La reelección indefinida profundiza debate interno en el oficialismo y la oposición

Ambito Nacional

Persisten diferencias en cuanto a la interpretación de la normativa que prohíbe un tercer mandato consecutivo. En la Provincia hay 11 legisladores que no podrían repetir; 90 de los 135 intendentes no podrían ser reelectos.

Mientras todos los flashes apuntan a la resolución final sobre las PASO, un debate interno pone en jaque una ley de la que se vanagloriaron tanto dirigentes del peronismo como integrantes de Juntos por el Cambio. Pese a que el proyecto fue aprobado en agosto de 2016 con el voto del entonces oficialismo bonaerense y el Frente Renovador, en la actualidad la reelección indefinida provoca cruces internos entre aquellos que la consideran una resolución “tribunera” y los que se muestran firmes en la importancia de aquella decisión.

El viernes la Provincia oficializó su calendario electoral y convocó a las PASO para el 8 de agosto y a las legislativas para el 24 de octubre. Sin embargo, por la situación epidemiológica actual, el decreto aclara que “en caso de determinarse una nueva fecha en el calendario electoral nacional, se deberá readecuar la fecha de los comicios”.

De esta manera, las listas tendrían que estar cerradas en dos meses. Pero como el plan nacional es correr las primarias para el 12 de septiembre, los armadores provinciales y municipales tendrían un mes más para poder acomodar aquellos nombres que, en la actualidad, no queda claro si podrán participar de la contienda.

La ley, impulsada desde el FR, provoca diferencias internas en el Frente de Todos ya que tanto hoy como en aquel momento, parte del peronismo se opone. De ser aplicada según fue votada, aquellos senadores, diputados, concejales y consejeros escolares elegidos en 2013 y reelegidos en 2017 no podrían volver a presentarse en estos comicios. En esta situación se encuentran 11 legisladores bonaerenses: un senador y diez diputados.

Sin embargo, todo está sujeto a interpretaciones. Los que defienden la ley, aseguran que es clara. “El cuento de la interpretación lo venimos escuchando desde hace cinco años, pero llegó el momento de que la ley entre en vigencia y se debe cumplir. Y al que no le guste, tendrá que acatar”, sostiene un dirigente del Frente Renovador. Pero aquellos que defienden la ley saben que en cuestión de horas, días o semanas alguien se presentará en la Justicia y dirá que no se puede legislar para atrás.

Es que la ley fue aprobada en 2016 y toma al primer mandato desde 2013. “Alguien va a intentar mandar a un consejero escolar de vaya a saber uno donde a la Justicia para intentar judicializar el asunto y a partir de ahí habrá que ver”. Según una fuente inobjetable del Frente Renovador, en la Legislatura no existen roces con el Frente para la Victoria sino que el problema está en los municipios, con los delfines de los intendentes en el Concejo Deliberante. Y es que en los pagos más chicos, no abunda la confianza. Y asegura: “Hay dirigentes que sería importante no perderlos. Como Gervasio Bozzano. Quizá lo mejor en estos casos es que se pueda dar un salto de Cámara y así estar dentro de la ley”.

En el oficialismo esa opción hoy es la forma más concreta de no generar roces. El presidente del bloque del FDT en el Senado termina su mandato y ya son varios los aliados que alientan para que el dirigente del Frente para la Victoria vaya a la Cámara baja. Se trata del único senador que no podría renovar su mandato. Los otros diez casos están en Diputados. Y son variados. Cuatro legisladores de Juntos por el Cambio, tres del Frente de Todos (dos del PJ y uno del Frente Renovador), dos de Cambio Federal (interbloque con JxC) y uno del bloque 17 de noviembre (aliado del FDT).

La diferencia principal también se marca entre aquellos legisladores que responden directamente a un intendente y los que no. Y es que la gran pregunta es qué pasará con la reelección indefinida en 2023. Con la misma premisa son muchos los jefes comunales que aseguran que no podrán renovar sus cargos a partir de 2027 ya que su primer mandato es de 2019 y no el de 2015 debido que la ley se promulgó en 2016.

“¿Por qué no ser reelegido? Hay muchas cosas para hacer todavía en Tandil”, manifestó hace días atrás el intendente radical Miguel Ángel Lunghi. Y en su declaración desestimó la ley. El jefe comunal fue electo por primera vez en 2003 y ya acumula cinco mandatos seguidos con el actual. “La ley fue sancionada en pleno rechazo hacia el kirchnerismo, alegando que había que poner fin a los barones del Conurbano. Como si los únicos que tienen varios mandatos fueran peronistas. Fue una medida tribunera de la que hoy se están arrepintiendo muchos”, asegura un diputado del Frente de Todos. En caso de no presentarse ningún amparo se trataría de un gran movimiento ya que 90 de los 135 intendentes no podrían ser reelegidos.

Dejá tu comentario