23 de septiembre 2003 - 00:00

Solá piensa en plebiscito para reformar Constitución

Los ejes del retoque que bosquejó el gobernador, por ahora títulos genéricos, son básicamente dos: uno político, ligado a la postergada reforma política; el otro de gestión, que se refiere a los procesos para agilizar y modernizar la administración del Estado.Respecto del primer punto, la agenda oficial incluye la supresión de las listas sábana, la instrumentación del voto electrónico y algunos retoques sobre partidos políticos y financiamiento de éstos, entre otros puntos siempre polémicos.
En cuanto a lo administrativo, la prioridad apunta al proceso de descentralización que Solá impulsó en el último tiempo -por caso, cedió el cobro de deudas impositivas a los distritos-, además de readecuaciones para agilizar el Estado en, por ejemplo, las compras oficiales hoy burocratizadas.
Al margen de las rispideces que segu-
ramente generará el contenido de la even-
tual modificación, hay otro punto ácido que el gobernador debe definir:
con qué método y en qué fecha se hará el proceso de reforma de la Constitución de Buenos Aires.
El jueves pasado, Solá no descartó la posibilidad de convocar a un plebiscito para consultar a los bonaerenses respecto de si están o no de acuerdo con una reforma de la Constitución. Es una alternativa que acarrea un riesgo:
sobresaturar de elecciones el calendario bonaerense.
Si convoca a un plebiscito para que la gente diga Sí, después se debería realizar otra elección para elegir a los convencionales constituyentes que van a redactar, como ocurrió en 1994, la reforma. Es decir, en poco tiempo habría dos votaciones.
Por eso, otra opción es usar la combinación plebiscito-enmienda. Con eso, Solá llama a consulta popular planteando los puntos por reformar y luego, sin elegir convencionales, la Legislatura retoca la Constitución.
En ese caso, debe haber una segunda votación para que la población apoye o rechace las reformas introducidas. Eso se podría hacer coincidir con las legislativas de 2005 y así sólo se «agregaría» una votación al calendario electoral bonaerense.
Ese sería el mecanismo más rápido y menos oneroso, aunque en un punto es crítico:
el PJ ostenta una abrumadora mayoría en el Parlamento que aleja la posibilidad de debate.
Sobre estas opciones, Solá y Eduardo Duhalde charlaron largamente la semana pasada en La Plata, y el gobernador comenzó una ronda de consultas con dirigentes de la oposición: ya contactó a
Federico Storani, como jefe de la UCR bonaerense.

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