ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, aseguró que “el salario inicial de referencia de los docentes tiene que tener una mejora” y volvió a defender la estrategia que impulsa la Casa Rosada de desalentar el uso de la cláusula gatillo por su efecto indexatorio de la economía, e impulsar en cambio acuerdos cortos, con la apelación a sumas fijas.

“Es importante que suban los salarios docentes, pero también lo es romper la inercia inflacionaria que dejó el Gobierno de Mauricio Macri, porque en 2019 tuvimos la inflación más alta en tres décadas”, dijo, en declaraciones a radio La Red. y remarcó que le plantearon a los gremios “el desafío de tener una mirada que no se agota en las próximas semanas, sino que permita proyectar el trabajo durante al menos todo este año y el próximo, con una recuperación escalonada”.

“En un proceso de inflación descendente, la cláusula gatillo no aporta nada”, insistió por su parte el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, a El Destape Radio. “Quizás haya que acostumbrarse a paritarias más cortas”, agregó.

La ingeniería es vista con buenos ojos por los mandatarios provinciales, que salieron a despegarse de la posibilidad de volver a aplicar subas automáticas atadas a la inflación por su duro impacto en las finanzas locales.

La cita emanada ayer del Palacio Sarmiento marca para este jueves a las 16 la primera reunión de la comisión técnica que abordará la agenda educativa y los problemas pedagógicos, sin presencia de ministros ni secretarios generales (habrá segundas líneas de CTERA, UDA, CEA, SADOP y AMET, y de los gobiernos provinciales anclada en el Consejo Federal de Educación). El objetivo es acordar temarios y metodologías de trabajo en la comisión técnica de políticas

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