7 de febrero 2008 - 00:00
También Junín marchó contra inseguridad (cerraron comercios)
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Comerciantes, vecinos y dirigentes sindicales se movilizaron ayer por las calles para exigir un freno al delito. En adhesión, los comercios cerraron una hora sus puertas.
Los manifestantes -a pie o en vehículos, con fuertes bocinazos- exigieron una mayor presencia de efectivos, cambios en la cúpula policial y que la fuerza sea dotada de patrulleros para realizar una vigilancia más estrecha.
Pero también se escucharon reclamos dirigidos al gobierno de Daniel Scioli por la falta de atención que -afirman- le presta a Junín en materia de seguridad.
En los últimos días, también en la ciudad de Tres Arroyos se registró una fuerte movilización, por la profundidad del malestar desatado por el avance del delito. Ambas postales -sumada a un cóctel de distintos factores- terminaron por darle la puntada final a la salida intempestuosa ayer del viceministro de Seguridad provincial, Martín López Perrando.
Por de pronto, el delicado escenario que atraviesa Junín forzó a un encuentro -que se concretará hoy- entre el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, y el intendente de Junín, el radical K Mario Meoni.
«Vamos a reclamar con energía lo que la Sociedad Comercio e Industria plantea», enfatizó ayer Meoni, además de asegurar que se pondrá «al frente» de todos los reclamos que se realicen por el tema de la inseguridad. Si bien afirmó que no hubo un recrudecimiento de los hechos delictivos, aclaró que «si los comerciantes sienten que hay una necesidad de reclamo, los vamos a acompañar».
Sin embargo, Meoni defendió el accionar de la Policía frente al insistente pedido de cambios en la cúpula. En este sentido, argumentó que en la actualidad hay una mayor resolución de casos -tanto homicidios como robos y hurtos- que durante la década del 90.
La protesta de ayer estuvo jalonada por carteles pegados en los accesos a los negocios, con la leyenda «Basta de inseguridad. El miércoles 6 de febrero, de 11 a 12, este comercio permanecerá cerrado como símbolo de protesta ante la ola de delitos que se cometen en la ciudad».
La movilización fue encabezada por el titular de la CGT, Carlos Pesce, y contó con la participación de dirigentes y trabajadores de otros gremios -como camioneros y recolectores de residuos-, además de numerosos vecinos.
En ese marco, Pesce volvió a reiterar el pedido de que se derogue la tasa de seguridad -que, dicen, recauda 115 mil pesos, pero que tildan de no ser aprovecha adecuadamente-, e insistió en denunciar que hay un supuesto desvío de los fondos destinados a mantener los sistemas de vigilancia.
Por su parte, y pese al clamor de los vecinos, el intendente de Tres Arroyos, Carlos Sánchez, culpó a los medios nacionales por el tratamiento que le dan a los casos de inseguridad en esa región, en especial en lo que respecta a la existencia de supuestas brigadas de civiles armados.
Sin embargo, reconoció que «algo anda mal» en el distrito por lo que -dijo- continuará con las gestiones frente a la Procuración de la provincia, la Suprema Corte y el ministro de Justicia, Ricardo Casal.




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