Leandro Busatto: "La gente unió al peronismo y los dirigentes no deben desunirlo"

Ambito Nacional

Una de las principales referencias del kirchnerismo provincial analiza el escenario electoral en un año atravesado por la pandemia.

Periodista: ¿Cuál es la situación de Santa Fe en esta fase de la pandemia?

Leandro Busatto: Es un momento muy complejo, pero en la provincia hubo acciones por parte del Estado. A nivel sanitario creció estructura, que aparentaba ser importante pero le faltaba respuesta para esta crisis. En cuanto a lo productivo, se están inyectando $3.000 millones a través exenciones impositivas y subsidios. Trabajamos con Nación para que lleguen $76.000 millones en obra pública y subsidios a la tasa de crédito que hemos conseguido con Banco Nación por más de $20.000 millones. Pese a estar en un momento difícil, estamos recuperando niveles de producción prepandemia. Contamos casi con el mismo nivel de empleo registrado que en febrero 2020. Obviamente, sabemos que esto genera angustia.

P.: ¿Cómo afecta la pandemia en el escenario electoral de los oficialismos?

L.B.: Es una situación incómoda. Administrar en estos tiempos es difícil. Aunque es cierto que estos momentos críticos forjan estadistas y líderes que tienen que tomar decisiones incómodas para un sector pensando en las mayorías, privilegiando la salud.

P.: ¿Cómo observa al PJ santafesino, a dos años de haber logrado ir a elecciones en unidad?

L.B.: El frente interno está unido, es un proceso que ha costado conseguir y tenemos que ser lógicos y astutos para no romperlo. Que los dirigentes no desunan lo que ha unido la gente. La gente unió al peronismo porque no se bancaba más vivir con Macri; necesitaba anteponer ideas y valores al ego de cualquier dirigente. Tenemos que encarar las elecciones de medio término para ratificar lo que hemos hecho bien y mejorar lo que no hicimos tan bien… y pensar el 2023 como un proceso de consolidación. Todas las fuerzas hoy se construyen sobre bases coalicionistas. Y en las coaliciones priman las visiones parecidas, que no siempre son iguales.

P.: En esa lógica, ¿trabajan en candidaturas dentro del kirchnerismo para una interna?

L.B.: Todos los sectores tienen vocación por protagonizar. Las discusiones no tienen que obstruir el fondo de la cuestión. Si los procesos de unidad desembocan en listas únicas hay que valorarlo, y si terminan en internas no hay que alarmarse. Si somos inteligentes tenemos que aprovechar esa instancia para fortalecernos. Antes las internas nos debilitaban, porque discutíamos más que el encabezar una lista, discutíamos un proyecto de país dentro de un gran frente político. Hoy el proyecto país a grandes trazos está identificado.

P.: En la provincia la principal oposición es el Frente Progresista, ¿cómo analiza el escenario político provincial tras la muerte de Miguel Lifschitz?

L.B.: Vamos a un proceso de reorganización. El Frente Progresista tiene dos situaciones difíciles, la primera es la salida del gobierno. Eso lleva siempre a replanteos. Eso se da en medio de una pandemia y con la pérdida de su principal referencia electoral y política, que es Lifschitz. Además los obliga a replantearse la composición de su frente. El radicalismo, salvo puntuales excepciones, está volviendo a su cauce histórico, que es conservador, y a formar parte de Juntos por el Cambio. En estas elecciones vamos a estar discutiendo más con Cambiemos que con el socialismo.

P.: La relación no fue fácil en la Legislatura con la oposición...

L.B.: No, es difícil. No asumen que perdieron, que son oposición y no oficialismo. Pretenden cogobernar o condicionar permanentemente desde la Legislatura las acciones de gobierno de Perotti. Es legítimo no coincidir con lo que planteamos. Lo que es ilegítimo es desconocer la voluntad popular que puso a Perotti a administrar cuatro años. Espero que tengamos un proceso más razonable de acá en más, pero depende de ellos.

P.: En el Senado las dificultades fueron internas, con ruptura del bloque del PJ.

L.B.: El escenario es de ruptura del status quo. Cuando te acostumbrás a ser parte de un espacio que tiene estricta referencia en la Legislatura terminás siendo parte de un partido que es la Legislatura. Y eso borra la frontera de la fuerza política. Volver a ser oficialismo también fue un desafío para muchos peronistas.

P.: En cada gestión se habla de la posible reforma de la Constitución y de habilitar la reelección en Santa Fe. ¿Es factible?

L.B.: Hay que discutir en plazos razonables. Ningún proceso político tiene la suficiente hegemonía para avanzar prescindiendo de las demás fuerzas. Tampoco se puede pensar la reelección sin modificar cosas sustanciales que le interesen a la democracia. Para discutir una reforma hay que hacer un gran acuerdo político. Fijar ideas fuerzas dejando de lado el cortoplacismo, como la reelección. Lo veo posible. No en este momento, pese a que quizás la política tenga más coincidencias que diferencias, pero no es un tema que esté enfocado en las prioridades de la sociedad.

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