6 de enero 2003 - 00:00
Tucumán: impugnación causa aún más polémica
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Según Litvak, «como judío y como argentino no puedo menos que manifestar mi opinión en contra de las palabras de Villalba y del arzobispo de Concepción, José María Rossi, de quienes no escuché decir que la Constitución es discriminatoria en este punto». Para el dirigente, la Carta Magna es contradictoria porque dice que «cualquier ciudadano puede asumir el Poder Ejecutivo pero, a la vez, ordena que debe jurar por los Santos Evangelios, lo que tiene un fuerte olor a antisemitismo».
La polémica disposición de la Constitución tucumana -sancionada en 1990, a instancias de Fuerza Republicana, que encabeza Antonio Bussi- exige que el gobernador y el vice juren por Dios, la Patria y los Santos Evangelios, excluyendo la posibilidad de que no cristianos sean elegidos para esos cargos.




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